Luego de que se realizara la última reunión del Comité Multidisciplinario Intersectorial contra la Trata de Personas, desde la delegación local de la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) se refirieron a distintos puntos de análisis respecto de un órgano, creado a partir de la sanción de una Ordenanza por parte del Concejo Deliberante, que cumpliría una función de prevención concientización respecto del delito de la trata de personas.
En este contexto, detalló un análisis realizado sobre una Ordenanza aprobada en 2012 en la ciudad de Comodoro Rivadavia, donde a partir de las dificultades del Municipio, carente del denominado “Poder de Policía” para profundizar el “combate contra la trata”, se buscó “equiparar un delito tal con el de la venta ilegal de bebidas alcohólicas, además de groseros errores”, según indicó Schlemminger, quien además trazó una valoración jurídica de la cuestión y planteó que “la línea que divide nuestra competencia (como Comité) de lo que es combatir el delito o luchar de frente contra el mismo, puede llevar a cometer errores muy grandes y a terminar, de alguna manera, impidiendo el verdadero trabajo de la Justicia, entorpeciendo investigaciones que nosotros desconocemos”.
Por otra parte, puso en relieve una problemática común que tiene que ver con aquellas personas que son testigos del delito de trata y no se animan a denunciar: “Necesitamos que la gente pierda el miedo y denuncie este tipo de cuestiones, porque este tipo de delito se alimenta de eso, de que la gente no conoce o no sabe si puede denunciar, si está o no legitimado, y si quiere realizar la denuncia, dónde hacerla o a quién llamar; muchas veces, quieren realizar la denuncia pero tienen miedo y no conocen que la misma puede hacerse en forma anónima”.

Injerencia y competencia

La delegada de la DNM, Lourdes Schlemminger, quien además es abogada y escribana, explicó, a partir de su participación junto al coordinador de dicha oficina, Andrés Hernández, de la última reunión, que “este Comité Interdisciplinario y Multisectorial, lo que busca es la prevención del delito, la educación acerca del mismo para, de esa manera, evitarlo” y señaló que “desde ya, el delito de trata y tráfico de personas es de competencia federal, en el cual el Municipio tiene un rol o un campo de acción demasiado limitado; es un campo de acción que se limita, únicamente, a la prevención, a la concientización sobre el tema, es decir, a poner luz en un aspecto y una realidad que tenemos en nuestro país, sobre la que no hay demasiada información”.
De este modo, “la injerencia que pueda tener el Municipio o este Comité se limita, únicamente, a esta cuestión de información, educación, prevención y concientización respecto de dicho delito; el trabajo que se realiza desde el Comité es algo sobre lo que debemos estar muy atentos para que no traspase esos límites, ya que la línea que divide nuestra competencia de lo que es combatir el delito o luchar de frente contra el mismo, puede llevar a cometer errores muy grandes y a terminar, de alguna manera, impidiendo el verdadero trabajo de la Justicia, entorpeciendo investigaciones que nosotros desconocemos”, expresó.

Contra las garantías constitucionales

Por tal motivo, “el trabajo del Comité debe ser muy cuidadoso y constantemente debemos estar evaluando no sobrepasar el límite”, indicó Schlemminger, añadiendo que “por ejemplo, desde el Comité, en la anteúltima reunión, hablamos de cómo trabajan los diferentes municipios y, de qué manera, los mismos han tomado las riendas de este tema; empezamos a ver diferentes ordenanzas, como las de Esquel, Comodoro Rivadavia y Mar del Plata, y la realidad es que, con lo que nos encontramos, por ejemplo en la de Comodoro en particular, es que en la misma, lo primero que se nota al leerla, más allá de cuestiones groseras como ir en contra de garantías constitucionales como el derecho a la propiedad, a la privacidad, derechos civiles y cuestiones que ya están legisladas dentro del Derecho Civil, las mismas se quieren asemejar a simples cuestiones contravencionales”.

