La radio: un medio concreto y accesible que facilita la comunicación en el entramado complejo de la comunidad juvenil. Desde interesarse por la lectura en voz alta, hasta hacer un programa… se produce un recorrido tan desafiante como transversal. En Madryn hay un caso para escuchar: FM 88.3, “Radio Tu Voz”.

Radio, interdisciplina atrapante en Secundaria

En medio de la historia de la educación en Argentina, aparecieron los Centros de Actividades Juveniles (CAJ), y dentro de sus talleres, que siguen dictándose en Chubut, la Radio se hizo presente, hace ya dos años. La FM 88.3, “Tu Voz”, funciona en la Escuela Politécnica y es un caso para escuchar (y leer el futuro).
Si bien el fenómeno de la radio está cerca de cumplir un siglo de vida, desde ya, como posibilidad de espacio en la escuela el recorrido es bastante más joven, nacido por la irrupción de la diversidad tecnológica. Las radios escolares representan un universo que pocas veces trascienden la frontera del edificio al que pertenecen, sus transmisiones se dan de a ratos, “aprovechando los recreos”, en un circuito cerrado sólo accesible a los compañeros de la escuela. El surgimiento de la Internet y sus posibilidades de transmitir audio en gran calidad abrieron un resquicio en el mapa comunicacional.
En la Escuela Politécnica N° 703 se da el caso paradigmático de una emisora de frecuencia modulada (la ya “clásica” radio FM) que transmite para toda la ciudad, a contramano de cerrarse a un segmento y a favor de dirigirse a la comunidad juvenil, tan amplia. La coordinadora de la emisora y del espacio de taller es la comunicadora Ismaelín Benítez, quien señala casi como un manifiesto que los medios apuntan a los jóvenes pero no les brindan un lugar real: “Prácticamente no hay jóvenes dentro de los medios, por eso se produce el llamado de Unesco, de darles la voz. Y la radio es de ellos.”
Ellos son los chicos que se acercan al espacio de taller de CAJ, abierto a todos, destinado a jóvenes desde 12 años. “Ellos”, vaya paradoja, son quienes más se han sumado y hasta ahora llevan adelante la radio: “Invitamos a que más chicas se sumen al espacio, se han inscripto mucho más los varones”. Isma convoca con la convicción de quien lleva adelante una actividad que se ha transformado en un ámbito: los chicos pasan, se sientan a trabajar sus contenidos radiales, lo habitan, parece una biblioteca de la sonoridad. Son una veintena de jóvenes que llevan adelante la programación, todos cursaron el taller o lo hacen en la actualidad.

No te tenemos miedo

Más allá de algunas fotos que publican en su página de la plataforma Facebook, o en otras redes sociales, “Tu Voz” hace honor a su nombre porque basa su actividad en el decir de los adolescentes que participan del taller. En un mundo dominado por el sentido de la vista, la radio abre al universo de la imaginación. Este juego mágico cuasi centenario, tiene un especial arraigo en los adolescentes porque les permite comunicar, manifestar sentires, sin necesidad de quedar “a la vista”.
Todos experimentamos la sensación de vergüenza, y más en la etapa de Secundaria. El cuerpo sufre muchas alteraciones, es el paso hacia su conformación adulta, madurez que le dicen… La radio se llama “Tu Voz”, y, es indudable, la voz es el cuerpo que no se ve, ¡y también nos genera escozor!
Seba Huaiquifil se acerca a la charla con una sonrisa y una actitud preparada para gambetear cualquier dificultad. Es un caso bien marcado de la transformación que se puede producir en el recorrido de la educación extracurricular. Como la mayoría, él llegó al taller “renuente a leer y a hablar”, remarca la docente con una tonada venezolana que le da aires de novela colorida al crecimiento: “A la radio la veo divertida, te sacás el miedo a hablar por micrófono”, declara contento Sebastián y se le nota que lo disfruta. Y de eso se trata.

