Por Juana de Arco*

Si quienes habitualmente vamos y venimos a los barquinazos limpios por el doble calvario entre Trelew-Puerto Madryn teníamos alguna lejana esperanza de que algo cambie en ese infructuoso trayecto ni siquiera señalizado, puede sentarse cómodo y tranquilo a esperar, porque los anuncios de hace poco sobre la pre asignación a la empresa Corsan Corviam Construcciones Sociedad Anónima que se suponía que se había adjudicado la obra que dejó trunca el memorable Lázaro Báez, ahora estaría con problemitas de caja importantes. Corsan Corviam Construcciones S.A. fue una de las cinco empresas que presentaron ofertas el 30 de septiembre pasado y su propuesta económica fue incluso más baja que el presupuesto oficial que estaba establecido en $633 millones. En este caso la firma ofertó $576 millones más menos para efectuar las obras que debería estar finalizadas en un plazo de 20 meses de acuerdo con la licitación pública nacional 08/2016. La cosa es que se suponía que empezaban a trabajar a fines de marzo, pero nada…

Primer mal síntoma

Es que el grupo español de infraestructuras Isolux Corsán del que depende la firma en cuestión, y que además se adjudicó proyectos por 148 millones de euros en la Argentina, anunció sin anestesia a principios de marzo, el despido disciplinario de la cúpula directiva de su filial en el país a causa de ´presuntas irregularidades´. La decisión incluyó al director regional, Juan Carlos de Goycoechea, según precisó la empresa en un comunicado difundido en España. Los despidos se concretaron luego de una investigación interna abierta por la nueva dirección de Isolux Corsán, que está presidida por Nemesio Fernández Cuesta desde mediados de 2016. Con esa investigación, el grupo español buscaba pasar página de la gestión anterior de Luis Delso, implicado en dos procesos judiciales sobre el presunto pago de coimas a cambio de contratos en Cataluña, el famoso “caso Pujol” (que investiga el patrimonio de la familia del ex presidente catalán Jordi Pujol) y también el “caso Adif” (por irregularidades en la adjudicación de las obras del tren de Alta Velocidad de Barcelona).
Para ello, Isolux creó una dirección de Auditoría Interna y Cumplimiento, a la que se incorporó Natalia Butragueño, una experta en asuntos jurídicos procedente del Banco Santander, a quien se le encargó analizar y documentar todos los casos que dieron lugar a investigaciones.

Irregularidades

La auditoria detectó “comportamientos irregulares” en la Argentina y por eso procedió al despido disciplinario de la cúpula directiva del grupo en el país, pero serán las autoridades judiciales las que determinen qué tipo de delito se ha cometido, le aclaraba a Télam una fuente de la compañía en Madrid. La empresa informaba todo esto a las autoridades argentinas sobre estos acontecimientos para proteger su imagen en el país, donde figura como uno de los mayores contratistas en el área de infraestructuras y de energía por 148 millones de euros. El primer proyecto, adjudicado por Autopistas Urbanas y por 94 millones de euros, es la construcción del viaducto Paseo del Bajo, Tramo A, en Buenos Aires. La segunda adjudicación, de 34 millones de euros, otorgada por la Dirección Nacional de Vialidad, incluye la ejecución de varios tramos en la Ruta Nacional 3 de la provincia de Chubut; entre ellos la terminación de la doble trocha entre Trelew y Puerto Madryn, una obra que fue abandonada por Kank & Costilla del empresario kirchnerista Lázaro Báez. Y el tercer proyecto, de 20 millones, es la pavimentación de un tramo de la Ruta provincial 12, de Córdoba.

Gran despliegue en el país

La Argentina era hasta ahora el mayor mercado del grupo español, con el 35% de su negocio y una cartera de trabajo de cerca de 1000 millones de euros, según cifras de 2015. Entre los contratos más valiosos en el país destaca la central térmica de Río Turbio, proyecto de 1260 millones de euros, o la construcción de dos ciclos simples de más de 800 MW por 1000 millones de euros.
El tema es que ahora cayó aun más en desgracia y se confirmó esta semana que Isolux Corsán no ha llegado a un acuerdo con la banca para la inyección de dinero nuevo en la compañía, y por ello la constructora se ha acogido al preconcurso de acreedores para captar liquidez.
A partir de eso tenía cuatro meses como plazo para evitar el concurso de acreedores. La cantidad de liquidez que necesita Isolux para hacer frente a las necesidades de tesorería a nivel corporativo y para reactivar proyecto se encuentra entre 200 y 300 millones de euros y dependerá de los proyectos que finalmente se decida sacar adelante y de los que se dejen caer por considerarse inviables.
Estaba previsto que el consejo de Isolux aprobara las cuentas de la compañía correspondientes a 2016 pero hace una semana se aplazó esto, mientras se agotan las posibilidades para mantener a flote la compañía.

