El mercurio es un contaminante muy común que afecta a la salud de los pájaros, así como a otras especies salvajes. Pese a ser un elemento habitual en la naturaleza, la exposición o la ingesta de cualquiera de sus formas puede dañar su organismo.
No obstante, algunas especies son capaces de desarrollar sus propias técnicas para eliminar estos compuestos tóxicos del cuerpo. Este es el caso de dos especies de pájaros cantores: el pinzón cebra y el estornino europeo que logran deshacerse del mercurio a la vez que cambian sus plumas.
Los expertos llegaron a esta conclusión tras observar que, cuando estas aves canoras mudan su plumaje, el mercurio en sangre desciende rápidamente al mismo tiempo que las concentraciones en otros tejidos se reducen notablemente.
De hecho, el estudio encontró que la presencia de este metal pesado se redujo en un 90% en un plazo de 20 semanas.

El pájaro de los mil sonidos

El estornino europeo mide unos 20 centímetros de largo y tiene un plumaje de color negro iridiscente, con un brillo púrpura o verde, salpicado de blanco, patas rojizas y el pico es negro en el invierno y amarillo en el verano. Tiene la capacidad de imitar los sonidos de su entorno e incluso aprenderlos, tal es su talento para la imitación vocal que fue llevado a muchas obras literarias como las de Plinio el Viejo y William Shakespeare.
Si bien es originario de Europa y Asia, fue introducido en Australia, Nueva Zelanda, América del Norte, Argentina, Sudáfrica y otros lugares.