Es el primer número, optimista, que revolean en el Gobierno de cara a la elección para senadores en la provincia de Buenos Aires, la que marcará el pulso de las legislativas.

– ¿Cómo la ven en Provincia tras el cierre de listas?, consultó Clarín en las últimas horas a uno de los dirigentes que participó del armado.

– Bien, muy bien. Ganamos. Por cuatro o cinco puntos. Esteban (por Bullrich) va a estar en 32, 34 puntos. Y Cristina (por Fernández de Kirchner) en 27, 28.
Lo dicho: ​en la Casa Rosada (y en las sedes de gobierno de las dos Buenos Aires) están cuasi exultantes por la división del peronismo bonaerenseque deja, según los funcionarios, una posibilidad cierta de victoria. También celebran, claro, discursos como el de Fernanda Vallejos, la economista joven elegida por Cristina, que comparó a Amado Boudou con Yrigoyen y Perón.
El macrismo trabajó para la división del PJ, sobre todo tratando de sostener la postulación de Florencio Randazzo. Las versiones incluyen la garantía de fondos millonarios, en particular a los municipios cuyos intendentes se mantuvieran con el ex ministro K. ¿Fue así?

“Más que eso, les garantizamos que si se les viene un pedido de juicio político para apartarlos, algo muy común, nosotros vamos a ayudarlos con nuestros votos en los Concejos Deliberantes. En general se los piden por las rendiciones de cuentas o algún escándalo. Entonces, salvo que se muestre claramente que hayan robado a algo así, vamos a apoyarlos políticamente para que no se caigan”, aseguró un funcionario cercano a Macri.

El poder local, por esta fragilidad que suele haber en los municipios del GBA, es lo que desvive a los caciques del Conurbano. Es lo que llevó, por caso, a Martín Insaurralde, a dar un par de giros en pocos meses y terminar abrazado (otra vez) a Cristina…después de haber pedido que se aparte y de haberse acercado a Randazzo.
l caso de los jefes comunales randazzistas es más sensible aún, porque van colgados de un candidato a senador que por ahora aparece cuarto cómodo. Y eso podría repetirse en la porción de la sábana para concejales. Se descuenta que, ante la desesperación, esos intendentes impulsarán el corte de boleta, como hicieron los alcaldes K en 2015 cuando vieron que María Eugenia Vidal barrería a Aníbal Fernández.

De los 10 intendentes que se quedaron con Randazzo, dos de los más complicados son Gabriel Katopodis (San Martín) y Juan Zabaleta (Hurlingham). Este último, ahora mismo sufre las consecuencias: el titular de su Concejo Deliberante es el cuñado de Andrés “El Cuervo” Larroque, uno de los camporistas más pegados a Cristina. Días atrás, ya le vaciaron una sesión.
Con todo, Randazzo mantuvo su candidatura y, como adelantó también este diario, buena parte de los puntos que pueda sacar (hoy orilla entre 5% y 9% en las encuestas) serían votos que no van ni a Cristina (en primer término) ni a Sergio Massa (luego). Con sondeos que dan a la ex presidenta pareja con Bullrich, cualquier descuento puede resultar decisivo. De ahí la pasión macrista por sostener al ex ministro de Transporte.

En paralelo a los números que maneja el Gobierno (que trabaja con varias consultoras, la más fija Isonomía), ayer se conoció un sondeo de Analogías, una encuestadora que trabajó muchos años con el kirchnerismo y que, tras el cambio en la Rosada, fue vendida y es manejada por un ex funcionario K.

Estos primeros números post cierre de listas le dan mejor a Cristina y peor a Bullrich. El trabajo se basó en un relevamiento de 2.000 casos, tomados telefónicamente, entre el domingo y el lunes. En las últimas horas se los acercaron a la ex presidenta.

Cuando se consulta por fórmula, el resultado es: 1) Cristina-Taiana: 33,8% y 2) Bullrich-González: 24,1%. Cuando se consulta por espacio, en cambio, la diferencia se reduce a unos dos puntos: 1) Unidad Ciudadana 33,5% y 2) Cambiemos 31,4%.