Por Trivia Demir

Hay mucha gente que labura fuerte con la construcción de una imagen, o a través del dinero, de la política y escasamente desde el talento o la sabiduría o la admiración pública por su honorabilidad. Esa ecuación dicen las estadísticas científicas casi siempre pueden resultar directamente proporcionales con las fortunas que se adquieren, claro que no siempre, porque toda regla tiene su excepción. Tener no es malo, el problema es `como se la hace´, un tema que en nuestro país embelesa a las masas, y dispara el rating televisivo, pero poco y nada cambia la práctica ciudadana.
Por ejemplo, el encuentro entre el presidente Mauricio Macri con su par estadounidense Donald Trump giró sobre diversos temas, muy importantes para el futuro del país pero, de fondo, lo que desvelaba es el dato que los unía: ambos son conocidos empresarios en sus países aunque, en el caso argentino, Macri dista fuertemente de tener el poder adquisitivo de Trump.
En su última declaración jurada, presentada en mayo de 2016, Macri informó que tenía un patrimonio de $ 110 millones, es decir, al tipo de cambio oficial de hoy de 15,70, el presidente tiene US$ 7.006.369.
El patrimonio de Macri había crecido 100 por ciento si se lo compara con su declaración de 2014, donde había informado $ 52 millones.
Sin embargo, Macri está muy lejos de acercarse al magnate estadounidense. Según un relevamiento de la revista Forbes, Trump tiene US$ 3.700 millones, es decir, 528 veces más fortuna que el presidente argentino.
Durante 2016, Trump sufrió una caída de US$ 800 millones en su patrimonio debido a la baja del valor de mercado de sus propiedades, el ariete de guerra de su negocio. Sin embargo, eso no le impide coronarse como magnate de los negocios (y menos como multimillonario).
De todas formas, conocer la fortuna de Trump es tarea difícil. Más allá de los datos de Forbes, la organización Wealth-X dice que es US$ 4.400 millones; por su parte, el índice de Bloomberg asegura que “sólo” tiene US$ 2.900 millones.
Su estilo sagaz de negociación provino, como el primer US$ 1 millón que recibió para emprender, de su padre. Y, si bien se lo define como una persona austera, uno de sus mejores amigos -un argentino conocido como “el Donald Trump de Miami”- lo describe como una persona generosa, que no ahorra en gastos para con sus seres queridos.
Su puntapié inicial en el real estate lo dio cuando en 1976 compró, junto a Organización Hyatt, el Hotel Commodore en Nueva York. Luego, convenció a la ciudad de Nueva York de que le rebajara los impuestos por 40 años, y generó así un ahorro de US$ 160 millones. En 1996, le vendió su mitad al Hyatt y se llevó US$ 142 millones.
Macri, a su vez, proviene de una familia con un apellido vinculado a los negocios. La misma revista Forbes, en 1998, aseguraba que Franco Macri tenía una fortuna personal de US$ 730 millones.

El método para medir

Y si se trata de saber sobre evasores y fortunas escondidas, ahora estos dos presidentes destrabó el intercambio de datos entre la AFIP y el IRS. Con esto, los organismos de ambos países acelerarán el cierre de un acuerdo que servirá para conocer los bienes físicos y financieros de argentinos en Estados Unidos. Si así como lo escucha, y por lo que más de uno comenzó a correr. Esto fue impulsado por el ex-ministro Prat Gay y Dujovne lo reactivó, pero se necesitaba el guiño final del presidente Trump, cosa que hizo con Macri. La decisión de estos dos que no tienen nada que esconder, permitirá el intercambio de información fiscal entre la AFIP y el International Revenue Service (IRS). Si bien no hablaron de fechas posibles, ahora las negociaciones entre los dos organismos recaudadores podrán avanzar y acelerar la puesta a punto del tratado.
La Argentina había comenzado a negociar con la administración Obama desde junio del 2016, la posibilidad de firmar el pacto de intercambio de datos para que el organismo que maneja Alberto Abad pueda intercambiar los datos de contribuyentes que estén radicados en ambos países. El gobierno de Macri consideraba fundamental este acuerdo para parte del éxito del blanqueo, ya que le hubiera permitido al organismo que maneja Alberto Abad acceder sin necesidad de la intervención de un juez, al listado de bienes físicos (dinero, bonos, plazos fijos) o registrables (departamentos, casas, oficinas, vehículos, embarcaciones, aeronaves) de los argentinos residentes, o no, en ese país.
Argentina había aprovechado la buena sintonía entre los presidentes Macri y Obama, y avanzó en el pedido de un acuerdo de “doble imposición e intercambio informativo” con EE.UU., para que pueda aplicarse una vez vencido el blanqueo. El 6 de octubre pasado, el entonces ministro de Hacienda y Finanzas
Alfonso Prat Gay lo habló con el secretario del Tesoro EE.UU., Jack Lew, cuando visitó Buenos Aires. Allí Lew le dio la promesa que, al llegar a Washington, se acelerarían las negociaciones. Con la llegada de Trump todo se complicó. Pero el 17 de marzo pasado, el ministro Nicolás Dijovne se reunió con el secretario del Te-soro, Steven Mnuchin en la cumbre del G-20 en Baden Baden, donde le pidió por el acuerdo entre la AFIP y el IRS, y recibió el aval del norteamericano pero aclarándole que necesitaba el aval del presidente Trump para reactivar las negociaciones y poder llegar a un tratado bilateral (ya que EE.UU. no firmó el pacto multinacional de 2009 por 101 estados dentro de la OCDE por el cual los países miembros están obligados a compartir la información de sus contribuyentes como mecanismo para combatir el lavado de dinero y la evasión impositiva). Argentina ya suscribió acuerdos con varios países y está en negociaciones con la Unión Europea mientras que EE.UU. firma pactos bilaterales cuando el interés es mutuo. El interés local es que repatríen guita y el del Tío Sam es que si no lo hacen dejen más allá en términos de costos de `protección´ de dinerillos, o por lo menos, los pongan a laburar.

