Un trabajo de Chequeado.com analizó 30 avisos de distintas fuerzas quemuestra un alto índice de mensajes cuya veracidad es incomprobable


La conversación se repite una y otra vez. Cuando le contamos a alguien dónde trabajamos y que en Chequeado nos dedicamos a contrastar con hechos y datos los dichos de políticos y otros líderes para saber si dicen la verdad, la respuesta es casi calcada: “Deben tener mucho trabajo ustedes. Los políticos siempre mienten. Y en campaña, más todavía”, dicen casi todos -palabras más, palabras menos-, con un dejo de compasión.
A veces a las apuradas, durante un viaje o una compra, y otras con más tiempo, durante una clase, una charla o un encuentro social, explicamos que esta creencia generalizada, que se extiende no sólo en la Argentina, sino en la mayoría de los países (excepto en Suecia, donde los chequeadores se quejan de que casi no tienen trabajo porque sus funcionarios suelen ser muy precisos en sus declaraciones), no es necesariamente correcta.

¿Por qué? Porque contrariamente a lo que se piensa, en campaña los políticos suelen trabajar mucho más su discurso y eligen con cuidado qué decir y, especialmente, qué callar. Lo que pasa es que en períodos electorales, los ciudadanos les prestamos más atención, por eso advertimos en ciertos casos más inconsistencias o engaños.
Desde las elecciones de 2015, en alianza con la nacion, con el equipo de Chequeado analizamos los spots de campaña de los precandidatos mejor posicionados en las encuestas. En este caso, analizamos 40 spots de la ciudad y la provincia de Buenos Aires de 7 partidos. ¿Qué encontramos?



El 75% de los spots de las elecciones primarias analizados (30 en total) resultaron “inchequeables”, porque no tienen ninguna afirmación factible de ser verificada. Tampoco dan a los votantes la posibilidad de reclamar al candidato si cumplió o no con su palabra.
Los spots tienen tres funciones: proporcionar información, movilizar al electorado estimulando su interés en los comicios y persuadir al electorado, mostrando que determinado partido es el más apropiado para conducir el país, explica Mario Riorda, director de la Maestría en Comunicación Política de la Universidad Austral. “Los spots trabajan mayoritariamente sobre proposiciones o ideas generales, preferentemente abstractas, breves, centradas en valores y con mensajes que traten temas amplios que, en general, gozan de mayoritaria aceptación”, precisa.
Cambiemos y Cumplir, que lidera Florencio Randazzo, difundieron spots “inchequeables” o con datos “verdaderos”. Unidad Ciudadana, 1 País, Evolución de Martín Lousteau y Creo de Fernando “Pino” Solanas tuvieron además, al menos, un “engañoso” o “falso”.



En el oficialismo se dedicaron a mostrar personas comprometidas con “el cambio”. En la provincia los spots fueron encabezados mayoritariamente por la gobernadora, María Eugenia Vidal, quien arengó a “no aflojar” y destacó proyectos que se llevan adelante, como la implementación de un SAME bonaerense. En la ciudad, donde Elisa Carrió lidera las encuestas con comodidad, los materiales la muestran abrazando a vecinos bajo el lema: “Vamos Juntos”, sin agregar ningún dato, propuesta o diagnóstico.
Unidad Ciudadana, el nombre partidario con el que competirá la ex presidenta Cristina Kirchner, destinó sus materiales audiovisuales a criticar la gestión de Cambiemos. Por eso muestran a personas desilusionadas por lo que consideran promesas incumplidas. “Los aumentos son cada día más terribles”, resaltan, entre otras cosas, al tiempo que muestran a Mauricio Macri en 2015 señalando que durante su gestión, la inflación no sería un problema. “El mensaje es tu voto”, afirman como idea central.

El frente 1 País, de Sergio Massa y Margarita Stolbizer, focalizó su campaña en el aumento de precios y la caída del consumo, en sintonía con sus propuestas para eliminar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en los productos de la canasta básica. Por eso, en un spot de la provincia señalaron que son los pobres quienes más sufren este impuesto, y en la ciudad el candidato Matías Tombolini apuntó que productos como la carne o el aceite son “un lujo”.