‘Volvió una noche, no lo esperaban…´ como dice el tango, y retomo, mal que le pese a la deslucida oposición, una agitada agenda política donde perdió de vista las dilaciones en la que entra parte de la gestión cada vez que el toma un poco de distancia, y los murmullos de quienes esperan turno sentados. Das Neves apabulló los rumores sobre su estado de salud sobre el fin de semana, sencillamente con una acelerada de esas a la que tiene acostumbrados a propios y extraños, luego de cómo el mismo dice: entrara ´a boxes´ por mantenimiento físico.
Estas ´aceleradas´ que para él son moneda corriente, para una gran masa de mortales resultan verdaderas rarezas. Es que el Gobernador, con su característica de conductor provinciano genera las rispideces propias del caudillismo aplicado a un territorio difícil de unificar en su estructura pentagrámica e idionsicracia cuasifeudal, y descoloca con su ritmo a más de uno, generando no pocas resistencias internas y externas. “Mario arranca y se lleva a varios puestos”, comentan desde su entorno sabiendo que eso significa que afecta con su energía el campo de los demás orbitas, y si hay inercia, habrá novedades.
Ir varios pasos adelante es sin embargo una característica de todo estratega que se precie o líder que lo intente, para quienes el tiempo no aplica más que como ilusión. La historia misma abonó este debate sobre el poder y el tiempo.
Para Aristóteles, “el tiempo no existe sin el cambio”. Para San Agustín, “el tiempo no existe, y es sólo una propiedad específica del universo”. Leibniz consideraba que, tanto el espacio como el tiempo son relativos, y lo único absoluto son nuestras experiencias sobre la relación entre los objetos, tanto espacial como temporal. Para Kant, el tiempo no existe como una realidad en sí exterior a nosotros, sino como una forma de ordenar nuestra experiencia interna.
Para los magos de antaño, llevar la mente a nuevos lugares, haciéndola ver las cosas de manera diferente y generando escenarios posibles, era la fórmula para cambiar el mundo. Un precepto bien político: ´para cambiar el mundo, es preciso cambiar nuestra actitud hacia él, ponerse en otro lado´, rezan viejos axiomas esotéricos.
Dicen que una vez Einstein se reclinó en un sofá, cerró los ojos y vio a un hombre que viajaba a la velocidad de la luz. Sin descartar esa curiosa imagen, comenzó a realizar varios experimentos de pensamiento, aparentemente simples elucubraciones. Sin embargo, pocos años después, las actitudes de todo el mundo científico se transformarían cuando la naturaleza misma confirmara las visiones
trascendentales de Einstein sobre que ´la masa de un objeto en realidad puede convertirse en energía´, y es más, que es masa aumenta con su velocidad.

Velocidad=Energía

A la luz de esta ecuación se puede entender entonces el porqué de las aceleradas del gobernador Mario Das Neves, que retomó el jueves su agenda oficial con una cargada lista de actividades de las más diversas, algunas de poca envergadura a la vista del mapa de poder, pero casi todas enfocadas a garantizar el ejercicio del poder, que es lo que sabe hacer con los ojos cerrados.
A primera hora fue a Gaiman a licitar pavimento, o sea impulsar obra pública, una práctica que lo entusiasma porque rompe la inercia del Estado, permite fallos de caja y y por ende, empuja actividad desde la construcción. El logro de fondo además, más que el anuncio, fue poner en sintonía a las constructoras que comenzaron a afinar el lápiz y bajar a la realidad de los números provinciales. De hecho se presentaron seis constructoras. Eso muestra disposición, pero también necesidad. Ambas retroalimentan la espiral de poder y de querer que Das Neves necesita hoy.
En Rawson con cara de pocos amigos, sentó a los gremios para que otras empresas reabsorban gente de la ex Alpesca. Se trató de 6 firmas, 56 trabajadores y un empujoncito de guita que rondó los 50 mil pesos para “capacitaciones” de otros desocupados del gremio. Con esto desactivó bronca sindical en puerta en la previa a una inauguración en Madryn que podía verse empañada con gomas quemadas, y le dio un certificado de existencia provisorio al STIA que viene en picada en cuanto a credibilidad y poder ante los pocos trabajadores de la pesca que quedan activos, comparado a los tiempos de oro de década atrás, con más de 6 mil empleados en el sector. O sea, política pura con más gestión que guita.
Como entremés sirvió un nutrido manojo de equipos a emprendedores del interior en el marco de un programa del Ministerio de la Familia que le permite facilitarles elementos claves a gente que ya con acceder a las herramientas y máquinas a veces básicas, tienen el pan del día asegurado en lugares como Camarones, Los Altares, Río Pico, José de San Martín, Paso de Indios o Facundo. Sobre eso también el mandatario usó la comparativa y apeló a los pasos concretitos que da día a día en relación a otros escenarios macro con pérdidas de puestos de trabajo por goteo. Hay quienes consideran acciones mínimas y hasta demagógicas tales asistencias del Estado, pero en el fondo el Gobierno logra el cometido final del Estado a la escala que hoy se puede: estar presente en el día a día.
Das Neves viene bajando esa línea en su entorno: estar es poner escenarios posibles en etapas posibles. Una lección que no todos los ministerios tendrían claro como aplicar, porque no todos pueden volver de adelante para atrás, sencillamente porque para eso hay que adelantarse a las situaciones, algo que requiere vocación, imaginación, talento y trabajo, en ese orden.

