En la ciudad de Puerto Madryn, por orden de la jueza penal Patricia Asaro, quedó detenido a la espera del juicio oral y público con prisión preventiva el joven Ariel Gallegos, acusado de intentar asesinar a Brian Montero al prenderlo fuego. El hecho ocurrió a principio de año en el barrio Progreso, un asentamiento de esta ciudad, cuando el agresor fue detenido tras prender fuego al joven, amenazar a su ex mujer y publicar el hecho en la red social Facebook.
Entre las pruebas que presentó el fiscal Jorge Bugueño figuran mensajes de Whatsapp y una publicación de Facebook, quien acusa a Gallegos por “homicidio agravado por alevosía en grado de tentativa”.

El caso

El pasado 22 de enero, Brian Montero estaba durmiendo en su domicilio cuando, según la acusación, Gallegos ingresó a su casa, se apoderó del celular de la víctima y provocó un incendio. Según consta en la causa, luego de iniciar el fuego, escapó por calle José María Rey, siendo observado por vecinos. El siniestro destruyó la vivienda y provocó importantes quemaduras en el cuerpo de la víctima, con compromiso de la vía aérea respiratoria y un alto riesgo para su vida.
Gallegos utilizó el celular del damnificado y llamó y envió mensajes de texto a su ex pareja. También escribió en el muro de Facebook de la víctima. Estos datos, según los fiscales, incriminan al acusado.

Audicencia

La audiencia de revisión de la prisión preventiva se efectuó ante la jueza Patricia Asaro, quien hizo lugar al pedido de la Fiscalía y dispuso la continuidad de la medida preventiva. El caso ya fue elevado a juicio oral y público y se espera que se fije la fecha del debate.
Bugueño, a cargo de la causa junto a la funcionaria Ivana Berazategui, acusaron por el delito de “Homicidio agravado por alevosía por utilización de un medio idóneo para crear peligro común y por el propósito de causar sufrimiento a una persona con la que ha mantenido una relación de pareja en grado de tentativa en concurso real con amenazas coactivas”. La pena en expectativa, en caso de ser condenado, es de un mínimo de 10 y un máximo de 15 años de prisión.