El pasado miércoles, una reunión tuvo lugar entre los concejales del bloque Chubut Somos Todos y la presidenta del Concejo Deliberante, Xenia Gabella, a la que fueron convocadas las autoridades del Consejo de Administración de Servicoop.
Durante el encuentro, se plantearon distintos escenarios tarifarios contrastándolos con la difícil situación económica que atraviesa el país.
En este contexto, lograron imponer un esquema en donde se congelará la tarifa para el resto del año: “Esto significa que no habrá más aumentos por el resto del 2017”, afirmó Miguel Antín.
La reunión entre los ediles y la Cooperativa para abordar la situación tarifaria se dio luego del encuentro que mantuvo el intendente de Puerto Madryn, Ricardo Sastre, con la Cámara de Comercio.
Sobre esta línea, Antín explicó que “logramos que no haya más aumento en lo que resta del año”, a la vez que planteó: “Sabemos que la coyuntura económica del país no atraviesa su mejor momento”.
Asimismo, los legisladores locales recordaron que están vigentes todos los beneficios con descuentos, ya sea para excombatientes de Malvinas, pacientes electro-dependientes, como así también quienes sean beneficiarios de planes sociales.
“Todos aquellos que crean que puedan acogerse a estos beneficios, deben presentarse en Servicoop para iniciar los trámites”, indicó el concejal.

Los comercios

Previamente a dicha reunión, el titular de la Cámara de Comercio, Pablo Tedesco, había concurrido a un encuentro en el que, en diálogo con representantes de todos los bloques, se planteó la situación que atraviesan los comercios de la ciudad, a raíz del incremento de un 30 por ciento dividido en dos partes, cuyo segundo tramo se aplicaría en poco tiempo y el cual pidieron frenar; en este ámbito, el propio intendente había acordado la suspensión del restante 15 por ciento, teniendo en cuenta que muchos de los locales que abren día a día sus puertas, principalmente en el casco céntrico de la ciudad, terminan cerrándolas debido a las dificultades para afrontar los altos costos de mantener un emprendimiento.
Estos últimos son, entre otros, la presión tributaria para quienes tienen empleados a cargo, además del elevado costo de los alquileres, y la tarifa de servicios; incluso, en un caso calificado como emblemático y a la vez paradójico, un local gastronómico ubicado a metros de la Plaza San Martín abona, mensualmente, 19 mil pesos de alquiler y 19 mil pesos de factura por los servicios prestados por la Cooperativa.
Sin embargo, al momento no trascendió si el acuerdo para el congelamiento de la tarifa abarcará, también, a los comercios además de los usuarios residenciales.
En el marco de la situación de los comercios, desde uno de los bloques del Concejo Deliberante abrieron la discusión, días atrás, sobre la posibilidad de diferir los impuestos municipales para aquellos locales que atraviesen una situación negativa en términos económicos: “Habría que ver esperar a que el comerciante repunte, para cobrarle los impuestos de meses anteriores”, planteó la edil Claudia Bard.

Reflotan proyecto apuntado a locales “inactivos”

Otra de las discusiones que se dará en los próximos meses tiene que ver con un proyecto, presentado el año pasado por el bloque Frente para la Victoria, que preveía incrementar la carga impositiva sobre los dueños de locales comerciales que no los tienen en alquiler, analizando que la inactividad de muchos de los locales podría deberse a la especulación respecto de los precios que se manejan en el mercado inmobiliario.
La iniciativa había sido discutida y, en parte, consensuada por la Cámara de Comercio, pero luego fue desestimada, por lo que buscarán darle “una vuelta distinta” este año, para la aprobación del documento, que según analizan, podría provocar, a largo plazo, un decrecimiento en los precios de los alquileres.
Hoy en día, en la ciudad hay locales “vacíos” y ubicados sobre puntos considerados “estratégicos” en materia comercial, cuyos alquileres oscilan entre los 30 mil y los 60 mil pesos por mes, un número que, sumado a los gastos que un comerciante debe afrontar, como por ejemplo las anteriormente mencionadas cargas sociales, el costo de los insumos, los servicios y el mantenimiento de su negocio, obligarían al comerciante a alcanzar una recaudación “récord” cada mes para poder mantener su emprendimiento a flote, sin mencionar que exista, en tal caso, un margen de ganancia.