Desde el interior de las aulas, algunos estudiantes sostienen que “la protesta que hicieron los chicos de la Escuela de Pesca fue contagiosa”, en función de la modalidad que han comenzado a adoptar algunos cursos de alumnos para manifestar la necesidad de que les solucionen inconvenientes edilicios que impiden el normal dictado de clases.
El pasado lunes por la mañana, estudiantes de la Escuela 768, ubicada sobre la calle José Menéndez, hicieron lo propio y se congregaron en las inmediaciones del establecimiento, donde pidieron en carácter de “urgente” que las autoridades lleven a cabo el arreglo del sistema de calefacción; sucede que, de la mitad del edificio hacia el extremo norte, “los chicos están de musculosa”, mientras que, para el lado sur del establecimiento, “no nos alcanzan las camperas para abrigarnos”, ironizaron alumnos que se encontraban participando de la protesta, momentos antes de reunirse con directivos de la escuela.
La situación se suma a la problemática que enfrenta otro establecimiento educativo de la ciudad, en este caso, la Escuela 710, cuyos alumnos amanecieron sin clases el lunes, “por tiempo indeterminado”, hasta tanto se solucione un inconveniente con el suministro de gas y la renovación de dicho sistema por parte de la empresa responsable.

“Esto no puede seguir así”

Al respecto, una de las estudiantes, de nombre Evelyn, sostuvo que “nosotros estamos reclamando, básicamente, por la calefacción y sostuvo que “la directora nos dijo que, en las vacaciones, supuestamente se había hecho un recambio de los tubos de gas, y, como se ve, esto viene ocurriendo desde años anteriores y, por lo visto, no se ha hecho nada este invierno”, a lo cual sumó que “sentimos frío; un ala siente frío y la otra se muere de calor, hay chicos que se han descompensado en las aulas, mientras estaba en clases”.
A su vez, manifestó que “el calor es tan fuerte que parece un horno en esa parte, y recientemente fuimos con un compañero, aula por aula, a decir que ya estábamos cansados de la situación, porque esto no ocurre desde ahora, sino desde principio de año que venimos quejándonos de la calefacción y de distintas cosas que faltan en la escuela, pero nos dicen que ‘ya mandaron la carta’ o que esperemos que ya se va a arreglar; así, nos viene callando desde hace mucho tiempo, por lo que el viernes pasado dijimos ‘basta’ y decidimos alzarnos todos juntos, empezando a decir a toda la escuela del turno mañana, que esto ya no puede seguir así”.
Sobre esto último, afirmó que “es un derecho que tenemos, necesitamos un lugar digno y los docentes también”.

Ventanas rotas y “alambres”

“Se necesitan bastantes cosas, por ejemplo, dos inodoros que están sin tapa y cuatro clausurados en el baño de hombres”, detalló la alumna, sumando a ello que “tres de las canillas funcionan y otras tres están rotas; el ingreso a los baños, tanto al de varones como al de mujeres, está roto; la directora dijo que se iba a arreglar, y las puertas de los baños están con candado ahora”.
Consultada sobre si se ha realizado un pedido formal a las autoridades escolares, anticipó que, en el momento de la protesta, “se acordó que se va a hacer en conjunto con la Directora”.
Además, recordó que, de cara a solucionar el problema, en ocasiones anteriores “hablamos, siempre con mucho respeto, pero la directora viene y nos empieza a decir que ‘falta tiempo’, que ya mandaron las notas, y nos tratan de callar con cosas que van alargando el tiempo de espera’”.
Finalmente, detalló que “hay un montón de reclamos; el ingreso a las aulas, las ventanas, la mayoría de las cuales están rotas y tienen un alambre puesto, por lo que en verano hay que estar abriéndolas”.