La sede de Facebook cuenta con cerca de 20 edificios, todos destinados a una labor diferente, sobresaliendo uno en especial: el número 8, en donde se llevan a cabo las pruebas más futuristas de la empresa. En este laboratorio se encuentran los más importantes secretos tecnológicos de la compañía de Mark Zuckerberg.
En la conferencia F8 de este año, organizada por Facebook y que congrega un gran número de desarrolladores web, el mismo Zuckerberg contó de la existencia de dos proyectos: Uno destinado a transcribir lo que se piensa y otro que busca traspasar audio a través de la piel. La primera de estas dos tecnologías buscaría el poder controlar dispositivos con nuestras mentes, incluso traspasando información a estos a una velocidad de 100 palabras por minuto.
La encargada de ese departamento, Regina Dugan, también tuvo algunas palabras, indicando que todo esto no será al azar: “Podrán elegir entre muchos pensamientos y decidir cuáles quieren compartir”.
En el Building 8 hay más de 60 trabajadores, los que se dividen en científicos y académicos, esperando contratar cerca de 40 más en el corto plazo.
Fue en la F8 de 2016 cuando Zuckerberg habló por primera vez sobre esta división, liderada por Regina Dugan, la exdirectora de DARPA, la controvertida Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada del departamento de Defensa de Estados Unidos. Se trata de un plan estratégico que Zuckerberg lleva planeando toda una década para desarrollar las últimas tecnologías, desde realidad aumentada hasta inteligencia artificial o conectividad.
En la F8 de este año, que tuvo lugar el 18 y el 19 de abril en San José, California, el fundador y CEO de Facebook explicó por primera vez dos de los proyectos que se están creando en Building 8. Y parecen sacados de una película de ciencia ficción: “escribir” con la mente y “escuchar” con la piel.

Ondas cerebrales

Por un lado, Facebook asegura que sus tecnologías nos permitirán controlar las computadoras directamente con nuestros cerebros. Gracias a un software de “discurso silencioso” seremos capaces de transmitir a las máquinas unas 100 palabras por minuto, aseguró Dugan.
El proyecto está en sus primeras etapas y requerirá el desarrollo de nueva tecnología para detectar ondas cerebrales sin necesidad de cirugía: “No estamos hablando de decodificar pensamientos al azar”, dijo la especialista, y agregó: “Podrán elegir entre muchos pensamientos y decidir cuáles quieren compartir. Estamos hablando sobre decodificar esas palabras. Una interfaz de discurso silencioso con toda la velocidad y la flexibilidad de la voz”, explicó Dugan.
En su página de Facebook, Zuckerberg dice que “nuestros cerebros producen datos suficientes como para transmitir cuatro películas en HD cada segundo”.
“El problema es que la mejor manera que tenemos para conseguir información en el mundo -el habla- sólo puede transmitir la misma cantidad de datos que un módem de la década de 1980”, y añadió: “Estamos trabajando en un sistema que nos permitirá escribir directamente desde nuestro cerebro cinco unas veces más rápido de lo que podemos escribir en el teclado de nuestros teléfonos hoy día”.
“En última instancia, queremos convertirlo en un dispositivo wearable (tecnología que se carga o se lleva puesta) que pueda fabricarse a gran escala. Incluso un simple clic cerebral que responda a ‘sí’ o ”no’ podría ayudar a hacer que cosas como realidad aumentada se vea mucho más natural”.

“Escuchar” con la piel

Otro de los proyectos de Building 8 es desarrollar una tecnología que permita “escuchar” a través de la piel. El sistema será similar al braile y usará puntos de presión en la piel para transmitir información. “Un día, no muy lejano, tal vez sea posible pensar en mandarín y sentirlo, inmediatamente, en español”, dijo Dugan.
Pero lograr estos sistemas tan sofisticados, asegura Dave Lee, corresponsal de tecnología de la BBC, requiere la implantación de un chip informático en el cerebro. “Ya existen en el mercado tecnologías que controlan el cerebro de manera externa, pero son simplistas en comparación (con las de Facebook)”, dice Lee.
Algunos ejemplos son la electroencefalografía (o EEG), usada ampliamente en neuromárketing, que usa electrodos para monitorizar impulsos eléctricos en el cerebro. “Necesitaremos nuevos sensores no invasivos que puedan medir la actividad cerebral cientos de veces por segundo desde lugares precisos a milímetros, sin distorsionar la señal”, dijo Facebook en un comunicado. “Hoy día, todavía no existe un método no invasivo que sea capaz de hacer esto”.