El avistamiento de ballenas en la costa atlántica uruguaya, que este año comenzó en julio, se ha consolidado como un nuevo atractivo turístico.
Al respecto, la ministra de Turismo de Uruguay, Liliam Kechichian, explicó a la prensa que el interés de la sociedad de ver a las ballenas es cada vez mayor y sostuvo que “el turismo en espacios de naturaleza viene creciendo mucho en Uruguay”.
Además, agregó que el ecosistema de las costas uruguayas permite a los animales acercarse en estas fechas para descansar o tener sus crías.
La posibilidad de verlas comenzó este año en una fecha poco habitual como es julio, generalmente comienza en agosto, y la temporada puede extenderse hasta fines de septiembre o principios de octubre.

Aprendiendo

“Uruguay hoy tiene un Sistema Nacional de Áreas Protegidas que no significa que nada se pueda tocar ni que los humanos no nos podamos acercar sino que estamos trabajando para ver cómo las disfrutamos sin agredirlas”, sostuvo Kechichian.
“Nosotros hemos ido perfeccionando las embarcaciones que se pueden acercar, hemos puesto normas, es decir, hoy hay también algunos operadores que hacen ese servicio cumpliendo con las reglas medioambientales necesarias de acercarse hasta determinado metraje para no asustarlas”, sostuvo Kechichian.
Por otra parte, la ministra afirmó que hay extranjeros que llegan a los departamentos de Rocha y Maldonado con el objetivo de observar a los animales.
A su vez, la directora de turismo de la Intendencia de Rocha, Ana Caram, señaló que al ser su región una zona especial para el avistamiento de ballenas quiere darle a esta actividad un valor turístico para rodearla de otras acciones y así generar mayores fuentes de trabajo. “Para eso es importante trabajar con responsabilidad y generar atractivos que no solamente nos permitan generar fuentes de trabajo sino que también nos permitan conservar este hermoso ambiente que tenemos”, añadió.
“Mucha gente que se enteró que estaban las ballenas se fue hasta Rocha a sacarles fotos“, dijo acerca de la temporada que comenzó y agregó que en algunos casos no fue necesario el uso de embarcaciones ya que pudieron verse desde la costa.