¿Otro muerto como Lázaro?

Al margen de bancos, bonistas, empleados y proveedores, la crisis de Isolux Corsán amenaza con golpear también las cuentas públicas. No en vano, la constructora suma préstamos y avales de las instituciones públicas por cerca de 200 millones de euros en España. Isolux, que cuenta con 5.000 empleados en todo el mundo (alrededor de 1.000 en España) y en efecto, puede acabar en liquidación. Con esa liquidación, se entiende, tendremos que ver que pasará con la doble vía, (más popularmente conocida como ´doble calvario´) Trelew-Madryn. Ni hablar de las empresas contratistas que ya se habían hecho los rulos y gastar a cuenta.

Un camino sembrado de…

Recientemente se conoció una auditoría del Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) que comparó 24 proyectos viales realizados en España, Polonia, Grecia y Alemania entre 2000 y 2013, neutralizando las diferencias de precio producidas por obras complejas de ingeniería como túneles y viaductos. La conclusión fue que un kilómetro de carretera cuesta, aproximadamente, 116 mil dólares en Alemania, 164 mil en Grecia, 215 mil en España, y 218 mil en Polonia. Como se trata de cuatro países muy diferentes, que pertenecen a distintas regiones y que presentan situaciones sociales totalmente contrapuestas, el conjunto es bastante representativo del continente. Por eso, los 178 mil dólares (unos 3 millones de pesos) que cuesta en promedio el kilómetro de carretera en los cuatro, bien podrían tomarse como una medida aproximativa de toda Europa.

Los costos por estos pagos

La realidad es que no existen estadísticas que comparen el valor de la construcción de caminos en la región. Ni siquiera los países llevan individualmente un registro pormenorizado de los costos promedio. Pero a fin de tener una noción aproximada de las asombrosas diferencias que se registran en uno y otro continente, se puede ensayar un trabajo similar al del TCE europeo y, tomando como parámetro algunas carreteras simples realizadas en los últimos años en cuatro países latinoamericanos, se pudo llegar también a determinar un valor de referencia del costo del kilómetro de carretera en la región.

Los elegidos son México, Perú, Bolivia y Argentina.

En el país de los chavos el costo por kilómetro es más menos de 26,8 millones de pesos, es decir, 2 millones de dólares. En Perú, donde hay mucha información estadística disponible, un kilómetro de carretera pavimentada oscila entre los 800 mil y 1 millón de dólares, aunque aumenta en sierras o selvas. En Bolivia, tomando dos obras complejas se concluyó que el costo va de 700 mil dólares hasta 1,3 millones de dólares. En Argentina, en cambio, la Ruta Néstor Kirchner es un caso testigo en Argentina que comunica las localidades de General Pinto y Germania, en la provincia de Buenos Aires, con 29 kilómetros llanos que no atraviesan importantes accidentes geográficos costó, 98 millones de pesos. Es decir, 3,3 millones de pesos el kilómetro, lo que en ese momento equivalía a 723 mil dólares. Lo paradigmático es que a los 20 días de ser inaugurada, la ruta quedó completamente intransitable luego de que cediera el pavimento y se hiciera un profundo surco transversal, tras varias horas de lluvia.
Hay ejemplos de carreteras aún más caras. En Santa Cruz, está el caso de la Ruta 47, que se licitó por 1,4 millones de dólares el kilómetro. Y llegamos a nuestra benemérita doble trochita de unos 70 kilómetros, que empezó con un presupuesto que no superaba los $200 millones de pesos y anunciada la nueva licitación sumaría otros $580 millones. O sea terminará costando a la población más de $800 millones, algo así como unos $11 millones y pico el kilómetro. Todo eso, si alguna vez se logra terminar,
cosa que por ahora, rápido, lo que se dice rápido no parece que sucederá. Sobre todo con la nueva adjudicataria convocada. La cognición filosófica dice que “Como el camino está sembrado de espinas, Dios ha dado al hombre tres dones: la sonrisa, el sueño, y la esperanza”, según Kant. Costilla habría de agregar “y el sobreprecio”. Sapienza criolla que le llaman, no?

* Soy Juana de Arco, amiga de Juan de la Sota, fiel del Furia, seguidora de la Sombraonline y ceniza de tantos…