A menos de dos meses de las primarias, un nuevo sondeo muestra una caída de la aprobación del gobierno nacional y leve crecimiento del voto opositor, aunque Cambiemos sigue manteniendo el respaldo electoral de alrededor del 40 por ciento de los consultados, en buena medida por el rechazo a Cristina Kirchner.
La encuesta nacional, realizada a comienzos de esta semana por Gustavo Córdoba y Asociados, muestra un leve retroceso en el apoyo al Gobierno de Macri y también una caída en las expectativas económicas, lo que se replica también en las tendencias electorales.
En este punto, el 59,8% de los consultados dijo que votará a la oposición en las próximas elecciones, una cifra que creció casi 2,5 puntos respecto a mayo y 6 puntos a abril. En contraposición, el 40,2% dice que votará a candidatos oficialistas, lo que no deja de ser una cifra para nada despreciable teniendo en cuenta la dispersión de las fuerzas opositoras.
Un dato destacado es que en el universo de los votantes de Cambiemos, el 60,1% dice que lo hará “para que Cristina no vuelve”, lo que explica la apuesta del oficialismo por la polarización constante. Otro dato interesante es que, en el resto de este grupo, un 9,8% se identifica con el PRO, 8,8% con Elisa Carrió, y apenas el 5,5% con la UCR.

Contrarreloj

Mientras tanto en Córdoba, que supone un distrito fuerte para Cambiemos, Frigerio negocia contrarreloj para contener a Mestre. El intendente de Córdoba quiere presentar una lista para competir contra la de Baldassi.
Sucede que Mauricio Macri ya pidió que Baldassi encabece y que Gabriel Frizza esté entre los primeros tres lugares, por lo que a Mestre le tocaría elegir a una mujer para cumplir con el cupo femenino y de esta manera no podría meter a su hermano entre los lugares más auspiciosos.
En tanto que los intendentes de Cambiemos en Entre Ríos ensayaron una suerte de rebelión el lunes pasado, cuando asistieron a Casa Rosada para pedir que el candidato a diputado sea uno de los jefes comunales, Jorge Lacoste, de Sauce de Luna.
Los intendentes no quieren que el candidato sea Atilio “Filmus” Benedetti, como lo bautizaron al radical que acumula un historial de derrotas en la provincia que gobierna el peronismo desde 2003. De todos modos, Frigerio ya tendría controlado ese reclamo.
Chaco es otra de las provincias problemáticas, dado que la candidata radical, Aída Ayala, debe terciar con la presión de la propia Elisa Carrió (nacida en Chaco), quien quiere un lugar para la ex diputada Alicia Terada.

Vidal no toma consejos

El ala política impuso a Esteban Bullrich como candidato a senador por la provincia de Buenos Aires. La gobernadora María Eugenia Vidal, le avisó al ministro que encabezará la boleta, contra el consejo de Durán Barba.
Así lo definió la mesa chica del PRO integrada por Marcos Peña, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta luego de una reunión en Casa Rosada. Vidal llamó a Bullrich acompañada de Peña para notificarlo.
Durán Barba impulsaba a Gladys González porque según su visión es “una candidata desconocida”, ideal para contrastar con “la vieja política”, qué en su opinión, encarnan Cristina, Sergio Massa y Florencio Randazzo. De hecho, hasta el miércoles por la noche Gladys parecía número puesto para ser la candidata, en compañía del ex ministro Guillermo Montenegro.
Así las cosas, la candidatura de Gladys González, que podría ir en el segundo lugar de la lista al Senado, aún no fue confirmada, e incluso se especula con que podría encabezar la lista de diputados nacionales de Cambiemos por la provincia. Si no lo hace, ese lugar iría para Graciela Ocaña, acompañada por Héctor “Toty” Flores, Facundo Manes y Montenegro.

Cambios en el gabinete

Oscar Aguad sería el reemplazante de Julio Martínez en el ministerio de Defensa, tras la partida del riojano para competir por una banca de senador nacional.Ante la partida del cordobés Aguad, el ministerio de Comunicaciones podría fusionarse con el de Modernización que encabeza Andrés Ibarra, en uno de los cambios que prepara Mauricio Macri para reducir el número de ministerios, el más alto de la historia del país.
El ministro de Comunicaciones, apodado “El Milico”, es radical como Martínez, si bien es amigo de Macri y en la UCR no lo cuentan como un ministro propio. Aunque en el Gobierno creen que la UCR ya estaría “paga” con este enroque tras la salida de Martínez.
Otro de los cambios obligados se producirá en el ministerio del Interior, tras la salida de Aída Ayala de la secretaría de Asuntos Municipales. Ayala se irá a competir en las elecciones en Chaco y podría ser reemplazada por el tucumano Domingo Amaya, actual secretario de Vivienda y Hábitat, también en el organigrama de Interior.
Para esas áreas Rogelio Frigerio está pensando en una fuerte reestructuración y por eso se habla de un posible ascenso del subsecretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, Iván Kerr, para que sea quien controle toda el área de Vivienda, además del plan Procrear.
Aunque otra de las opciones que se analiza con fuerza es dejarle la secretaría de Vivienda a Jorge Macri, primo del presidente. El intendente de Vicente López quiere emigrar de la gestión municipal y su primo lo quiere en el gabinete nacional.
Luego de que se lo mencionara para ocupar la Secretaría de Interior, ahora corre con fuerza la posibilidad de dejarlo a cargo de un puesto con acceso a fondos para obras para repartir entre los intendentes.

El armado de Cristina

Cristina Fernández, garantizaría la cuarta reelección como diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires a Héctor Recalde, Juliana di Tullio y Carlos “Cuto” Moreno, mientras que el resto de los históricos ocho kirchneristas cuyo mandato se vence, deberían cambiar de destino.
La ex presidenta empezó a definir el destino de su núcleo duro con algunas premisas, como la de migrar figuras fuertes a la Legislatura de la provincia de Buenos Aires y distritos del Conurbano bonaerense.
Tendrán la misión remarcar problemas de gestión de María Eugenia Vidal, la figura más aceptada del Gobierno a la que ayer Cristina pareció aludir en su acto, cuando se refirió a quienes ponían cara de buena: “Cosa que a mí nunca me salió”, se lamentó.
La encargada de seguir de cerca a Vidal será la actual diputada María Teresa García, quien se mudaría a la Legislatura bonaerense. No será fácil lograr que sea senadora por su primera sección (es de San Isidro) porque ya hay pelea entre los intendentes de la región por los primeros lugares de la lista.
Entre los diputados que ya sacaron pasaje de retorno a sus ciudades está Dulce Granados, que lideraría la lista de concejales por Ezeiza. Cristina pretende reforzar lo máximo posible las listas a nivel municipal, en otro indicio muy fuerte de que será candidata, una obviedad que por ahora sólo sigue negando Florencio Randazzo.
No está claro el futuro de Diana Conti, también en el Congreso desde 2005 pero subió su perfil en Vicente López, donde aún resuena su ataque a los concejales del Movimiento Evita por pactar con Jorge Macri.
A horas del cierre de listas, previsto para el sábado por la noche, aún se tejen algunas negociaciones en todos los frentes electorales, y sin dudas en los distritos donde se ponen más bancas en juego, las definiciones llegarán contrarreloj.
Fuentes: LPO – Propias