El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia comenzó ayer el proceso de juicio oral y público por la causa identificada públicamente como “Operación Langostino Santo” que está concentrada bajo Expediente 22420/2013. El proceso se inició a mitad de mañana en el casino de suboficiales del Servicio Penitenciario Federal en Rawson, y se extendió hasta pasado el mediodía produciéndose en la primera audiencia la lectura de las actas de requisitoria de juicio.
En un sitio acotado, casi a sabiendas que no sería demasiado el público que se allegaría a presenciar los primeros capítulos “legales” de una historia que lleva cuatro años en proceso de investigación y juzgamiento nada menos que a Rawson y a la blindada Unidad 6, los jueces doctores Enrique Guanziroli, y los vocales Nora Cabrera de Monella y Luis Giménez (este último es juez Federal de Tierra del Fuego) presidieron el Tribunal y dieron inicio al proceso.
A la derecha de sus señorías se ubicaron los representantes del Ministerio Público Fiscal: el fiscal general Teodoro Nürnberg, el doctor Mariano Sánchez, y el doctor Fiego Puñet en representación de la Procuraduría de Narcocriminalidad nacional (PROCUNAR).
A la siniestra de los jueces una mesa enmantelada concentró a los abogados que ofician de defensores: doctores Sergio Origones que representa a Juan Eduardo Burgos; la doctora María Fernández Van Rapp que representa al español Alfredo Aranda Barberá; la doctora Verónica Heredia que representa a Nicolás Seone, el doctor Manuel Alejandro Marañón que representa a Alejandro Pennisi y el prestigiosos letrado trelewense doctor Néstor Fabián Gabalachis que defiende a Omar “Cura” Segundo.
Los imputados estaban a su vez todos presentes y ubicados una línea atrás de sus letrados en endebles sillas de plástico, desde donde escucharon atentamente el trabalenguis jurídico. Es que a las cuestiones de forma e introducciones le siguió en esta primera audiencia, la lectura de la acusación.
En la sala se exhibía toda la documentación reservada, una muestra representativa del estupefaciente también reservado, un plano de la planta pesquera Poseidón y tomas fotográficas alusivas al secuestro del estupefaciente.

Qué se dijo

En primer término ni bien iniciada la primera audiencia, se dio lectura a las actas donde se registra la acusación. El doctor Raúl Tótaro, secretario del Tribunal Oral de Comodoro Rivadavia fue el encargado de realizar la lectura de requerimiento que duró cerca de tres horas.
A modo de síntesis, en esta instancia se le atribuyó a los cinco imputados (menos el español no extraditado Salvador Parra Gómez juzgado en España por otra causa similar), “una faena criminal que habría comenzado en el mes de noviembre en el año 2012 en Mar del Plata, que tuvo como protagonistas a los españoles Alfredo Aranda Barberá y Salvador Parra Gómez, y los argentinos Juan Eduardo Burgos, Rubén Eduardo Lev, Nicolás Seoane, Salvador Alejandro Penissi y Héctor Omar Segundo entre otros, consistente al acondicionamiento de más de 110 kilogramos de clorhidrato de cocaína disponiendo luego el transporte a Puerto Madryn, Chubut y almacenándola en una de las cámaras de frío de la planta pesquera de la empresa Poseidón SA con el probable propósito de ser enviada a través del puerto, oculta en un cargamento de langostino rumbo a España”.
Además se recordó “el hallazgo por parte de personal de la empresa Poseidón y aviso a la Policía, la que habiendo intervenido confirmó que el paquete que resultaba sospechoso dio positivo al narcotest para cocaína, y luego el procedimiento de incautación de 110.350,25 gramos de cocaína”.
Asimismo “se establece la conexión de Mar del Plata a Puerto Madryn y el presunto destino hacia España a la empresa Royal Peche”, entre otras cosas.

Cómo sigue hoy

El juicio continúa hoy en una audiencia por demás de importante, ya que se tomará declaración indagatoria a los propios acusados.
El juicio está estipulado que se continúe desarrollando durante dos semanas en la ciudad de Rawson, luego durante otras dos semanas en la ciudad de Comodoro Rivadavia para la realización de videoconferencias con testimonios de otros lugares del país y del exterior, y luego habrá una semana más para los alegatos.
Asimismo en la ciudad de Puerto Madryn la próxima semana se hará una inspección ocular en la planta de la pesquera ex Poseidón, una empresa que ya fue vendida y refaccionada dos veces.

¿Un juicio al sistema?

Este proceso genera las expectativas concernientes a comunidades pequeñas y con fuerte sentido de pertenencia que creen efectivamente en la lucha contra el flagelo de la droga que avasalla importantes estamentos jóvenes; en la condena al negocio del narcotráfico y el lavado de dinero, y en la posibilidad de construir una sociedad más sana y justa. Como dato relevante para la opinión pública que durante cuatro años trato de entender como una persona con un “porro” termina detenido y en una causa donde se hallaron 110 kilos (por lo menos) de cocaína de máxima pureza, sólo hay un detenido de los cinco imputados, fue por lo menos notable la poca repercusión mediática que tuvo el arribo de la causa a juicio después de 409 meses. Tristemente El Diario pudo arrogarse esa primicia, evidenciando esto un verdadero alerta sobre el descafeinado tratamiento de otros medios masivos sobre un hecho que aún mantienen a Chubut con el estigma del célebre apodo de “Narcolandia”.