El Gobierno Nacional pone el foco de la reforma tributaria en la reducción de Ingresos Brutos, por considerarlo uno de los más distorsivos y problemáticos para las exportaciones, lo que anticipa una pulseada difícil con los Gobernadores. Las provincias no están dispuestas a renunciar a su principal fuente de ingresos sin obtener un ingreso equivalente por otro concepto.
Sobre el particular el ministro de Economía de Chubut, Pablo Oca, afirmó que una iniciativa que proponga la eliminación del impuesto a los Ingresos Brutos, “claramente no va a tener el acompañamiento de ninguna provincia, si al menos no se discute en paralelo una ley de coparticipación, o más bien se sanciona, por una cuestión muy sencilla, ningún gobernador, ni aún los de Cambiemos, tiene la posibilidad en este momento de resignar recursos que genera el Impuesto a los Ingresos Brutos que es el de mayor recaudación de todas las provincias, por lo que es una discusión que no conduce a nada”, dijo el funcionario provincial.

Instalación mediática

Oca advierte que el abordaje sobre este asunto es “más mediático que lo que se discute en la mesa con los funcionarios nacionales”, afirmó el Ministro al tiempo que agregó que muy por arriba se abordó en la comisión Federal de Impuesto, no se ha abordado en la comisión de Responsabilidad Fiscal, “de hecho, yo he acompañado al Gobernador en reuniones con el Jefe de Gabinete de la Nación, el ministro Dujovne y el ministro Frigerio, y el tema ni siquiera se insinuó, por eso insisto que es más mediático que lo que se está avanzando técnicamente”.
“No hay ninguna posibilidad de avanzar en este esquema de impuestos provinciales, si primero no se discuten cuáles van a ser los nacionales, cómo se van a distribuir, y cuando sean equitativos los impuestos nacionales podemos discutir los provinciales. Yo entiendo que hay algunas alícuotas que requieren alguna revisión, incluso hay provincias donde son más altas aún, pero esto fue distorsionándose conforme el Gobierno Nacional se fue quedando cada vez con más recursos de las provincias”, remarcó el ministro de Economía de Chubut.
En opinión de Pablo Oca, ningún gobernador va a permitir libremente que le quiten el impuesto, “primero porque todas las provincias son autónomas, y luego porque más allá que todos entendamos que hay que ir hacia un esquema tributario que permita generación de empleo, que permita nuevas inversiones, tiene que ser un esquema que se sostenga en el tiempo, para que después no haya distorsiones y se creen impuestos de emergencia que terminan siendo permanentes”, dijo a modo de reflexión.

Reforma tributaria

Según se desprende de las recientes declaraciones del presidente Mauricio Macri, la decisión de avanzar con la reforma tributaria, está tomada, ahora depende de la capacidad de negociación del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, con los gobernadores de cara al Pacto Federal Fiscal. El proyecto de ley será presentado en la Cámara de Diputados luego de las elecciones y, según estiman en el Gabinete Nacional, la nueva ley debería estar aprobada a principios de 2018.
Sin embargo el asunto no será sencillo, puesto que en su última visita a la provincia de Córdoba, Macri dejó traslucir que el foco estaría en la reducción de Ingresos Brutos e inmediatamente provocó la reacción de su anfitrión el gobernador Schiaretti, quien se expresó con la misma lógica que propone el ministro Pablo Oca, que implica que haya primero una discusión, debate e incluso sanción de una nueva ley de coparticipación, antes de bajar impuestos provinciales.

Extenso debate

Claramente las provincias no están dispuestas a renunciar a su principal fuente de ingresos sin obtener un ingreso equivalente por otro concepto., y de hecho el Gobierno no parece haber diseñado cuáles serían los ingresos alternativos para que las provincias no se desfinancien.
Otra modificación que incluye la reforma tributaria es el IVA y el impuesto a los Sellos -impuesto al cheque-, ambos coparticipables y también señalados como los responsables de la falta de competitividad de los productos argentinos. Pero en ningún caso se expresa que la reforma tributaria propuesta, contemple la redefinición de la Ley de Coparticipación, ni una revisión cabal del sistema tributario.

Impuesto al trabajo

Respecto de las prioridades, el ministro Pablo Oca interpreta que el primer gravamen a discutir “es el impuesto al trabajo, porque el Gobierno Nacional sabe que es el más distorsivo, porque las cargas laborales para alguien que quiere tener a su trabajador en blanco, son altísimas en Argentina y eso repercute en que el nivel de informalidad laboral también es altísima, y ese es el primer tema en el que deberíamos ordenar en un nuevo esquema tributario nacional”, afirmó el ministro al remarcar que “después de eso podemos hablar del IVA, Impuesto al Cheque o Ingresos Brutos, porque en todos hay algo para discutir, pero sin dudas el costo laboral es muy alto”.
Según reveló recientemente la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), los pequeños y medianos empresarios destinan, en promedio, el 42% de sus ventas a pagar impuestos.