Primero el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) divulgó que no existía objeción alguna y confirmó su “viabilidad económica”; luego de la licitación pública se conocieron las dos ofertas para la construcción y, por último, la obra quedó adjudicada. Así, el Mercado Concentrador de la Producción Frutihortícola del Valle, comenzó a gestarse allá por octubre de 2013, cuando era ministro de Agricultura de la Nación, Norberto Yauhar, y se animaba a empujar cambios para su provincia, aún a riesgo que se lo señalara por otorgar ciertos privilegios en el impulso, a una zona con poca escala y mucho menos amperímetro en relación a la agricultura nacional.
Ayer el Mercado quedó habilitado con el acto oficial de corte de cinta y concretó aquella idea que fue planteada contra viento y marea, apuntando a generar un nuevo espacio comercial donde, por un lado, los trabajadores rurales locales puedan evitar los intermediarios y vender sus productos “de primera mano”; y por el otro, los consumidores zonales lograran obtener alimentos frescos y a un menor precio. Esta situación no solo generaría un impulso a la economía local, sino también valor agregado en origen, arraigo y mano de obra genuina, fortaleciendo la economía del Valle y de sus alrededores. La función central era en cuanto a política de Estado la de promover el desarrollo de la unidad alimentaria en territorio, que era la gran directiva del gobierno anterior, con la mirada en una coyuntura nacional e internacional de país que buscaba consolidar su fortaleza en la producción de alimentos.
En Chubut, es un secreto a voces que trabajar la tierra parece cada vez menos rentable, precisamente por sostenerse una tipo de producción tradicional, dependiente de condiciones climáticas y librada a numerosísimos avatares naturales y luego de mercado. Ante esto y en determinado momento, se comenzó a comprobar cómo grandes zonas de chacras resultaban parceladas convirtiendo sectores productivos en casas quintas o de fin de semana, con avanzada del negocio inmobiliario por sobre el modelo originario del Valle que prevaleció desde la mismísima colonización.
Para zonas como la Patagonia, relegar una posibilidad productiva como la que posee Chubut acá y pasar a una dependencia de alimentos de afuera, con valores incrementados por el transporte y la intermediación, es pensar en más dependencia. En función de eso se pensó dar un ordenamiento y un impulso a través de un Mercado Concentrador y una avanzada de modernización productiva con cultivos bajo cubierta. En el fondo, “el objetivo es recuperar la zona como gran productor agropecuario, no sólo en granos y forrajes, sino también en frutas, hortalizas, producción de carne y de lácteos”, dijo allá por 2013 Yauhar cuando decidió ponerle fichas a este proyecto en su provincia de origen.

La participación esperada

Ayer, el escenario era muy distinto. Yauhar fue a un acto de inauguración sin ser ya ministro de Nación y tampoco estar vinculado al Gobierno Provincial. Sin embargo, agradeció expresamente al gobernador del Chubut, Mario Das Neves, por haberlo invitado y fue al acto con el mismo entusiasmo con el que pensó el proyecto. Sabedor de que las semillas tardan en madurar, pero al final prenden. “El Mercado vino para quedarse, ahora hay que hacerlo producir, porque es una herramienta formidable para la creación de puestos de trabajo”, dijo escuetamente a la prensa que se animó a consultarlo.
“No solamente la cadena de comercialización, tal como lo planteaba el Gobernador, es ese primer paso de incentivar al productor local. Acá se tienen que regular los precios para que lleguen mucho más baratos a la gente, de eso se trata”, indicó el ex funcionario nacional, conocido por los fuertes enfrentamientos y cruzadas que llevó adelante contra el supermercadismo, por ejemplo. Una lucha que no fue solamente de un partido gobernante, ya que hoy el mismo tipo de denuncias lo sigue manteniendo la Nación. Basta seguir el IPOD, que da libreto al mismo Minsiterio que llevó adelnate Yauhar hace casi cuatro años. Este Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) es elaborado por el Área de Economías Regionales de CAME para una canasta de 25 alimentos agrícolas-ganaderos que se consumen en fresco y que deja cada vez más expuesto a como se estafa al consumidor y como se dispara la inflación por irresponsabilidad y desmesura la mayoría de las veces, de grandes cadenas de comercialización.

