Al cumplirse los quince días de prisión preventiva, se llevó a cabo la audiencia de revisión en la causa de la madre implicada en la muerte de su hijo. En la misma se determinó el paso a arresto domiciliario para la mujer detenida.
De esta forma, en su resolución, el juez José Alberto García expuso que la gravedad de lo sucedido y la calificación dispuesta oportunamente daban sustento al peligro de fuga, basado en la probable autoría, y que si bien esto se mantiene, ante lo presentado por las partes, encuentra adecuada la posibilidad de neutralizar el riesgo con un arresto domiciliario, tomándose los recaudos pertinentes y cumpliéndose con los requisitos adecuados, incluyendo esto los rondines por parte del personal policial, disponiéndose la medida, en principio, hasta la elevación de la acusación respectiva.

Atenuantes

El Ministerio Público Fiscal, representado por la fiscal general María Tolomei y el funcionario de fiscalía Enrique Kaltenmeier, expuso que se habían verificado algunos de los extremos y circunstancias, a propósito de los dichos vertidos por la mujer que habría disparado el arma, cuyos impactos terminaron con la vida de Jorge Sierra, en un hecho ocurrido el 26 de julio en el barrio Don Bosco.
Esta evaluación llevada adelante por la fiscalía permitió confirmar ciertos aspectos mencionados por la imputada, mientras se sigue trabajando para profundizar la investigación, aunque aquellas verificaciones efectuadas permiten aseverar que la calificación provisoria de homicidio agravado por el vínculo se ve debilitada. Mencionó la fiscal que se pudo certificar que en febrero de este año se dictó la prisión domiciliaria para Sierra, que ya observaba evidentes problemas de salud, y su defensor Sergio Rey impuso como condiciones para esa medida que cumpliera con la medicación y se comporte adecuadamente.
Pero en abril, la propia madre acudió buscando ayuda, precisando que ya no podía resistir la situación con la tenencia de su hijo, debido a frecuentes episodios de violencia que generaba y hasta denunciando algún intento de abuso sexual en su perjuicio. Manifestó que tanto ella como sus restantes hijos vivían con mucho miedo y pidió que sea retirado de su domicilio. Todo esto quedó registrado, y a instancias del Juez se dispuso su internación, luego que fuera revisado y que se llegara a la conclusión que Sierra representaba un riesgo para él mismo y para terceros, disponiéndose la remisión de estas actuaciones al juzgado de familia para que siga con atención esta situación.
Sin embargo, aquella internación duró un mínimo período, y posteriormente se registró otra entrevista donde la señora refirió que su hijo estaba viviendo solo y había dejado la medicación, provocando constantes episodios en su casa, pidiendo ayuda urgente por parte del área de salud.
Si bien se debe seguir investigando hay un debilitamiento en la calificación, expresó la fiscal, lo que incide en la medida de coerción, por lo que objetivamente se consiente una morigeración de la misma en un arresto domiciliario, lo que ya había sido informado al defensor Abdón Manyauik para que tome los recaudos necesarios a tal fin, amparándose en el artículo 227 del código procesal penal. El propio abogado señaló estar de acuerdo con la mayor parte de lo argumentado por la fiscalía, esgrimiendo que su postura se inclina en una legítima defensa, pero aceptó la posibilidad de un arresto domiciliario, teniendo en cuenta que su defendida tiene tres hijos que deben ser atendidos adecuadamente, que hoy están radicados en diferentes casas.