El fiscal general de Rawson Osvaldo Heiber adelantó que pedirá 20 años de prisión para el acusado que el próximo 4 de mayo será sometido a juicio oral y público por la muerte a balazos a un joven durante un incidente ocurrido en junio del año pasado en el barrio Gregorio Mayo de la ciudad de Rawson.

La causa

Alejandro Gajardo es el acusado en el juicio oral y público por el asesinato de Agustín Lineros el domingo 13 de junio del año pasado en ese barrio localizado a la vera del ingreso a Rawson por la ruta provincial número 7.
El hecho está caratulado como “homicidio agravado por el uso de armas de fuego”. La expectativa de pena contra el imputado tiene, como mínimo, de diez años y ocho meses de cárcel por ese tipo delito, según lo estipula el Código Penal de la Argentina. Sin embargo el fiscal general Heiber anticipó que pedirá una pena de 20 años de prisión. Para ello tuvo en cuenta la expectativa de vida de la víctima y su juventud al momento de ser asesinado. Esta postura ya la había anticipado al concluir con la investigación, al momento de presentar la acusación.

Investigación

Los jueces Ivana González, Mirta Moreno y Fabio Monti integrarán el tribunal. El debate con la presencia de testigos del hecho además de peritos e investigadores del homicidio, se iniciará el próximo 4 de mayo y se realizará en la Oficina Judicial de la ciudad de Rawson.
El incidente hecho se produjo el domingo 13 de junio del año pasado, cerca de la una de la mañana cuando se enfrentaron dos grupos antagónicos en la esquina de Roberto Davies y Córdoba del barrio Gregorio Mayo de Rawson. La víctima sufrió dos disparos, uno en el abdomen y otro en el pecho que resultó mortal ya que fue infructuoso el trabajo de los médicos del Hospital Santa Teresita por salvarle la vida.
Gajardo fue detenido horas después del hecho y durante toda la investigación siguió en esa situación. Lineros recibió dos disparos en su cuerpo que le costaron la vida. Entre las pruebas en contra del imputado, cuenta con tres testigos presenciales claves, además de pruebas periciales. Sin embargo el arma homicida nunca apareció. Tres testigos reconocieron haber visto a Gajardo disparar dos veces con un arma de fuego contra Agustín Lineros. Sus testimonios fueron coincidentes en su totalidad respectos de cómo se produjeron los hechos. La claridad con la que los testigos reconocieron al imputado al momento de efectuar los disparos, comprometen a Gajardo.