El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, reafirmó en Londres que el Gobierno enviará en 2018 una reforma impositiva al Congreso ya que el sistema actual es “ineficiente e injusto”, y confió en que el trabajo se podrá realizar “con el aporte de la oposición”, en una disertación en el marco de la misión comercial empresaria argentina en el Reino Unido.
La intención del Gobierno es pedir a las provincias que incorporen, desde este mismo año, una serie de reglas sobre sus propios gastos para evitar desequilibrios en las cuentas públicas; e impulsarlas a que, a partir de 2018, se esfuercen por reemplazar los impuestos que usan hoy para sostener buena parte de su recaudación (como el de los Ingresos Brutos, que representa el 90% de la recaudación provincial), por un nuevo gravamen que se cobraría sólo sobre los precios al consumidor, y que consideran que será menos nocivo para la actividades productivas.
La reforma tributaria incluirá también nuevos impuestos para sustituir otros considerados “distorsivos”, y podría aplicarse a partir del año próximo. La iniciativa prevé limitar gastos y crear un fondo anticíclico con una ley de responsabilidad fiscal.