Cisco e IBM Security han anunciado una colaboración para mejorar la protección de las organizaciones frente al creciente panorama global de ciberamenazas. Mediante este nuevo acuerdo, ambas compañías trabajarán de forma conjunta en las áreas de productos, servicios e inteligencia frente a amenazas.

Las soluciones de seguridad de Cisco se integrarán con la plataforma QRadar de IBM para proteger a las organizaciones a través de redes, terminales y el Cloud. Los clientes también se beneficiarán del alcance del soporte de IBM Global Services para los productos de Cisco en sus ofertas gestionadas para proveedores de servicios (Managed Security Service Provider, MSSP).

Igualmente, el acuerdo establece una nueva relación entre los equipos de investigación de seguridad de IBM X-Force y Cisco Talos, quienes comenzarán a colaborar en inteligencia frente a amenazas y a coordinarse frente a los grandes incidentes de ciber-seguridad.

Según un reciente estudio de Cisco realizado entre 3.000 directores de Seguridad, el 65% de sus organizaciones utilizan entre seis y 50 productos de seguridad diferentes. Gestionar esta complejidad es un reto para los atareados equipos de seguridad, y podría suponer agujeros potenciales.

La colaboración entre Cisco e IBM Security se enfoca en ayudar a las organizaciones a reducir el tiempo necesario para detectar y mitigar las amenazas, ofreciéndoles para ello herramientas integradas que permiten automatizar la repuesta frente a amenazas con mayor velocidad y precisión.

“Se espera que el cibercrimen suponga, a nivel mundial, un coste anual de 6 billones de dólares en 2021. Por esta razón, IBM apuesta desde hace tiempo por la colaboración abierta y la compartición de conocimiento para luchar frente a las ciberamenazas”, explica Marc van Zadelhoff, director general de IBM Security

El coste de los incidentes de seguridad y de la pérdida de datos sigue incrementándose para las empresas. Según Ponemon Institute, en 2016 el coste medio por incidente para las compañías encuestadas alcanzó el máximo valor registrado, alcanzando los 4 millones de euros.

Una lenta respuesta frente a un incidente puede también incrementar este coste. Los incidentes que tardaron más de 30 días en resolverse suman un coste adicional de 1 millón de dólares en comparación con los resueltos en menos de 30 días. Se requiere así una mayor visibilidad frente a las amenazas y la capacidad de bloquearlas con mayor rapidez, algo esencial en una estrategia de seguridad frente a amenazas integrada.