El embajador de Israel, Ilan Sztulman, destacó que para su país trabajar con la comunidad LGBT “es una posición ideológica”, en un encuentro realizado con operadores turísticos nacionales para fortalecer los lazos comerciales de la industria del sector entre su país y Argentina con el foco puesto en ese segmento.
“El trabajo con la comunidad LGBT no es sólo comercial, es también una posición ideológica del Estado de Israel”, aseguró el diplomático durante el encuentro coorganizado con la Cámara de Comercio Gay Lésbica Argentina (Ccglar), que se realizó hoy en un hotel céntrico de la ciudad de Buenos Aires.

Oasis para el turismo LGBT

Israel, que se presenta como un oasis para el turismo LGBT en una región donde la diversidad sexual es en muchos casos condenada y perseguida, ofrece una amplia gama de opciones para disfrutar de un destino donde se combinan, entre otros factores, la libertad y la seguridad, dos valores distinguidos por ese segmento turístico a la hora de elegir un lugar para conocer.
Acostumbrados a convivir con diferentes realidades, en Israel “hay gente de todas las creencias, razas y países, es una sociedad muy diversa, y todos vivimos juntos y sin ningún problema”, enfatizó el embajador Sztulman.
Dirigiéndose a los operadores turísticos y agentes de viajes presentes en la reunión, el diplomático que desde hace 9 meses se encuentra cumpliendo funciones en el país, les manifestó que Israel “quiere contactar gente con el mensaje de que la diversidad, viviendo en paz, es un valor muy positivo”.
“Somos un país pequeño pero con una variedad de turismo enorme, desde el turismo religioso en Jerusalén hasta la cosmopolita Tel Aviv, con sus playas y su interesante vida nocturna”.

Convenio entre aerolíneas

Sztulman reveló que existían tratativas entre la empresa Aerolíneas Argentinas y El Al Israel Airlines para que el año próximo haya vuelos directos entre ambos países.
Un acuerdo representaría una gran noticia si se tiene en cuenta, por ejemplo, que el turismo argentino hacia el país del Medio Oriente creció un 36 por ciento entre enero y marzo respecto de igual período del año anterior, con 9.400 argentinos visitando Israel.
Las cercanías hacia otros destinos del Medio Oriente, como Jordania o Egipto, posicionan a Israel como un lugar ideal para hacer base, disfrutar de su espíritu friendly, y programar visitas a los otros lugares, como la espectacular Petra, en Jordania.
El presidente de la Cámara Gay Lésbica Argentina (Ccglar), Pablo de Luca, dijo que “Tel Aviv es una de las ciudades más liberales del mundo, muy de vanguardia, y me sorprendió como vive y disfruta la gente en la calle”.

Gastronomía

“Hay mucha cultura, propuestas gastronómicas bien diversas, y absoluta seguridad, algo que para nosotros es fundamental. Nos sorprendió de forma muy positiva la integración que existe entre el público LGBT y el resto de la comunidad”, coincidió el vicepresidente de la Ccglar, Gustavo Noguera.
Una buena oportunidad para que el turista LGBT argentino conozca Israel es el próximo Festival del Orgullo que se realizará el 9 de junio en Tel Aviv, que en las últimas ediciones congregó a cientos de miles de personas llegadas de todo el mundo.
Bajo el clima del verano mediterráneo, el Pride arranca desde el Parque Golda Meir, un gran espacio verde de la ciudad, para finalizar en la costa de la ciudad al ritmo de la música de famosos DJ.
Tel Aviv, una metrópoli cosmopolita fundada en 1909 y cuyo nombre significa “Colina de la Primavera”, es un lugar de ensueño con una dinámica cultural que se traduce en numerosas galerías de arte y centros de artesanía, museos como el de la Diáspora y el de La Tierra de Israel, o el Centro Golda Meir de Artes Escénicas que alberga la Ópera israelí.
Por sus bulliciosas calles donde es posible encontrar infinidad de cafés, restaurantes, tiendas de moda y mercados, como el de Carmel en el Barrio de los Yemenitas -uno de los mercados al aire libre más grandes de Medio Oriente-, además de las amplias playas que invitan a caminar junto al azul del Mediterráneo.
Las noches de Tel Aviv son un atractivo extra para el turista LGBT, con bares y discotecas abiertos hasta altas horas de la madrugada, para lo cual es recomendable recorrer el Boulevard Rotschild, un sitio clave para enterarse de los eventos y las fiestas, o bien para relajarse en alguno de los típicos kioscos de bebidas.
Pero Israel tiene mucho más para ofrecer y además con la comodidad que significa que en sólo 6 horas es posible viajar desde las playas sureñas de Eilat, frente al mar Rojo, hasta las cumbres nevadas del Monte Hermon al norte del país.
Jerusalén es un paso obligado por sus riquezas culturales, históricas y religiosas, donde todo el mundo tiene su lugar, pero tampoco hay que dejar de visitar las aguas terapéuticas del Mar Muerto y las carpas beduinas en el desierto del Negev, todas opciones que hacen de ese país un gran destino.