La tercera jornada del juicio oral y público en contra de Alejandro Gajardo, imputado por el homicidio de Agustín Lineros ocurrido en junio del año pasado en Rawson, se caracterizó por el testimonio de policías que trabajaron en la investigación del hecho. Por su parte el representante del Ministerio Público Fiscal, el fiscal general Osvaldo Heiber desistió de la presencia de varios de ellos con acuerdo del defensor Omar López. Entre ellos se destaca un profesional del Centro Nacional Patagónico donde se realizan pruebas de ADN.
Se espera que a más tardar este próximo viernes se comiencen a escuchar los testimonios de la defensa y que a mediados de la próxima semana se escuchen los alegatos de Heiber y López ante el tribunal integrado por los jueces Ivana González, Fabio Monti y Mirta Moreno.

Testificaron los policias

Ayer declaró entre otros, el cabo de la policía provincial Gabriel Moraga, con servicios en el Área Criminalística. Fue uno de los efectivos policiales que trabajó en el allanamiento sobre la calle Mendoza del barrio parque Gregorio Mayo donde vive la familia del imputado. Tenían la orden de los investigadores de buscar el arma homicida y ropas que llevaba Gajardo al momento del hecho. El arma no fue hallada. Sin embargo, se secuestró un buzo oscuro con el escudo del Club Boca Juniors que luego fue reconocido por los testigos de la agresión a balazos, como el que vestía el autor al momento de la agresión.
Los testimonios seguirán hasta la semana próxima, teniendo en cuenta que aún se están escuchando los testigos propuestos por el Ministerio Público Fiscal y aún restan los testigos de la Defensa.

Una pelea y desencadenante

El incidente se produjo como consecuencia del enfrentamiento entre grupos antagónicos de ese barrio de Rawson. Uno de los disparos fue a dar en el abdomen de la víctima y el otro –que produjo una lesión irreversible, fue a dar en el pecho cerca de la axila izquierda. Los disparos efectuados presumiblemente por Gajardo se produjeron tras una pelea a golpes de puños entre otros dos jóvenes. Los integrantes del grupo que acompañaba a la víctima no estaban armados. Fue en un playón deportivo existente en ese barrio capitalino, sobre la ruta provincial 7 en su ingreso a Rawson.