Equiparación de delitos y contravenciones

En este sentido, aclaró que “lo primero que uno ve, en el artículo 1 de la Ordenanza (10.577/12 de Comodoro Rivadavia) es que se asemeja el delito de venta clandestina de alcohol con el delito de trata y tráfico, se habla de regentear personas, de facilitar (la prostitución), y esta reducción de ese delito a una contravención, asemejándola o equiparándola haciendo de cuenta que vender alcohol de manera clandestina y estar inmerso en el delito de trata son lo mismo, no es una cuestión azarosa y caprichosa; tiene que ver con el hecho de que, si bajamos el nivel de un delito federal al de una contravención, el Municipio va a poder tomar cartas en el asunto e intervenir, ya que tendrá una competencia, pero esa es una de las grandes alarmas en esta ‘necesidad’ o afán de querer legislar sobre la trata de personas, cometiéndose errores groseros como éstos”.

“La gente tiene que perder el miedo a denunciar”

Schlemminger sostuvo que “cualquier legislación que pueda salir en relación a la trata de personas, no puede superar el límite de la concientización, de la educación y de la prevención, ya que no hay que olvidarse de que el Municipio no tiene competencia en esto; en la última reunión del Comité, nuestra delegación de Migraciones presentó un proyecto de concientización, educación y prevención del delito, el cual abarca, desde tres pilares fundamentales, lo que hace a distintos ámbitos y sectores de la comunidad” y mencionó que “se busca que, a través de campañas publicitarias, difusiones en los medios, capacitaciones y charlas, la ciudadanía esté dotada de herramientas para poder detectar una situación fuera de lo normal, y, de esa manera, puedan realizar la denuncia”.
Sobre esta línea, remarcó que “necesitamos que la gente pierda el miedo y denuncie este tipo de cuestiones, porque este tipo de delito se alimenta de eso, de que la gente no conoce o no sabe si puede denunciar, si está o no legitimado, y si quiere realizar la denuncia, dónde hacerla o a quién llamar; muchas veces, quieren realizar la denuncia pero tienen miedo y no conocen que la misma puede hacerse en forma anónima”.
Entonces, “todo este proyecto se basa en dotar de herramientas a la gente, tanto al ciudadano de a pie, como así también, a aquellas personas que realizan actividades específicas, como ser un maestro, un director, un médico, un enfermero, un asistente social, un transportista, un remisero, taxista o expendedor de combustible; todas estas profesiones, oficios o trabajos y muchos más”.

Concientización comunitaria

“Cuando vemos el delito de la trata, estamos viendo todo lo que es el traslado de la víctima, que la misma puede tener hijos que vayan a la escuela, que la misma está prisionera o privada de la libertad en un lugar, que la golpearon o tuvo un problema médico y la llevaron a una sala para que la atiendan, y todo este tipo de cuestiones se ven desde esos sectores y profesiones; por eso, es necesario dotar a estas personas de herramientas, de conocimientos, para que puedan actuar y, entre todos, ayudar a la Justicia a actuar de manera más rápida”, agregó la delegada de Migraciones, destacando que “más que eso, no podemos hacer”.
Durante la última reunión del Comité “presentamos un análisis jurídico, en este caso, de la Ordenanza 10.577 de Comodoro Rivadavia, detallando punto por punto de qué manera se atenta contra el ordenamiento jurídico y lo choca, directamente, de frente en todos los estamentos, Derecho Civil, Penal, competencia Federal y demás; es una ordenanza claramente inaplicable y, por otro lado, presentamos un trabajo para la implementación de un programa de capacitación para diferentes sectores”.
En este orden, precisó que “está orientado, desde un sector institucional hasta uno educativo, lo cual nos va a permitir a nosotros establecer un programa determinado de capacitaciones” y sostuvo que “desde Migraciones, nos comprometimos a solventar todo lo que es la campaña gráfica y a contactar a todos los técnicos y la gente que estudia al respecto, quienes van a venir desde Buenos Aires a dictar estas capacitaciones, a medida que se vayan realizando”.