Por Trivia Demir

El video de la CGT (video) que usó niños que aclaman por trabajo, es poco más que demagógico y raya en la manipulación. El tema no es lo que muestra o los niños que actúan, sino los detalles flasheros que dicen mucho más.
Con un guión en torno a los problemas con las fuentes de trabajo, los chicos explican que este 6 de abril “los trabajadores paran para que las fábricas abran sus puertas” y “por un salario digno”.
Los chicos, algunos de ellos vestidos con remeras de “Mickey” y el videojuego “Minecraft”, explican que paran “por la industria nacional”.
El video desató polémica en las redes sociales, que se hicieron eco del uso de menores para promover la movilización del próximo 6 de abril.
Coreando “Argentina”, sobre el final, una bandera nacional cubre a los niños y cierra con el sello de la CGT.

¿Porque un cajoncito de Aluar?

Pero el principal detalle que señaló un avezado observador a El Diario, es que el niño que concentra todo el motivo de la puesta en escena de la CGT y la preocupación por la pérdida de empleos aparece con un cajón con el sello de la empresa Aluar a sus espaldas. ¿Habrás sido pura coincidencia o es un sutil final, anunciado por un niño del futuro? ¿El cajoncito se filtró ahí o fue puesto prolijamente como los demás elementos de la atendida escenografía? Y si el video fue de la CGT, es necesario creer que de ninguna manera el sello de la firma -que si representa una “industria nacional” pura-, no fue usado con su anuencia, sino que se trató de una importante chicana gremial. Por ahora interrogantes para hacerse en la tranquila Puerto Madryn, donde seguramente el ruido de la CGT preocupada por el trabajo, no se sentirá demasiado.



El gremialismo también cambia

Y si hay problema con las imágenes solapadas, también lo hay con los discursos sagaces. El paro de la CGT tendrá lugar mañana jueves, y desde que lo anunciaron, los cruces con el Gobierno recrudecieron. El lunes, Mauricio Macri habló de las “mafias” del sindicalismo. “Hubo un cartel que decía ‘voté a Macri porque no quiero más mafias’. Y tiene razón, no podemos aceptar más comportamientos mafiosos, que están en los sindicatos, las empresas, la política, la Justicia”, sostuvo el Presidente.
La respuesta no tardó en llegar: Juan Carlos Schmid, integrante del Triunvirato que conduce la CGT, dijo que hay “mucha tela para cortar” dentro de la Casa Rosada con los “negociados de corrupción y la penetración de los intereses económicos en el ejercicio de la política”, antes que poner la lupa en otros sectores. En su opinión, se trató de otra “frase poco feliz y peligrosa” del Presidente, como la que pronunció el sábado tras la marcha a favor de su gobierno, cuando dijo que la movilización se había producido sin “choripanes y colectivos”.
Como si fuera poco, Jorge Omar Viviani , el jefe de Peones de Taxis del país, llamó a “dar vuelta los taxis” que no adhieran al paro general del jueves. Lo hace por supuesto desde que empezó a laburar en defensa de sus agremiados luego de exitoso desembarco de Uber en el territorio porteño, su zona de poder e influencia, que la mayoría sospecha que no pudo producirse sin que se entere porque en ese caso debería haber renunciado. Para colmo, por su parte hace como 15 años que el mismo no para, y exhibía este endurecimiento desde 2002, la última vez que motorizó un reclamo desde la central obrera. Su enardecido llamado a obligar a parar a todos le implicará responder ante la Justicia ya que un fiscal le abrió una causa por `apología del delito´.

