A las 21:50 horas del viernes, un integrante del Centro de Monitoreo alertó que un Renault 12, con tres ocupantes, circulaba en actitud sospechosa y que, posiblemente, habría estado sustrayendo elementos de los vehículos que se encuentran en el predio del Girsu, los cuales están allí para su destrucción total y posterior disposición final.
En ese momento, según informaron desde la Unidad Regional Puerto Madryn, “se acercó personal de la Comisaría Segunda, a cargo de una oficial, interceptaron el vehículo en (la intersección entre las) rutas 3 y 4, hicieron descender a los ocupantes y constataron que eran tres masculinos, mayores de edad”.
Para sorpresa de los uniformados, en dicho operativo se constató que “uno de ellos es una gente de Policía que trabaja en Comisaría Cuarta, mientras que el otro es un aspirante a agente”, motivo por el cual ambos quedarán desafectados de la fuerza.

En flagrancia

Al respecto, el segundo jefe de la Unidad Regional, comisario inspector Javier Guzmán, precisó que “la oficial vio, a través de uno de los vidrios del vehículo, que en su interior había varios repuestos, entre ellos un parabrisas, un volante, y un bolso con herramientas, que se veían porque el mismo se encontraba abierto” y relató que “dio aviso a la Unidad y a la Fiscalía, nos constituimos en el lugar e, inmediatamente, nos trasladamos hasta el Girsu, donde hicimos una inspección ocular, estableciendo que había varios autos a los que le faltaban varios repuestos; entre ellos, un vehículo en particular, un Renault 18, del cual habrían podido sacar estos elementos”.
Ante las pruebas recolectadas, “la fiscal dispuso que se detuviera a las tres personas, en averiguación del delito de hurto; el vehículo se secuestró y, el martes por la mañana, se solicitaron las diligencias de requisa y secuestro de las herramientas y los repuestos”, agregó.

En libertad, pero investigados

A su vez, “inmediatamente, se dio intervención a la División Asuntos Internos, se acercó el comisario e inició las actuaciones de rigor, para solicitar el pase a disponibilidad de estas personas, retirarle todos los elementos de la institución, tales como el arma reglamentaria y el chaleco, entre otros; ya se hizo el pedido y en breve estaremos notificando el pase a disponibilidad del agente de la Comisaría Cuarta, y desde el lunes por la noche se ordenó el inicio del trámite de baja para el aspirante”, sostuvo Guzmán, agregando que “por ahora, seguimos trabajando en el caso y los individuos están en libertad, ya que no había otras diligencias para hacer, o bien que pudieran perturbar la investigación, así que estamos tratando de reunir más pruebas,
para que la fiscal, en la audiencia, pueda presentar ante el caso”.

Investigan otros hechos similares

Consultado sobre la antigüedad del oficial que se encontraba en funciones al momento del episodio, el Comisario Inspector detalló que “se recibió en diciembre del año pasado” y, en relación al aspirante, indicó que “los dos son hermanos, no tenemos antecedentes de este tipo de hecho, y en el transcurso de la actuación administrativa se establecerá si han tenido alguna vinculación con otros delincuentes, o bien si han tenido participación en otro hecho, aunque no han sido investigados por ningún otro episodio en particular”.
Sobre la presunción de que el fin de los elementos robados era que fueran introducidos en algún circuito clandestino de comercialización de autopartes, el jefe policial mencionó que “estamos investigando eso, eran varios repuestos, presumimos que podría tratarse de que también querían armar otro vehículo”.
Además de los dos hermanos, “el tercero es un civil, de 23 años”, confirmó.
En otro orden, relacionado con la venta de autopartes robadas, Guzmán sostuvo que “hemos estado investigando, en el transcurso del año, algunos hechos que han ocurrido, pero no hemos establecido si son delitos, todavía, y estamos en etapa de investigación”.

Regenteaban y protegían VIPs

En 2016, a raíz de una denuncia surgida de la propia fuerza policial, una importante cantidad de allanamientos tuvo lugar en los denominados “VIPs” de Puerto Madryn, entre ellos los ubicados en Villegas 516, 9 de Julio al 400 y la calle José Menéndez, esta última denominada “La Rosadita”.
En este sentido, Guzmán recordó que “en relación al año pasado, recuerdo que esa causa la iniciamos nosotros, en jurisdicción de la Seccional Primera, donde el personal comenzó a investigar a pedido de los vecinos; trabajamos con la Municipalidad, se hicieron allanamientos y hacía muchos años que no se hacían operativos en los VIPS, por lo que, a raíz de nuestra causa, se allanaron todos, quedando dos policías involucrados, un tercero que no pudo ser arrimado a la causa a través de pruebas; veremos qué pasa en la parte administrativa”; dicha causa continúa abierta.

La Policía, atravesada por los problemas sociales

De los operativos surgió que, al menos dos agentes, una en funciones y su prima, que era aspirante, otorgaban protección a uno de los locales donde se investigó el delito de trata de personas; en aquél entonces, el otrora jefe de la Policía, Juan Luis Ale, había anticipado la profundización de pericias investigativas sobre los candidatos a ingresar a la fuerza pública, algo que, al momento, ha continuado arrojando episodios como el reciente.
En cuanto a los ingresos, aclaró que “no corresponde (la investigación) a la Unidad Regional, es algo que depende de otra área (por el Servicio Penitenciario)” y agregó que “los requisitos administrativos son siempre los mismos, varían un poco pero en cuanto al tema psicológico y el examen socio ambiental, no sabemos cuáles son los requisitos que se toman en ese caso y demás”.
Sobre esto último, recalcó que “llevo 26 años en la institución y en ese tiempo me ha tocado denunciar a policías, detener a policías; he tenido compañeros que han cometido hechos delictivos, no sé si tendremos que ‘ajustar’ en ese sentido, pero creo que la gente que tenemos en la institución viene de la sociedad; la sociedad está así hoy, y los mismos hechos que ocurren dentro de la misma los cometen, en ocasiones, algunos de nuestros empleados, por lo que en 9, 10 u 11 meses en los que le damos instrucción, es difícil torcer la inclinación que trae cada uno”.