El menor L.E.A., de 17 años, será juzgado por el homicidio de René García (38), que ocurrió la mañana del 20 de noviembre pasado. García era un conocido vecino de la ciudad. Tenía epilepsia y trabajaba desde hace varios años en los supermercados ayudando a los clientes con los carritos. Fue asesinado de los golpes que recibió cuando estaba afuera de un comercio sobre la calle Estanislao Campo y Carmelo Pérez. Según la causa, el menor L.E.A., sin motivo y con la utilización de una botella, comenzó a golpear al damnificado, provocándole lesiones cortantes y sangrantes. Cuando cayó al piso, le empezó a patear la cabeza.
Personal policial se hizo presente en el lugar y trasladó a la víctima al Hospital, donde falleció a los pocos minutos de haber arribado al nosocomio. Según la autopsia, la muerte fue por “lesiones cerebrales y hemorragia, traumatismo de cráneo, además de lesiones en tejidos blandos, que le motivaron la pérdida de conciencia de rápida instalación y una sobrevida de media hora desde la agresión”.
Por otro lado, una de las cámaras de seguridad, a pocos metros del lugar de hecho, fue fundamental para esclarecer el caso. Además, entre las pruebas, un examen de ADN sobre las zapatillas del menor logró establecer el perfil genético de la víctima y la declaración de un testigo presencial que observó los hechos.
La causa la lleva adelante el fiscal Jorge Bugueño junto a la funcionaria Ivana Berazategui, quienes acusan al menor por el delito de homicidio, que tiene una pena de 8 a 25 años de prisión. La Oficina Judicial deberá fijar la fecha del debate así como el Tribunal interviniente.