El “Estudio exploratorio sobre el consumo de sustancias psicoactivas en fiestas electrónicas”, elaborado por el Observatorio Argentino de Drogas y la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) relevó, a partir de un extenso cuestionario, cuestiones relativas a las características socio-demográficas de más de 300 entrevistados, las valoraciones y participación en fiestas electrónicas de los mismos, el consumo de sustancias psicoactivas y las modalidades de autocuidado.
En concreto, fueron entrevistadas 48 mujeres y 48 varones entre 18 y 20 años; 41 mujeres y 53 varones entre los 21 y los 23 años; 38 mujeres y 49 varones entre los 24 y los 28 años y 46 mujeres y 42 varones entre los 29 años en adelante; el estudio fue llevado a cabo en noviembre de 2014 y publicado en febrero de 2016, y se trata del último relevamiento oficial realizado desde dicho organismo respecto de la temática.
El estudio se realizó en la fiesta electrónica “que se hace todos los años en la Ciudad de Buenos Aires desde el 2001, donde se estima que, en esta oportunidad asistieron alrededor de 75 mil personas”, según indica el documento, que hace referencia a la última fiesta electrónica realizada en 2016 en CABA.

Quiénes asisten a este tipo de fiestas

En lo relativo a quienes asisten a las fiestas electrónicas, el estudio arrojó que “al caracterizar el público que asistió al evento, un 55 por ciento de los entrevistados declaró haber participado en versiones anteriores de la fiesta, y el restante, 45 por ciento, era la primera vez que participaba de la fiesta; al analizar esta información según sexo, se observó que hay más mujeres que participaron por primera vez en una fiesta de este tipo que hombres, y los varones declararon en mayor medida haber asistido a fiestas anteriores que las mujeres”.
En referencia a la vinculación del público con la llamada “movida electrónica”, el 61 por ciento de los entrevistados “declaró participar durante el año en otros eventos, mientras que el 39por ciento no participa, y, por otro lado, entre los que no participan son más frecuentes los casos en que asistieron por primera vez (66por ciento), y menos frecuentes los que no asistieron por primera vez (34por ciento); el 64,7por ciento del total de los entrevistados sostuvo que el principal motivo que los hace asistir a esta fiesta es la “movida electrónica”, la “gente”, la “onda”, luego el 14,2por ciento respondió que asiste por algún artista en particular, los demás motivos (para acompañar a alguien, por curiosidad y otros) no alcanzan al 10por ciento; entre quienes asistieron, ‘por curiosidad’ o ‘porque acompañaron a alguien’, es más frecuente que no participen en otros eventos de música electrónica durante el año”.

Del festejo al “after” o “a casa”

Por otro lado, el relevamiento también se indagó en la hora de llegada y la hora “a la que tenían pensado irse” quienes asisten a fiestas electrónicas: “Se pudo observar que el promedio de horas de permanencia era de aproximadamente 12 horas; en relación a los horarios de llegada, el 72por ciento de los entrevistados declaró haber llegado a la fiesta entre las 17 y 21 hs, mientras el 27por ciento restante lo hizo entre las 12 y las 17. Asimismo, hay horarios puntuales en los que asisten la mayoría de los entrevistados, un 81por ciento contestó que llegó a las 16 y 18:30, siendo las 18 el horario más frecuente. La mayoría de los entrevistados respondió que permanecería en la fiesta hasta su finalización, que, según las autoridades del evento, el horario de cierre era a las 6 de la mañana. En este sentido, a partir de las declaraciones de los entrevistados, a los cuáles se les preguntó por la hora de llegada y la hora a la que tenían pensado irse, se pudo observar que el promedio de horas de permanencia en la fiesta fue de 11 horas 54 minutos, con una leve diferencia a favor de las mujeres, que en promedio permanecieron 10 minutos más que los varones”.
Además, “la mayoría respondió, que permanecería en la fiesta hasta su finalización y luego iría a su casa, un 10,7por ciento respondió que se iría a un ‘after’ u otra fiesta y un 11,8por ciento respondió que no sabía a donde ir después de la esta fiesta electrónica”, agregó el estudio.

