Cada 10 de abril se conmemora el “Día del Investigador Científico”, en honor al nacimiento del doctor Bernardo Houssay, emblemático profesional que fuera merecedor del Premio Nobel de Medicina y Fisiología, en 1947, además de haberse constituido como el creador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
En este contexto, desde la Fundación Sales destacaron la trayectoria del científico y se refirieron a la serie de investigaciones contra el cáncer que, desde dicho organismo, se vienen llevando a cabo en dicha institución, “gracias al aporte de casi 100 mil ciudadanos donantes y de instituciones y empresas”.
Sobre esta línea, recordaron que la Fundación “inicialmente apoyó con recursos a nuestro Premio Nobel de Química 1970, Luis F. Leloir, y le construyó un moderno laboratorio en Parque Centenario”, agregando que “las investigaciones del cáncer que hoy sostiene han tenido reconocimiento internacional” y sumando a ello que, “desde hace casi 30 años, apoyamos al equipo del Conicet dirigido por el doctor José Mordoh, que ha desarrollado una Vacuna terapéutica contra el melanoma, el más grave cáncer de piel; en los estudios clínicos sobre pacientes, ha demostrado mayor eficacia y tolerancia que los tratamientos actuales, la vacuna fue patentada por el Conicet y la Fundación en 19 países”.

Alcance internacional

La Fundación también financia, según precisaron, desde hace 18 años, “investigaciones en Inmunología del equipo del Conicet que dirige el doctor Gabriel Rabinovich; sus trabajos identificaron por qué ciertos tumores evaden nuestras defensas e idearon mecanismos para remediar esta situación, y por el nivel de sus investigaciones, Rabinovich, de 47 años, será incorporado el 29 de abril próximo a la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, que alberga a los mejores científicos del mundo, entre ellos 200 Premios Nobel”.
También, la Fundación Sales “sostiene también dos Grupos de Autocuidado en Cáncer, uno para adultos y otro para niños, a los que ofrece un servicio gratuito junto a sus familiares o cuidadores”.
En este contexto, el Director Ejecutivo de la entidad, licenciado Arturo Prins, destacó que “la Fundación trabaja en la convicción de que un camino para afrontar el cáncer es la investigación científica, además de la prevención y la detección precoz”, agregando que “científicos destacados requieren recursos y miles de ciudadanos los están aportando con pequeñas sumas mensuales, que se unen a los recursos del Conicet, es una eficaz complementación público-privada que se concretó con acuerdos entre ambas instituciones”.

Desarrollo de una vacuna antitumoral

Entre los programas de investigación impulsados por la institución, se encuentra la vacuna terapeútica antitumoral contra el melanoma, desarrollada por el doctor José Mordoh, discípulo del Premio Nobel Luis F. Leloir; Mordoh “es un pionero en la inmunoterapia en cáncer, nueva forma de combatir el tumor a través de nuestras defensas, a diferencia de los tratamientos invasivos que no provienen del sistema inmunológico; el científico argentino César Milstein, que desarrolló la inmunoterapia mediante los anticuerpos monoclonales que ideó, por lo que ganó el Premio Nobel de Medicina 1984, colaboró con las investigaciones del doctor Mordoh”, indicaron desde la institución, agregando que el científico “utiliza, también, las células dendríticas que descubrió el Premio Nobel canadiense Ralph Steinman, con cuyo laboratorio en la Universidad Rockefeller hubo un acuerdo; en los estudios clínicos, el 70 por ciento de los pacientes vacunados se recuperaron, frente al 30 por ciento de los que recibían Interferon Alfa, la medicina actual”.
Además, remarcaron que “es una investigación independiente de laboratorios comerciales, pues se financia con donaciones de miles de ciudadanos y del Estado argentino, entre ellos Conicet, el Ministerio de Ciencia y el Instituto Nacional del Cáncer, que dieron subsidios; la investigación se realiza en la Fundación Instituto Leloir y en el Centro de Investigaciones Oncológicas de la Fundación Cáncer, que aportan otros recursos”.

Profundizan estudios en inmunología

Por otra parte, el equipo del doctor Gabriel Rabinovich investiga las razones por las que las defensas tienen dificultades para atacar ciertos cánceres, hecho que no ocurre con otras enfermedades. “Él descubrió una proteína, Galectina 1, que detenía la artritis reumatoidea en animales; el doctor Mordoh había observado en sus cultivos de melanoma la presencia de una proteína similar, y ambos constataron que se trataba de Galectina 1, pero que no frenaba el desarrollo de la enfermedad como en la artritis, sino que la favorecía; la Fundación Sales instaló un moderno laboratorio en el Instituto de Biología y Medicina Experimental, que fundó el Premio Nobel Houssay, para que Rabinovich estudiara el rol de esta proteína en el cáncer y diseñara una estrategia para destruirla, y al lograrlo, se abrió un camino importante en la inmunología de varios cánceres como el melanoma, el de próstata y otros”, precisaron, añadiendo que “la Universidad de Harvard se interesó por este programa, por lo que la Fundación Sales y el Conicet firmaron con la misma un acuerdo científico”.

Avances en el cáncer de mama

A su vez, desde hace 20 años la Fundación apoya las investigaciones de la doctora Claudia Lanari en lo referido al cáncer de mama. “Ella desarrolló una original hipótesis que tuvo reconocimiento internacional, comprobó en ratones que la hormona progesterona podía causar cáncer de mama, cuando se postulaba que sólo la hormona estrógeno podía causarlo; conocer los orígenes de este cáncer permitirá lograr terapias adecuadas para combatir la principal causa de muerte en las mujeres”, especificaron desde la entidad, agregando que Lanari “dirige un grupo de vanguardia y referencia en ‘hormonas y cáncer de mama’, en el Instituto de Biología y Medicina Experimental”.

Más de cuatro décadas investigando

Arturo Prins, su director ejecutivo, movido por el interés por la comunicación social inspiró la creación en 1976 de la Fundación Sales para editar la revista “Papiro”. Su padre constituyó la Fundación y fue su primer presidente, mientras que Arturo se ocupaba de la dirección de la revista, que se editó hasta 1986, y de la tarea diaria de la Fundación.
En noviembre de 1991, Prins conoció a nuestro Premio Nobel César Milstein en Gran Bretaña, donde le informó sobre las investigaciones que apoyaba la Fundación Sales.
Anteriormente, la Fundación había vivido otra experiencia singular: apoyar los trabajos de nuestro Premio Nobel de Química, Luis F.Leloir, a quien le construyó un moderno laboratorio en Parque Centenario, cuyas llaves le fueron entregadas el 10 de Diciembre de 1985. Tras su muerte, en 1987, la Fundación decidió sostener a uno de sus discípulos, el doctor José Mordoh.
Desde 1976, la Fundación colabora con la comunicación social y la cultura desde Papiro; aportes a la ciencia; progresos en la investigación del cáncer y acciones pioneras de fundraising (recaudación de fondos) que movilizaron a casi 100 mil donantes individuales para sostener sus trabajos. La entidad también realiza estudios para promover la economía del conocimiento, que permitió a los países desarrollados crecer. El nombre de la Fundación refiere a San Francisco de Sales, patrono de los comunicadores sociales, periodistas y escritores. “San Francisco inspiró a sus fundadores, por la precaria pero eficaz comunicación social que él utilizaba para enfrentar los problemas de su tiempo; su coraje, tenacidad y optimismo siguen animando a la Fundación, siendo la comunicación social el puente entre los ciudadanos y los científicos”, expresaron desde la institución.