La radio es una escuela

“La radio es un aprendizaje, una escuela. En nuestro caso, la línea editorial de la escuela la da el lugar, buscamos que la manera de hablar sea natural al espacio en el que transcurre, que no se pierda esa noción.” Es una declaración de principios, le pertenece a la profe Benítez, quien estudió en Venezuela y un postgrado la trajo a Argentina y hace cuatro años que se encuentra en Trelew trabajando en el ámbito de la Comunicación y la Educación.
Y se entusiasma al contar cómo contribuye en la estructura del pensamiento ese hacer que es la radio: “trabajan la escritura para los guiones, investigan y leen, luego ejercitan la lectura en voz alta”, y especifica que en la radio escolar para producir bien una hora se puede estar una semana, porque, más que el rendimiento, se apunta al aprendizaje: “no tenemos las presiones de una radio comercial, podemos expresarnos con libertad aunque no pretendemos que los chicos salgan profesionales del medio, nuestro objetivo es que a través de la radio puedan crecer expresivamente”. Vaya desafío, para lograrlo, entonces, cómo trabajan con el cuerpo, qué técnicas buscan desarrollar. Esa es la pregunta para Ismaelín Benítez: “Hice teatro mucho tiempo, además estudié comunicación. Esa formación me ayudó mucho. Entonces, en base a ella, la herramienta parte de la respiración y la modulación. De manera relajada, buscamos que puedan hablar claro, que mejoren su dicción, para eso, el manejo del aire es fundamental.” La búsqueda es definida y entonces la cuestión pasa por los modos: “Tratamos de no hacer correcciones, sino que dejamos se vayan dando cuenta ellos mismos al escucharse y que busquen reforzar sus herramientas a medida que lo vayan precisando. Permitimos que hagan y que se escuchen.” La voz se democratiza en la palabra de la coordinadora de la radio quien refuerza el espíritu del taller: “Se tienen que divertir, acá no hay tarea, que no se sientan que están siendo evaluados”.

Libres por el aire

Los protagonistas de los espacios tienen mucho para decir: “Tenemos libertad para elegir los programas”, eso es lo que cuenta Franco Mercado a quien se le ocurrió llevar a la radio “El camino de Sherlock” y lo planteó en el espacio del taller. Se trata de un radioteatro adaptado del contenido de ese libro y lo realiza junto a otros compañeros que forman el elenco que actúa las diferentes voces. Sobre la dinámica y la producción que lleva, resalta: “escribo los guiones y se los muestro a Isma, ella opina y me los devuelve y así lo voy haciendo”. Franco tiene 16 años, tal vez esta sea la primera vez que lo entrevistan, es tan genuino su asombro como el orgullo que siente por su programa de radio. Es un caso, y sirve de ejemplo para observar que los espacios son liderados por jóvenes, no hay adultos al aire.
“Una de las cosas que aprendí es que no es lo mismo hablar en cualquier lugar que hablar en radio, escuchando me di cuenta de que era muy distinto. Nos ayudaron a hablar bien y en voz alta para que se entienda y a usar bien los diferentes tonos y modular.” Quien reflexiona es Franco, sus dichos rezuman la sabia de una radio escolar.
Los protagonistas son ellos, insiste Ismaelín, que prefiere que los chicos la llamen por su nombre: “Es curioso, me hablan como a una más, fui buscando que el espacio no sea tan rígido porque es un taller, es los sábados, es necesario que la pasen bien, no hay tarea”, relata la comunicadora acerca de las diferencias entre un espacio que es extracurricular y por lo tanto, es de participación voluntaria.

Crecen contenidos

La radio es un taller en sí mismo, aunque, por su naturaleza, también es un taller de taller, porque atraviesa otros espacios y es un ámbito donde se combinan saberes. Su presencia se destacó en el INTEC del año pasado, a través de su transmisión en vivo, cubriendo diferentes instancias de la feria que organiza en cada ciclo lectivo la Escuela Politécnica.
Hay materias técnicas, como Introducción a la Electrónica que pudieron “estudiar al estudio” de radio, o sea, investigaron en la práctica cómo es que estaba funcionando una radio en la realidad, no en los libros, con el análisis de transmisores, consolas y condensadores. Han participado el Taller de Ajustes y el Taller de Ecología con diferentes intervenciones. La transversalidad es una oportunidad, la presencia de este medio es una invitación a la interdisciplina. Entre los docentes están buscando articular más materias con el funcionamiento de la emisora, dos de ellas son clave de la esencia del éter: Lengua y Literatura e Historia.
Otras escuelas se han interesado en la propuesta de “Tu Voz” y son cada vez más frecuentes las visitas, los intercambios, la multiplicación de voces, diría Badía. En este año es generó una mayor pertenencia “hay un equipo duro, que es el que se apropió de la radio. Es de ellos”, reconoce Isma con un dejo de orgullo y con un todo de convicción. “En la programación de la música son muy cuidadosos del contenido, no hace falta poner un límite porque tienen mucho criterio, saben distinguir cuándo una letra es ofensiva.