“¿Tiene pensado consumir?” El 71 por ciento, sí

A su vez, el cuestionario apuntó a estudiar el consumo de sustancias psicoactivas realizado durante las fiestas electrónicas y, “para esto, se realizaron dos preguntas: una para saber si el entrevistado había consumido alguna sustancia psicoactiva antes del momento de la entrevista, y una segunda para aquellos casos que no habiendo consumido hasta el momento de la entrevista, tenían pensado hacerlo más adelante o para las personas, que habiendo consumido, tenían pensado seguir haciéndolo”.
En este sentido, “si tenemos en cuenta tanto las personas que consumieron antes del momento de la entrevista o tenían pensado consumir luego, un 71por ciento respondió positivamente, porcentaje que a números absolutos supone una cantidad de 259 personas. Asimismo, los entrevistados que respondieron haber consumido antes y tiene pensado seguir consumiendo después de la entrevista, representan un 17por ciento del total de entrevistados, que en términos absolutos supone una cantidad de 63 personas”, arrojó el documento.

Un 26 por ciento consume éxtasis

Sobre este punto, el relevamiento estableció que, “al diferenciar por sexo, los varones entrevistados consumen en mayor medida que las mujeres, con un 75por ciento y un 65,9por ciento, respectivamente; el 69,7por ciento de los que participaron por primera vez de esta fiesta electrónica, respondió que consumió o tenía pensado hacerlo, mientras para los que participaron anteriormente presentan un porcentaje superior con un 72,2por ciento. También, consumieron en mayor medida los que participan en otros eventos de música electrónica con un 75,8por ciento, mientras los que no participaron consumieron un 63,1por ciento. Al observar el tipo de sustancias psicoactivas, el 61por ciento de los entrevistados consumió o tiene pensado consumir alcohol durante el evento, luego le siguen bebidas energizantes con un 43.2por ciento, marihuana 37.1por ciento, éxtasis 25.9por ciento y en menor medida LSD/Alucinógenos y otras drogas, en las que se encuentra la cocaína, anfetaminas y Ketamina”.
En cuanto a las modalidades de consumo, “el 87,3por ciento lo hace acompañado, y más de la mitad de los que consumieron éxtasis y LSD, lo hace solamente cuando concurre a eventos de la ‘movida electrónica’”, agregó.
En cuanto a los entrevistados que declararon que consumieron o pensaban consumir, “más de la mitad lo hizo o pensaba hacerlo de forma combinada (53por ciento). Se pudo observar que el público declaró haber consumido hasta cuatro sustancias diferentes en una misma noche. Entre las combinaciones más declaradas fueron; alcohol y energizantes, marihuana y alcohol, éxtasis y marihuana, éxtasis y alcohol. Entre las combinaciones de tres, se destacan energizantes, alcohol y marihuana, y alcohol, marihuana y éxtasis”.

El “autocontrol”, un límite borroso

En otro orden, el relevamiento del Observatorio Argentino de Drogas y la Sedronar precisó que “el 77por ciento de los que consumen o tienen pensado consumir durante la fiesta electrónica, admitieron que se cuidan de alguna manera cuando consumen” y que “de las 59 personas que contestaron no tomar ningún recaudo, la mayoría respondió que no lo hace porque conoce sus límites (19 casos) o cree que no es necesario (15 casos)”.
Además, “el 29por ciento de los que toman algún recudo a la hora de consumir contestó que su estrategia de autocuidado es conocer sus límites (auto-control); el 23por ciento dijo que es mantenerse hidratado, el 16por ciento espaciar el consumo y las demás formas de cuidado no alcanzan al 10por ciento; sin embargo resulta ambiguo considerar esta respuesta como una forma de cuidado, ya que es una percepción subjetiva de la persona establecer cuál es su propio limite, y en muchos casos no hay un conocimiento de los riesgos y daños asociados al consumo de sustancia psicoactivas (sobredosis, accidentes, etc.). Sumado al contexto de fiesta donde se dan estos consumos, donde los límites quedan suspendidos”.