El tribunal de revisión de la prisión preventiva estuvo compuesto por Miguel Caviglia y Gladys Olavarría; el Ministerio Público Fiscal fue representado por Patricia Rivas, funcionaria de fiscalía y la querella por Sergio Romero. La defensa de Kesen fue ejercida por Guillermo Iglesias y la de Solís por Lucía Pettinari, abogado particular y defensora pública respectivamente.
La funcionaria de fiscalía hizo mención a la sentencia condenatoria en primera instancia cuyo tribunal resolvió declarar penalmente responsable a Solís en base al delito de “homicidio simple, agravado por el uso de arma de fuego”, en calidad de autor material; en tanto que a Kesen como “partícipe secundaria” de “homicidio simple, agravado por el uso de arma de fuego”. Asimismo el tribunal estableció la pena de 17 años de prisión para Sergio Solís y de 7 años para Nadia Kesen. Luego la Cámara Penal confirmó en todos sus términos dicha condena. Solicitando por ello el mantenimiento de la prisión preventiva que viene cumpliendo Solís y del arresto domiciliario de Kesen. Entendiendo que se encuentra vigente el peligro de fuga atento a la sentencia que ha sido confirmada por lo cual solicita el mantenimiento de la prisión preventiva de Solís y del arresto domiciliario de Kesen. En tanto que el querellante adhirió a lo solicitado por la funcionaria de fiscalía respecto de las medidas de coerción.

La defensa no se opuso

Por su parte la defensora de Solís recordó que su asistido no quiso impugnar la sentencia condenatoria de la Cámara, más allá de la Consulta obligatoria por el monto de la pena ante la Sala Penal. No se opuso al mantenimiento de la prisión preventiva, ya que es voluntad de su asistido que la sentencia quede firme y que pase al área de Ejecución Penal a los fines del Régimen de ejecución anticipada voluntario.
Asimismo, el defensor de Kesen consintió el pedido de la parte acusadora de mantener el arresto domiciliario para ella. Mencionando que la presente audiencia fue fijada agotado el plazo de seis meses, establecido por la Ley. También planteó que la medida de arresto domiciliario no debería estar alcanzada por la audiencia de revisión cada 6 meses.
Finalmente, los jueces resolvieron mantener las medidas de coerción que pesan sobre Kesen y Solís; y sostuvieron que “cualquier forma de detención, incluso el arresto domiciliario, implica una prisión” en coherencia con la Corte Interamericana de Derechos Humanos. “Como se está limitando la posibilidad de derecho ambulatorio de la persona es que ese control debe ser ejercido por el Estado”, controlando su limitación de libertad. “Esa es la razón por la cual no solo se revisan las medidas de prisión preventiva sino cualquier medida que restrinja la libertad”, concluyó la jueza Olavarría.

Asesinado por la espalda

El homicidio de Domingo Expósito Moreno se produjo el 25 de junio de 2014. Un hombre le disparó cinco tiros por la espalda cuando ya habían pasado las 22 de ese miércoles. El ataque ocurrió en la puerta de su casa, en el barrio 13 de Diciembre, cuando la víctima llegaba junto a su novia, Carolina Gayá, y el hijo de esta.
Luego de una investigación que demandó más de un año, la Fiscalía pidió la detención de seis hombres y una mujer. Esta última resultó ser Kesen, la madre de la hija de Expósito Moreno. Ella y su novio, Sergio Solís, fueron llevados a juicio por el crimen. La víctima era un ciudadano español, oriundo de Andalucía, que había llegado a Comodoro Rivadavia para obtener la tutela de la hija que tenía con Kesen y que había sido traída por ésta desde España.
Luego de engorrosos trámites, finalmente los tres viajarían a España a discutir allí la tenencia de la nena, a lo cual Kesen se habría negado sistemáticamente. Incluso un primer viaje había sido suspendido porque la mujer argumentó que había extraviado el pasaporte de la nena, por lo cual el Consulado le iba a entregar uno nuevo en el mismo Aeropuerto Mosconi antes de emprender el viaje a Madrid. Pero cinco días antes de ese viaje Expósito Moreno fue asesinado.