Poca historia, mucho futuro

El recorrido de “FM Tu Voz” surge a principios del 2015 y oficialmente en septiembre de ese año. Es una radio joven que se fue instalando durante un ciclo lectivo, con el comienzo del taller, la transmisión de la señal de prueba y, por fin, la programación al aire. Funcionan en un aula del primer piso de la escuela, al ladito de la escalera, en pleno lugar de paso al patio. Las mesas y los equipos dividen simbólicamente el espacio de quienes salen al aire, la tecnología está a la altura de aquellas que cuentan las emisoras privadas, fueron equipos llegados desde el Estado Nacional como parte de un plan de equipamiento de radio planificado para escuelas. El desafío que el futuro cercano les propone es la construcción de un estudio y una sala de operación: “Lo más necesario es refaccionar, para poder hacer el estudio, estamos buscando la manera de construir el estudio”, informa la coordinadora de cara al avance edilicio de la propuesta radial.
Si de avances se trata, las repercusiones les llegan en lo cotidiano: otras radios se hacen eco de los contenidos de “Tu Voz”, como por ejemplo, replicando el micro realizado con la temática de violencia de género. “Las temáticas funcionaron muy bien, son las que eligieron los chicos”, analiza Benítez quien sueña que en un futuro no lejano “la radio esté consolidada en la ciudad”. El primer paso está dado: ya hace más de un año que viven en el aire madrynense.

Tu Voz salió del taller

Los sábados de 14.30 a 17 horas, en el estudio de la radio, se abre el espacio de taller que culmina con un programa en vivo. Esta actividad brinda los contenidos esenciales para poder tener herramientas antes de “volar” en el aire. El éter de “Tu Voz”, nombre puesto por los chicos, está conformado también por programas post-producidos, es decir, que son grabados y editados. También generan micros radiales con temáticas sociales. Los contenidos son bien variados como algunos de sus mismos nombres lo ponen de relieve: “Ritmos del presentes”, “Historias que se cuentan solas”, “La hora loca”, “Lo que no se dice”, “Compás 44” y “La Mazmorra del gamer”.

Los adolescentes enCAJan

Al no tratarse de materias obligatorias, sino de espacios curriculares con la modalidad de taller, los adolescentes pueden realizarlos de acuerdo a lo que les atraiga, a aquello que quieran dedicarse. En Madryn funcionan coordinados por Héctor Agustinho, y en cada escuela, a su vez, hay un encargado, en el caso de la Escuela Politénica 703, la coordinadora es Mónica Correa.
Entonces, la página en blanco que puede ser un programa, dentro de una radio hecha en la escuela, abre el juego para que se compartan los saberes de manera placentera. Esa es la búsqueda de los Centros de Actividades Juveniles, tal como enuncia el Ministerio de Educación de la Nación: “Los CAJ buscan consolidar en las escuelas espacios en los cuales se pueda abordar, a través de renovadas estrategias, conocimientos que permitan mejorar el desempeño escolar de los jóvenes.
Por otra parte, intentan fortalecer el sentido de pertenencia a la institución, promoviendo vínculos solidarios entre los jóvenes, y entre ellos y la escuela.
En su implementación intervienen, aportando recursos y equipos técnicos, el Ministerio de Educación de la Nación y los ministerios provinciales. El desarrollo de la propuesta requiere de la articulación entre la Nación, las estructuras educativas de las jurisdicciones y los establecimientos educativos. Además, contempla el trabajo conjunto con distintas dependencias provinciales y municipales, organizaciones comunitarias y referentes de la comunidad.”