Un día especial

En referencia a la invitación que le formuló el gobernador Das Neves, Yauhar afirmó que “tenemos una relación política adulta entre dos personas que nos conocemos, estamos en caminos distintos, pero desde lo personal, la cosa afectiva sigue estando y desde lo político, el agradecimiento por haberme invitado”. Pasaban dos cosas, ayer era el cumpleaños número 66 de Das Neves y cortar esa cinta con un gesto de grandeza política fue un auto regalo y también una forma de mostrar la escala de dirigente que pretende para su gestión. La otra cosa, muchos de quienes figuraron en la foto fueron de los que mascullaron la sobredimensión de un proyecto que nunca entendieron, porque no participaron de su concepción, por eso la aparición de Yauhar generó tanto la curiosidad de que habría tenido en mente quien consiguió la financiación para la estructura, y por otro, la duda cabal de que si se apersonó es porque se mantienen absolutamente seguro de su impulso y su funcionalidad.
No hace falta decir que para más de uno es todo un misterio que se logrará con un lugar de este tipo, que si no sabés para que usarlo, puede dejar en absoluta evidencia conflictos de producción, fracasos de gestión y complicaciones y retracción reales de consumo que no se evidencian tanto en el almacén de la esquina.
Yauhar apeló de entrada a un proyecto “conjunto”. “Lo mas importantes es que puedan armar invernáculos para hacer sustentables y sostenible la producción local. Porque hay algunas contradicciones en los planteos que se escucharon ahora, respecto por ejemplo a que había productores de Balcarce interesados en participar en el Mercado Concentrador. Que se yo, como idea está buena, pero uno sabe perfectamente que producir papa en Balcarce no tiene el mismo costo que tiene producirlo en el Valle Inferior del Río Chubut. Balcarce está totalmente mecanizado, tiene toda una historia en producción de papa, donde hay empresas que te siembran 100, 200 o 300 o 1.000 hectáreas de papa con un costo absolutamente ínfimo respecto a lo que sale plantarla en el Valle. Y generalmente lo que hacen algunos distribuidores, es que ingresan esos productos de afuera, y cuando se agotan los productos locales que el chacarero debe vender a 80 pesos por ejemplo sin ganar mucho, pero monetizando lo poco que sembró porque obviamente no arriesga a hacer muchas hectáreas por temor a quedarse con el producto debido a las fluctuaciones de la demanda; entonces aparecen estos grandes productores de afuera, que pueden aguantarla y tienen stock, y venden el producto de afuera a 200 o 220 pesos la bolsa. Entonces lo que hacen es obviamente un trabajo de desgaste y de pinza respecto al productor local”, explicó el ex ministro.

Algunos de los pasos

“Por eso yo creo que el discurso de Das Neves fue muy acertado en los aspectos de poner freno a la competencia corporativa y poner en valor y afianzar lo nuestro, generando empleo y una cadena virtuosa.
Yo creo que la función, la gran función que debería tener este Mercado Concentrador Local es el incentivo que todo lo que el productor genere, lo pueda vender tranquilamente, y regular los precios de los que están entrando producción de otras provincias. Para ello debería haber por supuesto una Ordenanza, que debería hacer la Municipalidad de Trelew, determinando que absolutamente todos los productos que se venden en la ciudad, por una cuestión sanitaria, tengan que pasar por este Mercado Concentrador y a partir de ahí también fijar algunas cuestiones básicas de precio para la salida a venta, que signifiquen definir valores de referencia”, explicó.
La estructura requiere además una política y una mirada que acompaña el porque de la concentración. “Esto debería ser darle forma y cabida a no solo a un ordenamiento y previsión de la producción del Valle, sino a su vez poner tarifas de referencias y priorizar como incentivo, el compre local, para reactivar a la gente que sigue trabajando la tierra y a toda la cadena que se vincula al productor”, aseguró Yauhar.

¿Y los invernáculos, donde están?

“La otra cuestión importante que se debería tener en cuenta es que en el año 2012 y 2013, Nación firmó sendos convenios con la Provincia de Chubut para bajar en ese momento 10 millones de pesos para un Plan de Horticultura. Eso está firmado, y significaba que la horticultura debía ser bajo cubierta, y apuntaba directamente a vincular esta producción sostenida con un Mercado Concentrador que acopiara y concentrara, y asegurara la venta y distribución en la zona”. “Así también, le bajamos desde el Ministerio de Agricultura de Nación que me tocó representar, otro tanto de fondos en ese mismo período, a los Municipios de Madryn y Trelew, para desarrollar estos invernáculos para los pequeños productores. Hoy, si se hubiera desarrollado ese Plan de 600 invernáculos para pequeños horticultores, que además requería del acompañamiento de políticas públicas en la zona, al menos con créditos que completara las inversiones a tasas bajas, se podría haber completado el círculo que se pretendía arrancar de producción bajo cubierta complementaria, y que tenía etapas en el tiempo”. Lamentablemente todo eso no se hizo en el período anterior, durante el gobierno de Martín Buzzi, por lo que este eslabón quedó como pareciera que está, aislado de un Plan director.
“Yo considero que para recuperar esto, habría que avanzar rápidamente con el cultivo bajo cubierta, para poder contar con producción todo el año para abastecimiento de la zona, un proceso que se inicia de inmediato puede contemplar resultados recién para 2018.
Lo buenos sería también que pueda intervenir Corfo con sus sectores de carpintería y asesoramiento para aplicar la capacidad y transferir conocimiento a los productores interesados, y también como alternativa de capacitaciones en construcción de invernáculos. Esto se pensó en conjunto. Se pensó en un trabajo integrador y multidisciplinario, con la gente del Inta asesorando, por ejemplo en la construcción de estructuras, previendo dimensiones, sugiriendo el tipo de utilización de riego, modo de cultivo, las fertilizaciones natural o asistida con medios mecánicos, y este es un trabajo que creo tienen por delante quienes asumen ahora la posibilidad de desarrollar este proyecto ya inaugurado, que no es un desafío menor, pero tampoco imposible: lograr que la producción del Valle sea absolutamente sustentable”, aseguró el ex ministro.

La apertura minorista

Continuó opinando: “Creo que además a esto que se presentó como un lugar de distribución mayorista, debería contar en la playa contigua o en alguno de los sectores, con la posibilidad del armado de la Feria Minorista, para que la gente pueda acceder a productos y precios directos, que es donde la gente que así lo desea puede hacer diferencia en el bolsillo, y así también evitar o marcarles límites a la intermediación, o la provisión foránea, que es mucha veces quienes desvirtúan la cadena de valor zonal”, afirmó el ex ministro.