Los ´pensadores´ de pasado

Para Chubut, haber entrado al cambio de Cambiemos bajo la conducción política de Das Neves, es probablemente una garantía tan imperceptible como concreta. Guste o no ha sido en la última década el único mandatario que jugó en las ligas mayores tomando posiciones y que decide y aplica políticas de Estado. En los bordes por supuesto están los sectores que quedaron afuera del esquema de reparto inmediato, convertidos en poder alternativo. Pero alguien se anima a pensar ¿que hubiera sido de la Provincia si lograba repetir mandato Martín Buzzi? Probablemente estaríamos reeditando los capítulos del famoso best seller “de que va a vivir mi pueblo” de powert point reconvertido a versión youtube, y relanzando la línea Ucedé Para Todos y Todas.
Es que lo que hay políticamente enfrente del oficialismo es demasiado virtual aún, como para contrastar a la ya excesiva dosis de marketing que aplica la gestión nacional. Esta semana trascendió otro “Plan” para Chubut, como si se trataran de invenciones salvadoras, tanto que hasta se mostraron arrogadas como informaciones ´exclusivas´ por algún medio del Valle. Los pro-candidatos mostraron un PDF de buenas intenciones donde figuran 180 obras y un financiamiento público de 13.200 millones de pesos que la Nación estaría dispuesta a derramar a la par de todo lo que vino diciendo que aportaría y no hizo en el año y medio que Macri lleva de gestión.
Se habla de una reunión ´multisectorial´ para abonar las iniciativas, cosa que resta bastante credibilidad a la cosa a sabiendas lo que implica poner de acuerdo a políticos y privados en temas de políticas de Estado. Lo presentan como un nuevo “Programa de Desarrollo Productivo” que ensayaría Nación específicamente para Chubut desprendido del ya humeante Plan Patagonia. Esta misma cantinela es recitada por el coordinador Ignacio Torres, un chico de buena familia que comenzó a pensar en el ámbito de una Fundación y ahora se convertiría en el estadista provincial, si es que funcionan genialidades tales como la “autovía Trelew-Madryn; el Polo Industrial Naval de Puerto Madryn; el Plan de Riego de la Terraza Intermedia; el Puerto de Rawson Rawport; el Polo Tecnológico de Trelew y Madryn; la Ruta del Vino del Chubut; el Plan Federal de Internet; la ampliación de la Planta de arenas silíceas; Harinas Patagónicas; la ampliación de la Planta Procesadora de Pesca; la ampliación del Puerto de Comodoro Rivadavia; el Sistema de Riego del Valle de Sarmiento; y los parques eólicos de YPF, el Kosten, Loma Blanca, Diadema, Garayalde y el Chubut Norte; entre otros”, recita adustamente el matutino trelewense El Chubut, mientras un importante número de vecinos contienen la risa y se preguntan si algo de todo esto no es un gran verso, y lo demás, ya está en marcha.
Con perdón del descreimiento presunto, que es algo así como valerse de la inocencia necesaria, cabe preguntarse ¿porque en lugar de intentar de influenciar en las autonomías provinciales, (algo que se llama federalismo), la Nación no gobierna su macro espacio y demuestra que puede? En principio Torres debería saber que a Chubut y a los chubutenses, ideas no le faltan. Lo que si escasea son los cumplimientos de obras prometidas por la alianza gobernante que representa, los giros en tiempo y forma que Nación adeuda, y las inversiones declamadas, que allá y acá siguen siendo por ahora grandes bocanadas de humo.
El discurso político tiene una característica: es lo posible desde una letra de ayer, por eso se debería reservar para las campañas y se debería interpretar en esos términos: una hipótesis a someter a prueba y error. La práctica política es gestión, es ahora y se mide en hechos y vidas concretas.
Si una fantasía como la de Einstein salida de un sofá puede alterar el mundo, es porque los experimentos del pensamiento encierran un poder incalculable. Pero nada sucede realmente hasta que se aplica. Una vez que la razón, la experiencia y el espíritu se unen, se abre el sendero de los magos. De esos que van generando energía con velocidad, un paso adelante. Para Cambiemos cierra el séptimo mes del segundo año, para Chubut comienza el octavo mes del año 152. Pequeña diferencia.