Das Neves le dio una vueltita de tuerca

El gobernador de Chubut, Mario Das Neves sin meterse de lleno en avalar o reprobar el paro, hizo una adaptación pragmática y superadora de posicionamiento político, al pedir que los que adhieran al paro “no se queden en casa y se conviertan en voluntarios”, frente al desastre climático que destruyó la infraestructura de Comodoro Rivadavia.
“No voy a opinar sobre la medida porque me parece que no corresponde pero hay un paro nacional y seguramente habrá quienes adhieran en toda la provincia, a quienes les pido que aprovechen el día ayudando a sus hermanos chubutenses que la están pasando mal por el temporal”, dijo en conferencia de prensa. En el fondo, con solo considerar la posibilidad de que se pare, Das Neves ya tomó posición. De hecho, va en línea con el apoyo que dio el Frente Renovador a la CGT esta semana, luego de una reunión con Sergio Massa en el edificio Anexo de la Cámara de Diputados, donde por la CGT concurrieron los miembros del triunvirato, Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, junto a integrantes del consejo directivo como Andrés Rodríguez, Francisco Gutiérrez y Rodolfo Daer, mientras que Massa estuvo acompañado por diputados de su espacio.
Con ese antecedente, Das Neves se manejó en línea pero sutilmente, y hasta le agregó un plus provincial al dirigirse en especial a “los sindicalistas que se adhieran a la protesta”, a quienes instó a que “no se queden en sus casas y organicen brigadas de voluntarios, porque todo brazo que se sume será de vital importancia” para socorrer a las víctimas del temporal en Comodoro Rivadavia y la Meseta.
“Por eso me atrevo a pedir este esfuerzo, que no es algo que vaya en contra de la medida que quiera tomar un trabajador, quizá disconforme por las políticas nacionales”, agregó sin aclarar mucho, sobre todo cuando le estaba pidiendo ayuda a gritos a la Nación para recuperar la Capital del Petróleo con asistencia, obras y política y con la presencia de su principal interlocutor: Rogelio Frigerio.
“Ningún dirigente sindical se enoje o tome a mal mi pedido porque se puede protestar contra algo trabajando por el otro, ese sería un aporte solidario de gran importancia que ayudaría mucho”, puntualizó el gobernador.

Hasta la última gota

A nivel político, el columnista Ignacio Fidanza de Lapoliticaonline hizo una interesante lectura de lo que si se logró el tercer trimestre y analiza ágilmente el rédito de la polarización entre Cambiemos y el kirchnerismo que en última instancia arrastra en a ese barro a todo el PJ.
“Es la hija de una frustración, pero puede funcionar. `Nunca hubo una estrategia, lo que ocurrió es que nos chocamos con la polarización y después nos subimos´, explica Emilio Monzó. Y aunque parezca increíble, María Eugenia Vidal coincide: `La polarización no se buscó, es una realidad´.
La polarización, claro, es con el kirchnerismo. ¿Pero de qué frustración hablamos? El despliegue de un armado político propio que expandiera las fronteras iniciales del PRO -sobre todo en la provincia de Buenos Aires- y liderara el avance de la nueva fuerza que gobierna la Argentina, con el soporte de una épica propia.
También el pantano que engulló la promesa de la eficiencia en la gestión, ya mucho antes del fracaso de Precios Transparentes.
En lugar de debatir sobre los costos y beneficios de un país transformado, la sociedad va ingresando a un debate con gusto a viejo: Como un mal remix del 2015, otra vez la disyuntiva es si regresamos a la versión local del chavismo -según la óptica del PRO- o nos hundimos en la miseria y la exclusión que propone el neoliberalismo de Macri -según los kirchneristas-.
En lugar de debatir sobre los costos y beneficios de un país transformado, la sociedad va ingresando en un debate con gusto a viejo, un mal remix del 2015, que propone chavismo o liberalismo salvaje.
Y lo peor es que funciona. Cristina crece en las encuestas, la gente que no la quiere se asusta, el Gobierno atiza ese miedo y empieza a recuperar desencantados. Esa dinámica tiene, ahora como entonces, una víctima: La avenida del medio que insiste en transitar Sergio Massa.
El lado flaco de ese circuito es evidente: Se trata de una acumulación por espanto, mientras desde la política, la economía y lo social, lo que se ofrece es un desierto que exige paciencia y sacrificio. Un desierto que pasan los meses y apenas exhibe algún que otro brote verde, en un mar de arena seca”*.

Chubut, patinoso

Y si la polarización en términos nacionales muestra escenario de aridez, a nivel provincial muestra excesos de humedales y posicionamientos más que resbaladizos.
A Das Neves y Linares por unas semanas, como dice el dicho no terminó `uniéndolos el amor, sino el espanto´ de un cataclismo fangoso que bajó del enterratorio indio más activo e indomable de todos los `chenques´ sagrados, que cimientan nuestras raíces que arrastran sobradas pata-agonías.
Las urgencias de tamaño desastre no amerita ni un poquito analizar las mezquindades de cartel que de hecho se cuelan entre los operativos asistenciales y hasta en las colectas en el resto de las ciudades de la provincia, asomando como el peor de los pecados de campaña. Pero si algo es pronosticable por estos días, es que cuando salga el sol y el electorado saque sus propias conclusiones sobre la infraestructura, los discursos, las inversiones, la capacidad de planificación pública pasada, presente y futura; este lodazal se llevará a más de un candidato puesto.

Fuentes: *LPO, AF, NA, propias