Por Trivia Demir

Mientras en número inescrutable de enfervorizados candidatos a lo que sea, se suben al escenario electoral de medio tiempo, usted y yo vecino, volvemos hoy al laburo diario con la sensación de estar cada vez más solos en esto de remarla trabajando. Con sueldos legislativos que se acercan a las seis cifras, la timba política cada vez erosionan más la casi nula cultura del trabajo que conserva nuestro paisito. La otra parte se la lleva puesta la falta de empleo, producto de las políticas de quienes accedieron al poder y a la administración de lo público. Así las cosas, más que entusiasmo por otra cita en el cuarto oscuro, se vive una especie de consternación por tanta campaña eterna. De hecho, un sondeo realizado por el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) reveló que el 69,6% de la población desaprueba la celebración de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), que se realizarán el próximo 13 de agosto. El informe señaló que si bien hay diferencias sustanciales en cuanto al conocimiento que los diferentes segmentos etarios poseen de esos comicios, el resultado final arroja que el 69,6% de los argentinos desacreditan su celebración.
En detalle, el sondeo determinó que un 84% de los jóvenes de 16 a 25 años ni siquiera entienden el objetivo de esas internas y que del 16% que sí conoce su fin, sólo el 6,4% las aprueba. Por su parte, en la franja que va entre los 26 y los 40 años, el 60% de los encuestados manifestó tener conocimiento, aunque sólo el 13% manifestó estar de acuerdo con su realización. Finalmente, en el segmento que va entre los 41 y los 65 años, un 80% de los encuestados dijo entender el objetivo de esas elecciones pero el 69% desacredita su celebración.
Además, el estudio reveló que sobre el 100% de los casos que manifestaron desconocer el verdadero objetivo de las elecciones, el 64% reconoció que no se interiorizó demasiado porque las considera “elecciones que no son determinantes”, y el 36% restante atribuyó su falta de conocimiento a “una mala campaña de difusión”.
En cuanto a los argumentos planteados por los detractores de las PASO se destaca que el 84% afirmó que “la democracia interna de los partidos políticos la deben pagar sus afiliados y no la totalidad de la población” porque consideran que “es incomprensible gastar tantos millones de pesos, que bien podrían utilizarse con otros fines, sólo para elegir a los candidatos de una elección”.
En ese sentido, INDECOM apuntó que “el gasto total para las PASO equivale a la construcción de unas 100 escuelas, o 1.000 jardines de infantes, o unos 20 hospitales de alta complejidad, o 600 salas de primeros auxilios, o 200 tomógrafos, o 3.000 ambulancias, o 100 mil domos de seguridad instalados o 6.000 patrulleros, entre otros”.
En tanto, un 11% también se mostró disconforme con las primarias porque dicen que “los afiliados de los partidos que no dirimen internas pueden utilizarlas para votar contra sus contrincantes y tratar de sacarlos del escenario electoral”. Por último, un 5% de los consultados manifestó que no le interesan esas elecciones por la incomodidad que les genera “ir obligados a las urnas sin tener ninguna pertenencia partidaria”.

Das Neves la hace cortita

En esa línea de reflexión el por tercera vez gobernador de Chubut, dijo ayer con rima y todo que “Las PASO son un fracaso”. Es que si algo posee Das Neves es olfato para saber cuando el horno está o no está para bollos. El exceso de politización en medio de la crisis coyuntural, le muestra que el vecino no está para prode. No en vano desde hace meses viene simplificando las cosas y apurando un Frente que le permitiera no solo fortalecer su proyecto político, sino darles cabida a un sinnúmero de partidos y sellos que buscan simplificar las opciones de representatividad y de pujas internas.
Este fin de semana, en coincidencia con el año nuevo ancestral, Das Neves reunió a parte de su equipo de trabajo y quienes llevarán adelante la campaña de cara a las elecciones legislativas de agosto y octubre próximos para definir precisiones: “Vamos a confrontar proyectos, el nuestro está a la vista y tiene resultados con su implementación desde 2003 y ahora queremos que el FPV y Cambiemos expliquen cuál es su proyecto para Chubut”.
El motivo es muy sencillo, desde el PJ hay muchos anotados, se podría decir que ampliamente sobrevendido el vuelo hacia el Congreso, pero nadie sabe con certeza y valga la redundancia, que sabe hacer cada uno de los eventuales pasajeros a un sueldo y un cargo de privilegio. Muchos de ellos tratando de cerrar una carrera acelerada a la fama y el dinero, otros bregando por no pasar de moda y mantenerse en la política, incluso los hay como parte de negociaciones de sectores, y por supuesto los nuevos, dispuesto a molestar internamente y visibilizarse con proyecto a larguísimo plazo.
Hoy por hoy, prácticamente ninguno de estos aspirantes al legislativo nacional representa un “modelo”, ni siquiera los alineados con lo que queda de kirchnerismo, que se replegó exclusivamente en las competencias bonaerenses tras la ex presidenta y con otro sello. Para el común de la ciudadanía meter la boletita en la boca del lobo que sea, ya no es cualquier cosa. Sobre todo con las sorpresas que depararon los últimos comicios generales. De la poca participación de votantes que ya se registró en 2015, lo que concurra en esta instancia de medio tiempo, por lo menos de manera voluntaria, no será para rifar fichas y bancas a caras e individualidades. Posiblemente de allí la necesidad de la oposición chubutense de ofrecer un amplísimo arco que permita compartimentar el voto a la gestión.
Das Neves lo sabe. De allí que redoble la apuesta precisamente a más gestión y a una campaña afincada en los hechos, achicados de acuerdo a las enormes dificultades de caja y coyuntura, pero hechos al fin.

