Las eventuales consecuencias de la revelaciones sobre las recompensas de Odebrecht en la Argentina le traen preocupación a Marcelo Mindlin, un empresario del sector energético que obtuvo grandes subsidios en la era K y que, con el advenimiento de Macri como presidente, aumentó exponencialmente comprando Petrobras y otras empresas más del rubro energético y que últimamente habría comprado la constructora IECSA de los hermanos Calcaterra, sobrinos de Franco y primos hermanos del presidente. Empresa que además subió su valor porque durante el gobierno de Cambiemos, ya que sumó dos obras importantísimas como los gasoductos troncales de Córdoba y el soterramiento del Sarmiento, en una UTE que ya integraban con Odebrecht, pero con la particularidad de que un DNU presidencial readjudicó por 3000 millones de dólares, cuando en 2008 se tasó en 1600 millones y en 2013 2000 millones de dólares.
El soterramiento es la única obra pública que tuvo una inflación en dólares de casi el 100%, un verdadero escándalo en el mundo occidental, salvo la tangente italiana, que volteó el sistema de partidos en ese país.
Como se sabe, una constructora vale por las obras públicas que le fueron adjudicadas y en este caso el presidente Macri se las adjudicó a sus primos, pero como se viene el vendabal de Odebrecht, fueron revendiéndose.
Con esto, Marcelo Mindlin apareció como el principal empresario del país, por encima de Paolo Rocca. En la provincia de Río Negro se dice que Mindlin sería socio o testaferro de Joseph Lewis, el magnate británico dueño de Lago Escondido, que fue socio de Mindlin en Edenor y en Pampa Energía, afirmó recientemente Perfil.
Hace un mes, la Policía Federal de Brasil denunció que Odebrecht Brasil le envió 20 millones de dólares a la empresa IECSA de los Calcaterra y en los cinco mails se menciona a Javier Sánchez Caballero, ex CEO de IECSA. Mindlin, cuando compró IECSA y la transformo en SADEC, lo primero que hizo fue desprenderse de Sánchez Caballero. Se supone que lo hizo porque el escándalo Odebrecht lo puede salpicar.
Sánchez Caballero trabajó con la familia Macri y SOCMA hace más de 30 años y sería el “pato de la boda”, es decir, el gerente infiel que se quedó con la coima de Odebrecht para que los Calcaterra y Mindlin queden libres de culpa y cargo.
Ayer el desenlace fue impresionante. Leonardo Meirelles, el operador de Obredecth detenido por el caso de Lava Jato, reveló que le pagó 850 mil dólares de coimas en 10 pagos a Gustavo Arribas, el titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y amigo personal de Macri. La impactante revelación de Meirelles fue anticipada por el periodista de La Nación, Hugo Alconada Mon, que recibió el premio Pulitzer por sus investigaciones que aportaron a los famosos Panamá Papers, un entramado de creación de sociedades off shore en paraísos fiscales que cada vez que lo exprimís, sale más contenido conocido.

Guita a chorros

Marcelo Mindlin es el preferido del gobierno, junto a Nicky Caputo, que vive en Miami pero sigue facturando mucho en la Argentina. Sobre el empresario que el Presidente califica como su “hermano de la vida”, se dice que habría comprado la mitad de la parte que Electroingeniería tiene en las represas santacruceñas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, que confirmaron su inicio dentro de 60 días y que se firma en unos días en su viaje a China. También se firmaría la construcción de dos centrales nucleares financiadas por los chinos, donde el costo del kilovatio hora es el doble del costo real y se convertirá en una hipoteca para gobiernos futuros, y donde se descuenta que Nicolás Caputo participará en las UTE, porque ya desde el kirchnerismo ganó varias obras de energía nuclear.

Su rastro en Chubut

Pampa Holding, el vehículo institucional de inversiones de Dolphin, del empresario Marcelo Mindlin, anunció allá por 2007 que “llegó a un acuerdo con Emgasud, de Alejandro Ivanisevich, para quedarse con una participación en el proyecto Ingentis, que este último había lanzado en noviembre del año pasado. La iniciativa tiene como objetivo la construcción de una central de 400 megawatts (Mw) y de un parque eólico de 100 Mw en Chubut”, decía hace diez años el diario especializado Cronista.
Para refrescar la memoria sobre estos `hijos dilectos de la Argentina´ que han sabido hacer negocios durante tantos años, sin perecer en el intento, Mindlin habría sido el único gran ganador de aquel intento de convertir a Chubut en productor de energía que terminó con una provincia ponedora, y unos pocos juntadores de huevos. Decía el matutino porteño que “Ingentis es una sociedad integrada en un 61% por capitales privados, y por 39% por capitales del gobierno de Chubut. Pampa, que controla las centrales Piedra Buena, Nihuiles y Diamantes, Loma La Lata y Güemes, la distribuidora Edenor y la transportadora Transener, suscribirá el 50% del paquete mayoritario, y Emgasud retendrá igual porcentaje. La central comenzaría a operar a ciclo abierto a fines de 2008. Si bien no trascendieron números, se estima que Pampa tendrá que hacerse cargo de parte de los $ 1.240 millones en que Emgasud valuó el proyecto”.
Dicen las malas lenguas que los grandes ganadores en todo ese ensayo fue Mindlin y otro exitoso empresario trelewense, con quien continuó vinculado a partir de la enorme energía que poseen para encarar proyectos. El tema de las intentonas de privatizar cooperativas de Chubut, lo que se logró en Mendoza con los socio José Luis Manzano y Daniel Vila a través de la distribuidora de energía eléctrica cuyana, Edemsa, tuvo su cruzada hace pocos años, sobre todo en respuesta a las intentonas estatizadoras del anterior gobierno que amagó con quedarse con empresas claves. En aquellos tiempos, Mindlin lideraba la Asociación de Transportistas de Energía Eléctrica (ATEERA). El posicionamiento decía: “la Asociación manifiesta su profundo rechazo a una eventual estatización de las empresas concesionarias”. El otro que “echaba chispas” era Nicolás “Nicky” Caputo, el “hermano de vida” de Macri, y dicen que socio político del “Colorado” De Narváez, recordó en su momento el periodista Humberto Kadomoto.

Barajando y dando de nuevo

Mindlin, desde el viernes pasado, casi 10 años después de sus incursiones por Chubut, es investigado por la justicia brasileña por la reciente compra de los activos de Petrobras en la Argentina por cerca de 1000 millones de dólares, a la par que se conoció la noticia de que un fondo de inversiones compró un paquete accionario de Pampa Energía y el accionista de ese fondo sería Joseph Lewis, el magnate de Lago Escondido, íntimo del presidente Macri.
“El resto de las empresas de la construcción lo saben y están esperando que el gobierno reparta el mazo de naipes, porque igual conducta tuvieron al principio del gobierno de Néstor Kirchner, quien después les adjudicó grandes obras públicas. Por eso murmuran pero no denuncian. Pero la paciencia se está agotando”, afirma el Informador Público casi con tono de reclamo.
Esta semana el diputado nacional Raúl Pérez, que es el referente nacional del Frente Renovador, denunció que en las obras en la provincia de Buenos Aires se otorga un adelanto del 30% para las obras a realizarse sin ningún tipo de garantías. ¿Volvió la patria contratista por aquellas latitudes también?
Lo interesante psicosocioantropológicamente hablando es que los que denuncian entre murmuraciones en los poblados más apartados, “lo hacen porque están afuera del plato, y estos muchachos no dejan ni migas”, comentó un experimentado conocedor de los coloridos círculos de poder.
Fuentes: Perfil, Cronista, Informador Público, La Nación, propias