En la cuarta jornada de juicio que ventila los hechos de la causa conocida como “langostino santo”, declaró uno de los imputados, Nicolás Seoane, quien pidió dar testimonio después que uno de los testigos, Cristian Torrado, quien en su declaración del miércoles afirmó que lo observó “nervioso” el día del hallazgo de la cocaína y que preguntó “quién vio” la droga.
Es así que este jueves Seoane declaró, asegurando que Torrado “mintió abiertamente”, al mencionar que había preguntado quién había visto la droga encontrada. Previo a ello hizo el relato de cómo llegó al lugar de los hechos.
Según Seoane recibió una llamada de Pennisi quien lo pone en autos de lo ocurrido y que tras esa conversación llamó a Omar “cura” Segundo para comunicarle lo ocurrido, porque él era el dueño de la planta. El acusado afirma que inmediatamente después de eso sale hacia Puerto Madryn “en tiempo récord” y que al llegar a la planta de ex Poseidón, ya estaba allí Segundo, y al ingresar al lugar Torrado les muestra la droga encontrada.
“Me muestra la droga”, dijo al afirmar que no preguntó quién había visto lo hallado, e insistió en afirmar que “yo había consensuado hacer la denuncia policial con Pennisi, yo le avisé a Segundo que se hiciera presente, y yo le dije que hiciera la denuncia”.
En su relato Seona carga contra el Fiscal que intervino en primera instancia, y afirmó que “lamentablemente esta es una historia que se filtró permanentemente a los medios, yo me enteraba desde mi casa, yo me enteré de mi pedido de detención por Internet”, dijo alegando cierta intencionalidad.

Procedimiento fallido

Según la acusación, empaquetada la droga, Mar Pesca Azul Argentina SRL, a través del bróker de pescado Nicolás Seoane, decide el traslado del cargamento de Mar del Plata hasta Puerto Madryn, a la planta de Pesquera Poseidón, propiedad por entonces de Omar “Cura” Segundo.
En el expediente se menciona que la idea original era exportar ese langostino a España, y la compradora era la empresa Royal Peche SL, domiciliada en Madrid y cuyo principal accionista era Francisco Javier Bañón, quien declaró que la empresa era de Salvador Parra Gómez y que era él quien dirigía todas las operaciones de importaciones.
Las cajas con droga tenían etiquetas que señalaban que el exportador sería “Cooperativa de Trabajo Los Marplatenses”, autorización UE 4351. Según SENASA, esta Cooperativa no está habilitada para exportar a la Unión Europea. Y el 4351 pertenece a Consermar, cuyo responsable era Javier Ortiz, el socio de Omar Segundo en Poseidón. Aquí empezó a fallar la maniobra. Para exportar hubo que cambiar las tapas de las cajas; y en ese ajetreo, a una operaria se le cae una caja y encuentra el extraño envoltorio.

Seoane acusa a Parra Gómez

En su declaración Seoane reconoce que el cargamento de langostino no se pudo exportar debido a que “el rótulo de las cajas no servía porque no coincidía el sanitario que venía con la mercadería de origen con lo que dice la etiqueta, ese sanitario era trucho, y entonces dispusimos que ese langostino se quedara”, dijo el alusión al permiso sanitario de SENASA, y agregó que le comunica a Parra Gómez que “su langostino no había sido despachado, quedando sujeto a su decisión que se hacía con eso”.
Seoane se esforzó en su declaración en cargar toda la responsabilidad sobre el empresario español, el único que no está bajo proceso porque la extradición de Parra Gómez fue rechazada, aunque está sindicado por la justicia como cerebro de la organización.
De acuerdo a los dichos de Seoane continuó haciendo negocios con el español posteriormente al fallido envío de langostino, y afirma que “buscábamos una alternativa para sacar esa mercadería, y la solución que encontramos, Casas, Pennisi y yo, fue darle origen en Poseidón”, dijo y reconoció que “si está mal, estábamos dando un origen y justificando una mercadería”.
Seoane afirma que la maniobra de exportar la cocaína con los langostinos “la pensó el español Parra Gómez y nos usó a todos”.

Especulaciones

En su declaración Nicolás Seoane, hizo algunas consideraciones que se desprenden de sus especulaciones, afirmando que “Poseidón se hizo una causa política”, asimismo entre sus dichos sostiene que “el juez Sastre nos detuvo días antes de las elecciones del 2013 y después, Lanata hizo el informe en el 13 ‘Narcolandia’”.
“Antes de eso el fiscal Gélvez no hizo nada en la causa. La investigación se hizo con todos los datos q aporté desde el primer día”, sostuvo el imputado Nicolás Seona, a quien se le atribuye que sabía que el objetivo final era que la droga llegara a Madryn para ser almacenada y exportada a la empresa española Royal Peche.