El titular de la AFIP, Alberto Abad, defendió esta tarde en la Cámara de Diputados la implementación de la ley de devolución del IVA a jubilados y beneficiarios sociales, sancionada el año pasado, pero criticada por el kirchnerismo porque “solamente” se logró devolver a los sectores carenciados $1.500 millones desde julio del año pasado. El pasado abril, por ejemplo, la devolución alcanzó los $152 millones.

“Aceptemos que es un fracaso. Hay $17 mil millones presupuestados. El objetivo era bancarizar, me lamento que no hayan aceptado lo que propusimos (durante el debate), darle directamente los $300 (tope de devolución que marca la ley) a cada beneficiario”, cuestionó el diputado y ex ministro de Economía, Axel Kicillof.

Fue un contraste de posturas casi filosóficas. Abad inició entonces su exposición ante los diputados de la Comisión de Seguimiento de Normas Tributarias, que preside Juan Manuel Pedrini (FpV-Chaco). Dijo que había un “objetivo social” pero no dejó de admitir -y lo profundizó-, que “también hay un objetivo fiscal que es la formalización. Y no es menor. Para bajar la presión impositiva hay que ampliar la base”, definió. Y si bien reconoció que faltaba mucho camino, habló de “tener persistencia y no aflojar”. “Estamos tocando aspectos sociológicos de la Argentina”, definió.

“¿Quién después de ir al psicólogo, o practicarse una intervención para mejorar un relieve de su cuerpo (aludió así a un cirugía estética), pide la factura?” Logró que hubiera un murmullo en la sala.

Abad dijo que la tasa de uso de la tarjeta de débito en los sectores beneficiarios de la devolución pasó de 8% al comienzo, al 22%. Son 6,2 millones de personas, entre ellas 3,1 millones de jubilados de la mínima, beneficiarios de AUH, asignación por embarazo, y pensiones no contributivas.

Y abogó por la generalización del Posnet, cuya mayor cobertura se da en el área pampeana y del AMBA (70%).

Ante las críticas, redobló la carga, y avisó que ya se está en la “fase dos” de la implementación de la ley, en la que se pasará a la “obligatoriedad”.

“Acá podés usar tarjeta de débito. Y tienen la obligación de aceptarla”, dirán carteles de exhibición obligatoria en los comercios y prestadores de servicios.

“El psicólogo va a tener que tener Posnet”, ejemplificó el titular de la AFIP.

Según el cronograma ya difundido, comercios, hoteles y restaurantes deberán bancarizar sus ventas (a través de la aceptación de tarjetas obligatoriamente) desde el 30 de abril, si son mayores o iguales a 4 millones. Y desde el 31 de mayo, entre 1 y 4 millones, y desde el 30 de junio si son menores o iguales a 1 millón. Siempre tomando como base la declaración de ventas anuales de 2015. “Desde el 30 de abril ya no puede haber restaurantes que exijan ‘sólo efectivo’, si es que declaran más de 4 millones en facturación”, explicó un colaborador de Abad.

En cuanto a profesionales de la salud, cultura, deportes o entretenimiento, para los mismos montos los plazos rigen respectivamente desde el 31 de julio, el 31 de agosto y 30 de septiembre.