A lo largo de la semana pasada, durante el intenso desfiles de testigos en un juicio oral y público que se desarrolla en Rawson, tanto el fiscal general Osvaldo Heiber como así también tres profesionales de la Oficina Rawson del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD), realizaron permanentes tareas de contención, asesoramiento y asistencia a la madre de un joven asesinado a balazos en junio del año pasado en el barrio Gregorio Mayo de la capital provincial.
Se trata de la señora Norma Leguizamón que diariamente concurre a las audiencias acompañada en forma permanente por una psicóloga, una asistente social y un abogado del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito de Rawson. Luego al terminar la jornada de ronda de testigos, se reúne con el fiscal general Osvaldo Heiber, a cargo de la acusación, para analizar la marcha de las audiencias. El juicio oral y público tiene en el banquillo de los acusados a Alejandro Gajardo, acusado de dar muerte a balazos a Agustín Lineros, en junio del año pasado, cuando la víctima contaba con solo 18 años de edad.

Enfrentamiento y tiroteo

Las audiencias continuarán este miércoles. En principio iban a reanudarse el próximo jueves por razones particulares de uno de los jueces de la audiencia, la doctora Mirta Moreno. Sin embargo des de la Oficina Judicial anticiparon que será este miércoles a partir de las 9 hs. Se continuará con más testigos convocados por el defensor Omar López, para luego escucharse los alegatos de las partes, ya en la etapa final del juicio oral que tiene como integrantes del Tribunal a los jueces Ivana González, Mirta Moreno y Fabio Monti.
El homicidio se produjo el domingo 10 de junio del año pasado en el playón deportivo del barrio Gregorio Mayo de Rawson. Se encuentra caratulado como “homicidio agravado por el uso de armas de fuego” y la expectativa de pena contra el imputado tiene, tiene como mínimo, de diez años y ocho meses de cárcel por ese tipo de delito, según lo estipula el Código Penal de la Argentina.
El incidente hecho se produjo cerca de la una de la mañana de aquel día, cuando se enfrentaron dos grupos antagónicos en la esquina de Roberto Davies y Córdoba. La víctima sufrió dos disparos, uno en el abdomen y otro en el pecho que resultó mortal ya que fue infructuoso el trabajo de los médicos del Hospital Santa Teresita por salvarle la vida.