Una persona que había robado una computadora de una escuela en septiembre del 2016 en Rawson deberá realizar cincuenta horas de tareas comunitarias, luego que llegara a un acuerdo con la víctima, el cual fue convalidado por el juez de garantías José García.
El fiscal general Osvaldo Heiber se opuso a lo solicitado por la defensa siguiendo expresas instrucciones del procurador Jorge Miquelarena, pero el juez García hizo valer el rol relativo que tiene el Estado a través de la Justicia en este tipo de conflictos, haciendo preponderar el consentimiento de la víctima para que el ladrón que le robó la computadora realice tareas comunitarias, en lugar de ir a prisión.

Por tercera vez

Los antecedentes del imputado tampoco tuvieron relevancia en la argumentación de Heiber. Por otros dos robos también cumplió la pena con tareas comunitarias por lo que terminó sobreseído. El imputado se llama Cristian Ramos, tiene 19 años de edad y vive en el barrio San Pablo de Rawson. En esta oportunidad el 22 de septiembre del año pasado junto a otra persona ingresó a la escuela 7.705 de Rawson. Eran las 20.25. Sin producir violencia ni lesiones a persona alguna se alzaron con una notebook y un pendrive que pertenecían a Micaela Ávila. A las pocas cuadras fueron detenidos por la policía. La computadora nunca apareció. En junio pasado un juez decidió que su consorte de causa también realice tareas comunitarias y el representante del Ministerio Público Fiscal que actuó en la oportunidad no se opuso. Ramos no se presentó en la audiencia y fue declarado en rebeldía pero en los últimos días se presentó voluntariamente.
Heiber destacó la instrucción 1 del año 2009 del procurador Miquelarena en donde instruye a los fiscales no aceptar la figura de la “reparación” en casos de imputados reincidentes. “La resolución de la procuración está fundada en cuestiones de política criminal. Indica que la reparación se debe aplicar solamente a los imputados que registran el primer caso, pero en este que nos ocupa se trata de una persona que ya tiene dos hechos anteriores por los que ya fue beneficiado con salidas alternativas”, insistió Heiber.
Pero el juez García destacó la aplicación del principio de “igualdad ante la ley” en alusión a que el otro imputado por el mismo hecho se había beneficiado con la figura de la conciliación. Agregó a favor de su decisión, que Ramos se presentó voluntariamente para la realización de esa audiencia y que no existía “contradicción” entre la víctima del robo y el ladrón ya que ambos estaban de acuerdo en la salida alternativa del conflicto. “En el sistema acusatorio si no hay contradicción no hay falta”, destacó García en su resolución.
Al igual que en las dos anteriores oportunidades, Ramos realizará las 50 horas de trabajos comunitarios efectuando tareas en el barrio 2 de abril de Rawson.