Rio Negro – Juan Carlos Mirigay, actualmente alojado en el Penal 1, fue condenado a la pena de prisión perpetua en Viedma, considerado como “autor penalmente responsable del delito de homicidio calificado por el vínculo”. Su propio hijo fue la víctima, en un hecho ocurrido en septiembre de 2015, en San Antonio Oeste.
La Sala B de la Cámara Criminal de la Primera Circunscripción fue la que definió la medida, integrada por los jueces Marcelo Chironi, como presidente; y Ariel Gallinger e Ignacio Gandolfi, como vocales.
Carlos Andrés Mirigay es el nombre del joven que perdió la vida, hijo del imputado y quien recibió heridas con “un elemento punzo cortante en parte anterior y posterior del tórax, en región del omóplato y en lateral izquierdo línea axilar”, según se detalló.
La defensa a cargo de Pedro Vega había solicitado la absolución para el acusado o que en su defecto, de le adjudique el hecho pero como “exceso en la legítima defensa”, bajo la figura de “homicidio simple”. Sin embargo, según argumentó el juez Chironi, “la materialidad del hecho se encuentra plenamente acreditada”. Consideró que Mirigay “estaba consciente de sus actos, según surge de todas las pruebas” y que “no actuó en legítima defensa”, ya que se comprobó que fue el agresor desde el comienzo de los incidentes.
También tuvo en cuenta que Carlos tenía 29 años al momento del ataque, quedándole “toda una vida por delante y la existencia de un núcleo afectivo familiar”.