La Organización Mundial de la Salud alertó acerca del estado del agua en el mundo, indicando que casi 2 mil millones de personas todavía utilizan agua potable con materia fecal.
“Hoy, casi 2 mil millones de personas utilizan una fuente de agua potable contaminada por materias fecales, lo que los expone a contraer cólera, disentería, fiebre tifoidea y polio”, explicó la directora del departamento de Salud Pública de la OMS, María Neira y añadió: “Calculamos que el agua potable contaminada causa más de 500 mil decesos provocados por diarrea cada año”, afirmó a través de un comunicado.

Objetivos a largo plazo

En 2015, los países elaboraron, junto a la ONU, una lista de 17 objetivos de desarrollo sostenible con horizonte a 2030. Uno de estos objetivos es garantizar el acceso de todos al agua y al saneamiento y asegurar una gestión sostenible de los recursos de agua.
Sin embargo, este objetivo no podrá alcanzarse “a menos que se tomen medidas para utilizar los recursos financieros de forma más eficaz y ampliar los esfuerzos para identificar nuevas fuentes de financiación”, adviertió el organismo en su informe anual, elaborado con ONU-Agua, “Análisis mundial y evaluación del saneamiento y el agua potable”.

Datos y cifras

En 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al abastecimiento de agua y al saneamiento. Todas las personas tienen derecho a disponer de forma continuada de agua suficiente, salubre, físicamente accesible, asequible y de una calidad aceptable, para uso personal y doméstico.
– En 2015, el 91% de la población mundial tenía acceso a una fuente mejorada de abastecimiento de agua potable, en comparación con el 76% en 1990.
– Desde 1990, 2600 millones de personas han obtenido acceso a fuentes mejoradas de agua de bebida.
– En la actualidad, 4200 millones de personas tienen agua corriente; 2400 millones obtienen agua de otras fuentes mejoradas de abastecimiento, como grifos públicos, pozos protegidos y perforaciones.
– 663 millones de personas se abastecen de fuentes no mejoradas; de ellas, 159 millones dependen de aguas superficiales.
– En todo el mundo, al menos 1800 millones de personas se abastecen de una fuente de agua potable que está contaminada por heces.
– El agua contaminada puede transmitir enfermedades como la diarrea, el cólera, la disentería, la fiebre tifoidea y la poliomielitis. Se calcula que la contaminación del agua potable provoca más de 502 000 muertes por diarrea al año.
– De aquí a 2025, la mitad de la población mundial vivirá en zonas con escasez de agua.
– En los países de ingresos bajos y medios, el 38% de los centros sanitarios carecen de fuentes de agua, el 19% de saneamiento mejorado, y el 35% de agua y jabón para lavarse las manos.