Gestión contra qué

En el encuentro, que se desarrolló en la Residencia Oficial el sábado pasado, el líder del frente Chubut Para Todos lo expresó clarito. “Hay que comparar proyectos en estas próximas elecciones” y “nuestro proyecto tiene algunas definiciones que son marca registrada y de hecho han permitido posicionar a Chubut como una de las provincias a imitar por otras”.
El mandatario utiliza una mirada apropiadora del vacío ajeno: “Comenzamos a aplicar nuestro proyecto humanista, igualitario e integrador en el año 2003 y algunos de sus resultados ya están a la vista, por eso la ONU consideró a Chubut la provincia con menores índices de desigualdad social y recientemente nuestra Educación fue evaluada como una de las de mayor crecimiento en los últimos quince años”. El mandatario sabe que por años, su discurso endurecido contra una oposición mucho más fuerte, le impregnó fama de caudillo paternalista retador de otros poderes y condicionador de opiniones diferentes. Pero eso fue cosa del pasado, tanto como el error de forzar una herencia manejable con Martín Buzzi que terminó en traición predecible. Después de haberse bancado esa afrenta, de reconstruir desde el llano, de superar estoicamente el cachetazo de salud que le bajó el tono pero no el ánimo, y también le modificó la mirada de la construcción de mandato, hoy Das Neves quiere poder despersonalizado, que logre trasvasar su mandato incluso sin su apellido, a sabiendas que por sí sola, a su imagen en cuestión de candidatura electoral no hay con que darle.
“No quiero que se hable de dasnevismo”, dijo el propio líder la semana pasada. Esta alternativa podría llegar a ser muy liberadora, sobre todo para un entorno militante que acepta la estructura familiar, pero no logra asimilarla y asimilarse en la foto futura. Ayudaría a poner el eje fuera de las competencias internas inútiles y a capitalizar energías en un sello propio que es lo que necesita consolidar definitivamente. “Tenemos para mostrar a la ciudadanía qué hicimos en todo este tiempo y además nuestros objetivos están muy claros, que apuntan además a la defensa irrestrica de los intereses provinciales y del verdadero concepto del federalismo. Ahora queremos saber qué ofrecen Cambiemos y el kirchnerismo como proyecto para todos los chubutenses, esperemos que digan qué quieren hacer”, sostuvo Das Neves.
Das Neves afirmó que “se suele relativizar las elecciones de medio término, pero hay que darle el valor real que tienen porque no es lo mismo tener diputados, como los nuestros, que defienden a los chubutenses, que otros, como de otras fuerzas, que se someten invariablemente al poder central de turno”. “Queremos ver del otro lado qué proyectos tienen los candidatos del kirchnerismo y de Cambiemos” y se preguntó: “¿Queremos saber si apuntan a volver a las políticas que sumieron a nuestro país en los últimos doce años, o por el contrario a la actual política que ve a los hombres como un número y toda decisiones que perjudican a la gente con planillas Excel?”. “Desde esos sectores hasta ahora han demostrado extremismos. La utilización del Estado para hacer populismo desde el kirchnerismo, y desde el actual gobierno la consideración de las personas como un número y por esa razón, por ejemplo, tomaron la definición de dar de baja todas las pensiones por incapacidad como lo hicieron”, detalló. Por contraste de escalas diferentes, pero medibles, Das Neves puede obtener fácilmente una diferencia interesante. El objetivo de máxima es plebiscitar gestión y alzarse con las dos bancas. Habrá que ver…