Comenzó en la ciudad de Esquel el juicio contra Juan Carlos Lincheo, acusado de vender tierras fiscales mientras estaba a cargo de la Dirección de Tierras de la Municipalidad local.
“Sentí que se estaba burlando, se aprovechó de la necesidad de la gente”, afirmó una de las víctimas en su declaración testimonial, durante la primera jornada de debate. La Fiscalía acusa a Lincheo de ser autor de dos estafas, mientras que la Defensa sostiene que los hechos no configuran delito, que no hubo perjuicio para la Municipalidad, ni intención de obtener un beneficio a través del accionar que se le atribuye.

Los hechos

El primero de los hechos por el que se lo imputa a Lincheo ocurrió el 11 de septiembre de 2013 en la Dirección de Tierras de la Municipalidad de Esquel. El imputado, según la acusación habría recibido 7.000 pesos, suma requerida previamente a una pareja en su carácter de Director de Tierras del Municipio, en concepto de sesión de derechos sobre la parcela N° 12 del barrio Baden II con mensura en trámite. Según los denunciantes, indicó que ese dinero era requerido por el supuesto cedente “Antonio Cayunao”, otorgándoles recibo. Luego se realizó el contrato de sesión y Lincheo, ante la entrega del ejemplar del contrato les retuvo el dinero pactado.
En días posteriores un vecino les mostró un contrato de similares características y observaron que la firma del supuesto cedente era la misma en ambos contratos, coincidiendo además el número de documento. Los damnificados exigieron conocer al cedente pero esto no sucedió. Hasta el momento, de los padrones nacionales no surge ninguna persona con esa identidad, por lo cual se presume que el dinero cobrado fue para beneficio del imputado.
El segundo hecho habría ocurrido el 3 de junio de 2013, en el domicilio del denunciante. Según la imputación, Juan Carlos Lincheo recibió 8.000 pesos, que había requerido previamente en su carácter de Director de Tierras del Municipio a la víctima, en concepto de sesión de derechos del dueño anterior “Rodolfo González”. Lincheo le otorgó un recibo suscripto por él y por “González”, el que llevaba previamente confeccionado. Pocos días después, Lincheo habría requerido otro pago en concepto de mensura del terreno y la víctima habría pagado. En este caso no hubo recibo, pese a que fue reclamado en más de una oportunidad, según las manifestaciones de la denunciante. Tampoco se pudo verificar la existencia del presunto cedente. Además se constató que el Municipio no cobra la mensura a los adquirentes.

Las partes

El fiscal anticipó que procurará probar la existencia de una operación defraudatoria, con las declaraciones de las víctimas, actuaciones administrativas, el testimonio de empleados de la Dirección de Tierras de la municipalidad y dictámenes elaborados por la Dirección de Asesoría Legal.
El defensor, por su parte, sostuvo que su defendido, en audiencias previas, negó todo. Respecto de las pruebas mantuvo que no probarán ninguna maniobra defraudatoria por parte de Lincheo. Luego insistió en que no incurrió en un hecho ilícito, menos aún, en aquellos por los que fue llevado a juicio.
Daniel Sandoval dijo que los hechos no fueron suficientemente claros a lo largo del proceso. Una vez más remarcó que en ninguno de los dos hechos podrá probar que haya querido realizar alguna maniobra defraudatoria y que no existieron perjudicados por la actividad del acusado.
La Oficina Judicial diagramó la agenda previendo que el juicio se prolongará a lo largo de tres jornadas. El Tribunal Unipersonal está conformado por el juez Jorge Criado.