Aceptó abrir una investigación contra Elena Highton, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, a causa de una denuncia del abogado Marcelo Parrilli, por “violar el contrato social de los argentinos”. Ahora debe decidir el juez Rafecas. Así, el fiscal Marijuan imputó a los jueces de la Corte que firmaron el 2×1 para ex represores y abrió una investigación.
Además de recordar que con el voto mayoritario de los tres imputados, la Corte convalidó aplicar una ley que fue derogada por el Congreso en el 2001, el fiscal reiteró que Muiña había sido condenado por el secuestro y aplicación de torturas a cinco personas a cumplir una pena de 13 años de prisión. Siguiendo el planteo del denunciante Parrilli, el fiscal comparte que la aplicación de la ley más benigna en el caso Muiña “resultaba contraria a las leyes e instrumentos internacionales que rigen en la materia”. Pero lo más fuerte quizá en términos políticos es que “el denunciante vinculó los alcances de ese pronunciamiento con ciertas declaraciones que se habrían hecho públicas por parte de diferentes integrantes del Poder Ejecutivo, como así también con el modo en que fueron designados inicialmente dos de los ministros de Corte que conforman el máximo tribunal de Justicia de la Nación”, desliza la imputación en su nudo argumental. Marijuan explica de este modo que para Parrilli, la sentencia de la Corte “respondería a una nueva política de Estado (sic) para aquellos casos en donde se juzguen delitos cometidos durante la última dictadura”.
Si la sentencia de la Corte está vinculada de algún modo con una supuesta nueva política del gobierno de Mauricio Macri respecto a las violaciones de los derechos humanos en la dictadura, ese fallo sería el instrumento práctico de un movimiento más amplio y, a criterio del fiscal, mucho más grave.
Este planteo al menos heterodoxo desde lo jurídico deberá ser analizado ahora por el juez Rafecas, a quien le toca evaluar la supuesta amenaza al “contrato social de los argentinos” respecto al modo en que se están juzgando los crímenes de la dictadura, y el papel que habrían tenido los tres jueces de la Corte con su fallo en esta amenaza. Con esto Marijuán le planta una verdadera bomba al macrismo.

Un jugador

Como noticia, es en principio una jugada sumamente “populista” y fuertemente bien recibida la de Marijuán. El tema es saber que tanto prosperará o se trata de otra oportunidad político-jurídica aprovechada con la velocidad del rayo.
No es ajeno a un importante segmento del establismenth que Marijuán ha sido el impulsor de los más resonantes casos, contra Cristina, Parrilli, Lázaro Báez, Julio De Vido y todo lo que lo acerca al FBI y a las gentilezas de legitimación que ofrece la cercanía de opinión con el país del Norte, con excepción de los Panamá Papers, donde debió poner algún freno a su curiosidad profesional. Es que el joven Fiscal a quien lo une una historia de amor con una trelewense, aspira fervientemente a alcanzar rápido el máximo sillón.
A sabiendas que para el Gobierno, el reemplazo de Gils Carbó es un paso decisivo en el desmantelamiento de la red que tendió Cristina Kirchner en los tribunales, y que el saneamiento de Comodoro Py es un trabajo para pocos, Marijuán se ha venido esforzando en encarar trabajos titánicos a nivel judicial.

El apasionamiento precoz

Varios candidatos sonaron en su momento para sustituir a Gils Carbó. El que más adhesiones en algún momento reunía era Alberto García Lema, apadrinado por Pichetto. Aunque el senador Rodolfo Urtubey ponía su ficha el fiscal general de Salta, Pablo López Viñals. Algunos dirigentes de Pro, como Juan José Gómez Centurión, auspiciaban al camarista de Casación Gustavo Hornos. Pero de todos estos, Marijuan es probablemente quien mejor prensa consiguió merced a los resonantes casos encarados.
Dicen que Marijuan llega al Presidente por un amigo común: el empresario Gabriel Hochbaum. Es un vínculo curioso: Hochbaum colabora con las relaciones públicas de José Luis Manzano, a quien Marijuan debe investigar por su presunta participación en las negociaciones para la concesión del yacimiento Cerro Dragón. Una causa de alta tensión, que lleva Rodolfo Canicoba Corral. Esta relación expondría que el fiscal no sería tan objetivo al momento de trabajar una investigación que dos por tres desempolva. Sobre todo cuando debe tirar un poco de la piola para que se acuerden de él.
Por estos días, un entramado político que apunta a debilitar al gobierno de Chubut, alinearía los planetas con las expectativas no cumplidas del Fiscal respecto al sillón de Alejandra.

