El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) promueve que los municipios transporten los neumáticos a la planta nacional Regomax, en el predio Ceamse, con el objetivo de solucionar el reciclado de unas 130 mil toneladas de cubiertas desechadas anualmente en la Argentina, informó hoy la especialista ambiental Karina Potarsky, de INTI-Caucho.

“La Ceamse (Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado) cedió por 20 años los predios en los que está Regomax, y desde el INTI tratamos de que todo el sector público y privado les envíe a costo cero los neumáticos” separados de otros residuos, contó Potarsky en una entrevista con Télam.

En Regomax proceden a “triturarlo para reducir el volumen, luego con bandas magnéticas separan el metal y, por aspiración, los gránulos de caucho de la tela” con la que se reviste la rueda.

Lo obtenido tras el reciclado sirve para fabricar pisos de carpeta de goma -con un aglomerante de poliuretano-, alfombras de césped para plazas y canchas, y como combustible para la industria cementera.

Potarsky, licenciada en Análisis Ambiental y coordinadora nacional del proyecto, afirma que “los neumáticos en sí no son peligrosos. El problema, además de lo visual, es que si son quemados emiten dioxinas y furanos, y si van a relleno sanitario, migran hacia la superficie”.

“Si lo uso controlado, no es peligroso: quemado sí, y es casi imposible apagar una pira de neumáticos”, y está desaconsejado usarlos para relleno sanitario, enfatiza.

Como los neumáticos son considerados residuos domiciliarios, los dueños de las gomas descartadas son los municipios, mientras que los privados serían los grandes generadores del material.

El rol del INTI es ayudar a los municipios “con la logística de recolección y separación en origen, para que lo ingrese al predio (en José León Suárez) con tasa gratis, y la Ceamse les da el certificado”, detalló.

Potarsky planteó que, para que las políticas de reciclado sean eficaces, “en cada país hay que desarrollar una gestión diferente”.

Por ejemplo, “en Canadá se paga para comprar el neumático y se paga para que lo reciclen”, con una cultura social habituada a este tratamiento.

Para hacer sostenible el proyecto en el país, “nosotros tratamos de idear algo que no dependa de un subsidio ni de gobiernos”, afirma la coordinadora del Programa, que proseguirá promoviendo la instalación de plantas semejantes a Regomax en otras regiones del país, aunque requieren dinero, ya que “algunas valen hasta cinco millones de dólares porque el neumático es muy difícil de destruir”.

En plan de cuidado ambiental, se estaría a su vez eliminando deshechos que son usados para horno ladrillero, aunque sea prohibida la quema a cielo abierto. Otra situación se da con el mito de que, si se quema un neumático se evita la helada, pero todo ese hollín tóxico cae sobre la fruta.

En Argentina, el desecho de neumáticos es de 130 mil toneladas anuales, de las cuales un alto porcentaje posee un destino inadecuado, no solamente como residuo que se incinera o se arroja en ríos y banquinas de autopistas, sino porque este producto acumula agua, lo que facilita la proliferación insectos, particularmente del mosquito que transmite el dengue.

El INTI ya logró el apoyo del 10 por ciento de los municipios bonaerenses y con el compromiso de actores vinculados al sector, y coordina la Comisión Permanente de Trabajo para el Reciclado de Neumáticos de Desecho.

“Regomax tiene una capacidad de reciclado de neumáticos de más de 12 mil toneladas anuales, pero todavía quedan 120 mil toneladas que tienen destino final incierto”, por eso el INTI también promueve tratamientos como el coprocesamiento en hornos cementeros en distintas regiones del país”, informó Potarsky.

Así, con un modelo virtuoso de intervención, uso y valorización de los neumáticos, se reinsertaría en el circuito productivo, con el compromiso de gobiernos municipales, provinciales y nacionales, y del sector privado, superando problemas ambientales y de salud pública que hasta el momento no encontraban solución.

“Es esencial que el espíritu de este proyecto llegue a la conciencia de todos los gobiernos municipales, que impulsen la separación en origen de los neumáticos de desechos y que conozcan que cuentan con el asesoramiento gratuito de los profesionales del INTI”, convoca la institución fundada hace 60 años.

Potarsky reafirma que “es fundamental que todos los municipios de la Nación se comprometan con este proyecto, para poder darle una disposición final adecuada a los neumáticos en desuso y así avanzar en la solución del problema ambiental que generan”.