Los jueces Marcelo Nieto Di Biase y César Zaratiegui resolvieron ayer extender la medida de coerción de Rodrigo y Leandro Ramón hasta el próximo miércoles 15 de marzo, cuando deberá revisarse la situación de ambos. La resolución se tomó en una audiencia pedida por el defensor Abdón Manllauix para que los magistrados revean la decisión adoptada oportunamente por el juez Sergio Piñeda, quien había impuesto la prisión preventiva a “los Ramones” por el término de un mes.
El defensor insistió en que Piñeda solo basó su determinación en el artículo 222 inciso segundo, que habla del peligro de entorpecimiento, a partir de los dichos de la fiscal Silvia Pereira en la audiencia de control, que comentó sobre el temor ejercido por los detenidos y sus familiares contra presuntos testigos próximos a declarar por los hechos que se les endilgan.

El caso

Rodrigo y Leandro Ramón están imputados por abuso de armas en concurso real con tenencia de armas de guerra, artículos 104 y 189 bis, en carácter de coautores, tras los allanamientos llevados adelante en varios domicilios. En Ceferino Namuncurá, esquina Ramón y Cajal se hallaron armas de fuego con cartuchos y municiones, algunos de ellos coincidentes con disparos efectuados contra una vivienda en calle Velero Mimosa y un vehículo Renault 19 que se encontraba también en el lugar. Además había un chaleco perteneciente a la dirección de tránsito.
También se secuestraron en los allanamientos equipos de comunicaciones donde se verificó que se podían contar con las escuchas de los policías integrantes de las dependencias de Trelew y un automóvil Bora color rojo, con el que se trasladaban los imputados junto a otras dos personas. Asimismo, en el local comercial ubicado en Cipoletti y Chaco del barrio Tiro Federal se encontraron cartucheras, equipos de comunicaciones, municiones y cartuchos de diversos calibres.
Leandro Ramón registra un caso de suspensión de juicio a prueba por dos años, y se encontraba cumpliendo condena, además de tener fijada la fecha de un juicio para el 1 de septiembre de este año debido a portación de armas. En tanto Rodrigo tiene una acusación del 3 de enero de este año por robo tentado y también será llevado al juicio, al igual que Leandro.

La Defensa denuncia que la Fiscalía “demoniza” a los acusados

La fiscalía pidió la prisión preventiva hasta la audiencia preliminar, aduciendo el peligro de fuga y de entorpecimiento, pero el doctor Piñeda solo tuvo en cuenta el segundo de los riesgos. Manllauix insiste con que en uno de los hechos, Miguel Ramón fue agredido por Ramiro Cárdenas con una puñalada y actualmente está internado, siendo este último presentado como testigo por el Ministerio Público Fiscal, mientras la doctora Pereira aclaró que quien efectuó la denuncia fue Rodolfo Cárdenas, no su hijo Ramiro.
El defensor enfatizó tanto en la audiencia de control como en esta revisión que el Ministerio Público Fiscal demoniza a los Ramones, argumentando falta de objetividad y a la vez que mencionó la presión mediática que existe sobre sus defendidos. Por su parte, el funcionario de fiscalía Lucas Koltsch, acompañado por Rubén Kholer, manifestó que la decisión de Piñeda había sido fundada en hecho y derecho, a la vez que planteó que los jóvenes efectuaron disparos contra la vivienda y el auto, para posteriormente proferir amenazas en redes sociales que detalló, indicando que estas actitudes provocan temor en posibles testigos y víctimas.
Finalmente, los doctores Nieto De Biase y Zaratiegui, luego de escuchar a las partes y valorar lo sucedido en la audiencia de control, resolvieron que el próximo miércoles 15 se revise nuevamente la situación de los imputados, observándose como avanza el proceso de investigación y los elementos que se puedan colectar al respecto.