El reposicionamiento mediático

Ayer, la fuerte reaparición mediática de Marijuán no fue sólo a través del ruido que generó este encare durísimo contra los jueces de la Corte, sino que por lo menos en nuestras latitudes, habría dejado trascender que citaría a funcionarios de los tres poderes de Chubut que fungían al momento de la renovación de contratos petroleros. “Acá me llega un mensaje de Marijuán”, afirmó el periodista Marcelo Pérez Medel por una FM que simpatiza política y económicamente con el ex gobierno de Martín Buzzi, y alardea con su relación `intima´ de amistad con el Fiscal Federal. El resto del supuesto mensaje que anticiparía la medida judicial se lo hizo leer a Federico Garitano, un peronista en tránsito en el estudio como para dar fe de la veracidad del texto. Luego anticipó el locutor, “mañana (por hoy) saldrá al aire” excusándolo por cuestiones de urgencias tribunalicias y ligando al nombre del fiscal a los pavores posibles.
Esta recuperación de marquesina se produce exactamente 10 días después que la Procuradora Alejandra Gils Carbó resolviera que una mujer se quede en la Fiscalía Federal Nº 12, en reemplazo de Patricio Evers, quien falleció unos días antes a raíz de una larga enfermedad. Se trató de María Alejandra Mángano, de 35 años, quien se desempeñaba en la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), una repartición creada en 2013 por Gils Carbó. La abogada, recibida en la UBA con diploma de honor y con especialización en derecho penal, juró como fiscal el año pasado. Pero quien aspiraba a quedarse con el puesto de Evers como subrogante era Guillermo Marijuan, pues reemplazó al fallecido fiscal durante los largos períodos de licencia médica. “Marijuan buscaba seguir ocupando ese lugar interinamente porque conocía las investigaciones en trámite”, afirman quienes caminan los pasillos de la Justicia grande y saben de las ambiciones del fiscal.
La escalada contra los ministros de la Corte vinculándolo con una política de Estado de Cambiemos, y la reactivación de conflictos provinciales con la Rosada, se leen en esos mismos ámbitos como caras de una misma moneda de estrategia para recordarle su postulación a la Procuración a Macri.
El problema podría ser tanto la metodología de fórceps, como la precocidad de los contadores de las estrategias. Lo de la Corte trascendió fuertemente en medios allegados a sus cruzadas, aunque no se publicó hasta que lo impulsó efectivamente; pero ayer se evaluaba que si en verdad Marijuán avanza con la citación a los funcionarios chubutenses como dijo un periodista, otra vez quedaría entrampado en operativos que nada bien le hacen a su carrera. Ya el año pasado, el diputado nacional Rodolfo Tailhade pidió el juicio político para el fiscal federal por “mal desempeño” debido al audio que se filtró en el que afirma que con su último pedido de indagatoria habría dejado a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner “al borde de la detención”. “Esto demuestra, sin lugar a dudas, un ánimo persecutorio y hasta vindicativo del Fiscal Federal”, al anticipar sus supuestos y dichos, a la medida y a los resultados. El centro de sus argumentos del diputado, fue también que esa ocasión el audio que Marijuan envió al periodista Luis Majul y fue difundido por los medios de comunicación, fue anterior a su accionar. En ese caso, la `boconeada´ se la mandó 48 horas antes de hacer su actuación judicial, con lo que se lo acusó públicamente de afectar “la autonomía e independencia del Ministerio Público, prevista en el art. 120 de la Constitución Nacional y en el art. 4 de la ley 27.148”. Entretanto, en la cumbre del poder miran de reojo tanta tenacidad por convertirse en el “Jeff” Sessions gaucho. Habrá que ver…

Fuentes: Perfil, Telam, Diario Registrado, propias