Una renuncia sorpresiva

Y finalmente una noticia que no tiene nada que ver ni con una cosa (de fortunas no declaradas ni cuestiones de ricos comparativos), ni con la otra, (aprietos por administrar dineros en el exterior), pero sí tiene que ver con Chubut, fue la sorpresiva declinación de la candidatura a diputado nacional por un sector del peronismo `renovador´ del multiempresario trelewense, Jorge Aidar Bestene.
La carrera política-legislativa de Aidar Bestene duró un mes y 20 días. Luego de su autoproclamación en marzo, y de algunos conceptos aclaratorios sobre el alcance de su cruzada, finalmente se dio el desistimiento por “cuestiones personales”, un tema que la mayoría de sus allegados avala y certifica que es real.
No habrían ayudado mucho las encuestas que lo expondrían muy lejos de una posibilidad real en el espíritu del votante, y más cerca de un `globo de ensayo´, lo que duró un cumpleaños felíz y algún que otro festejo. No hace mucho, dicen que el levantino recurrió al oráculo de Fontana 50 a pronunciar en voz alta su intención de jugarse a la diputación nacional sí o sí, y que esperaba contar con el apoyo del líder chusoteano, ya que Das Neves tiene casi un 70% de imagen positiva y entre negativa y positiva un 32%, y por ende “sería importante para Aidar contar con el aval del primer mandatario, ya que el empresario sabe que su imagen no es buena”, decían algunos de sus alfiles. Además, porque era un secreto a voces que la agrupación Celeste y Blanca no lo puede apoyar debido a que ya no existe, como dijo Leila Loyd Jones: “yo no hablaría más de la Celeste y Blanca, sino del madernismo. Creo que fue una agrupación para participar en una interna que no fue posible”. Otros que ya no lo apoyarían son Ana LLanos que se pasó al Frente Electoral de Chubut Somos Todos, el intendente de Dolavon Dante Bowen quien de a poco se acercó a la Federación Peronista viéndoselo cerca del intendente Carlos Linares, pero también de otros jugadores que arriesgan por el lateral, como Ricardo Sastre; e incluso el trelewense hasta se veía pre-compitiendo pero con otro “pelado” con menos que perder: el “Cone” Díaz, quien fue el propio armador del ex dueño de Jor@Nada en las frustradas internas del PJ, por eso la que quedaba era ir por dentro del Círculo Verde. Sin embargo, el rol que cumple en el establismenth, la importancia del multiempresario en términos de negocios para empresas y grandes corporaciones, y alguna que otra investigación importante que dicen podría circular hasta por el FBI en Estados Unidos, habrían fungido ayudando a tomar la decisión de retrasar su etapa de estadista. Por supuesto todas especulaciones que circulan en la opinión pública.
No es para minimizar que “en el ambiente político de Chubut, hace algún tiempo ha comenzado a circular algún interés que tendría Aidar Bestene por llegar a la Gobernación”. Aunque sobre esa versión no autorizada de un medio digital, el propio interesado habría dicho “Eso sería faltarle el respeto a la gente” y “no me seduce la idea del 2019”. Como fuera, su renuncia a laburar oficialmente dentro de la política al declinar su candidatura, causó revuelo anoche en el ambiente del poder, sobre todo por la coincidencia con una fecha tan emblemática como el día del trabajador.

Fuentes: IProfesional, NA, Forbes, Fortuna, CHOL, Jor@Nada, y propias