La compañía Disney Enterprises presentó una patente el en Estados Unidos para la fabricación de máquinas humanoides seguras y “abrazables” que podrían ser el futuro de los parques de atracciones de la franquicia. El título de la patente es “robot de cuerpo suave para la interacción física con seres humanos” y describe robots con una estructura dura, a excepción de partes que estarían rellenas de “líquido o aire” y que tendrían membranas flexibles y muchos sensores de presión.
Es que Disney quiere que sus creaciones sean entrañables más allá de la pantalla y parece que su aliada sea la tecnología. Si hace poco vimos que recurrían a la inteligencia artificial para materializar a sus personajes, ahora han registrado una patente para robots “abrazables” con los que los humanos puedan interactuar sin peligro.
Cuando hablaron de las pruebas con inteligencia artificial lo hicieron en referencia a los robots e los parques, y esta patente parece tener bastante relación. El título (Soft body robot for physical interaction with humans) ya deja ver que el objetivo principal es lograr una interacción física con humanos, y también que la idea es que sean robots con “un cuerpo suave”, un requisito que se agradece si se trata de abrazar amasijos de metal, cables y circuitos.

Un cuerpo blandito y plagado de sensores

¿Cómo es un robot “abrazable”? Lo de blandito nos queda claro más allá del título, leyendo en uno de los puntos de la descripción que han de ser robots con una o más partes de su cuerpo “particularmente adaptadas para un contacto suave y/o la interacción con un humano”. Lo que describen son módulos de “piel suave” impresos en 3D que puedan contener “cavidades rellenas de aire o líquido” flexibles y con sensores de contacto.
Estas partes blandas servirían tanto para absorber impactos como para que ningún ser humano resultase herido al interactuar con él. Los sensores estarían repartidos por todo el cuerpo de un robot humanoide y le proporcionarían la información necesaria para la interacción física, de modo que según lo que hiciese el humano y en qué parte el robot pueda moverse de una u otra forma.

Eliminar los miedos, la tarea pendiente

La patente está publicada y se ha estado probando ya algún modelo, pero según Orlando Sentinel, a Disney aún le da miedo que la tecnología pueda causar accidentes y herir a los niños, y añaden que llevan mucho tiempo realizando tests con niños. En el documento hablan de que en los tests “los robots fueron resistentes en jugabilidad e interacción física”.
El miedo es precisamente algo que Disney quiere evitar en estas interacciones, como ya comentaron al hablar de los animatronics con controlados por inteligencia artificial, y que el objetivo era lograr que el reclamo fuese una interacción agradable y eficaz (y no el hecho de tener robots con inteligencia artificial). Lo que en la patente especifican es que será algo distinto a los robots foca y otros robots terapéuticos existentes, yendo más allá en el movimiento y dotándolos de desplazamiento.