En una audiencia de control de detención llevada adelante en sala de oficina judicial de Trelew, el Ministerio Público Fiscal, a través de la fiscal general María Tolomei, imputó a Ángel Ariel Zabala por homicidio agravado.
Zabala fue aprehendido el 1 de abril en Puerto Madryn, a las 8:45, a partir de una orden de detención emitida por la jueza Ivana González el 26 de marzo a requerimiento de Fiscalía, tras el hecho que perjudicara gravemente a Lucas Reyes ocurrido ese mismo día.
Zabala no fue hallado en su domicilio y al quedar vigente la orden, ante las investigaciones y procedimientos realizados por la policía, se pidió al Juez de turno, Marcelo Nieto Di Biase, la autorización para el allanamiento de una vivienda en Puerto Madryn y la detención, finalmente producida, del sospechoso.

Los hechos

Según el relato de la fiscal, el 26 de marzo, aproximadamente a las 6:30, Lucas Reyes se encontraba en su domicilio junto a otras tres personas, que resultan ahora ser testigos de identidad reservada. Previamente, dos de estos últimos se encontraron junto con la víctima, cerca de las 4 en un mercado y allí habría aparecido Ángel Zabala a bordo de un vehículo, generándose un intercambio de palabras con uno de los presentes, a quien le recriminaba el trato mantenido con un sobrino, retirándose del lugar tirándole el auto encima.
Luego, a Reyes y sus dos acompañantes se les suma otra persona y van hacia el domicilio del primero, en calle Paso de Indios, barrio Inta de Trelew, donde a las 6:30 llegan los hermanos Ángel y Sergio Zabala, acompañados de un tercero, en un vehículo blanco con vidrios polarizados. Siempre según el relato de Fiscalía, se baja Ángel solo armado con un arma larga y le pregunta a uno de ellos donde estaban los otros recibiendo como respuesta que se habían ido caminando, pero ingresó al patio del frente de la casa y apuntando hacia el interior dispara no menos de tres veces. Pero después se acerca a una ventana y apunta directamente a la cabeza de Reyes con el claro objetivo de darle muerte, descerrajando varios disparos, dando el último de ellos en la humanidad de la víctima, quien queda gravemente herido con pérdida de masa encefálica, mientras los otros tres se tiraban al piso tratando de protegerse.
Posteriormente, Ángel Ariel Zabala y el tercer sujeto ingresaron a la vivienda para hacerse de un televisor de 42 pulgadas, el que sustraen y accediendo al vehículo donde esperaba Sergio Zabala, se retiran velozmente del sitio, donde queda Reyes tirado gravemente herido, siendo luego asistido en el hospital zonal de esta ciudad.

Riesgos y medidas solicitadas

La doctora Tolomei esgrimió como elementos para dar cabida a la probabilidad de autoría la intervención policial, entrevistas con los testigos que sindican a Zabala como responsable de los disparos, la inspección ocular donde se aprecian los impactos de las balas en distintos lugares y las manchas hemáticas. En cuanto a los testigos, son tres de identidad reservada que coinciden en cómo fueron los hechos y la presencia del auto en que llegó el autor junto a su hermano y una tercer persona no identificada. Por otra parte, el 29 de marzo los médicos dan cuenta de la muerte cerebral de Reyes, constatándose en el certificado de defunción que data desde el 27 de marzo. El hecho es considerado grave con una expectativa de pena no menor a los diez años y seis meses de prisión, se argumentó para establecer el peligro de fuga. Se tiene en cuenta que Angel Zabala huyó del lugar, en un primer momento no fue encontrado y tampoco se presentó, encontrándose recién en Puerto Madryn, lo que demuestra que procuró mantenerse oculto para evadir a la justicia. La fiscal trajo a colación un caso del año 2012, donde se lo declaró en rebeldía, para indicar que su proceder es reincidente.
También estaría presente el riesgo de entorpecimiento, manifestó la doctora Tolomei, ya que el arma no fue hallada y debe corroborarse si el televisor hallado en Puerto Madryn corresponde al sustraído en la casa de Reyes. Se presume que en libertad, Zabala podría alterar o modificar pruebas, además de influir sobre posibles testigos. En consecuencia se solicitó la prisión preventiva por el término que dure la investigación, esto es seis meses, hasta la audiencia preliminar.

Defensa

El defensor Sergio Rey adujo que no sería el defensor elegido para esta causa, pero así y todo se opuso a la materialidad del hecho presentado por la fiscalía, ya que los tres testigos de identidad reservada podrían tener intereses creados siendo protagonistas de los sucesos. De todas maneras, puso énfasis en un tratamiento por enfermedad que estaría padeciendo el imputado y pidió se tomen medidas para proteger a su familia, debido a las amenazas y presuntas agresiones que estarían sufriendo, a partir de lo sucedido.

Prisión hasta audiencia preliminar

La jueza Ivana González coincidió con el Ministerio Público Fiscal en cuanto a la probable autoría, y los peligros existentes de fuga y entorpecimiento, cuestiones que también fueron tenidas en cuenta en la audiencia realizada en torno a la detención del hermano, Sergio Zabala quien es considerado partícipe necesario y sería quien conducía el vehículo. Por lo tanto, impuso a Angel Ariel Zabala la medida de prisión preventiva hasta la audiencia preliminar, a la vez que dispuso se realicen rondines por parte de la policía para prevenir problemas que pudieran suscitarse con sus familiares y solicitó se tomen los recaudos necesarios con el fin que una vez detenido, se le suministre la medicación correspondiente.