Por Juana de Arco*

La política chubutense está como se dice en la jerga burrera, “en la gatera”. Nadie quiere anticipar las cartas, algunos porque no quieren quemar candidaturas posibles, otros porque tienen varios casilleros vacíos. Hay casos donde los boletos para el Congreso vía una lista en particular están sobrevendidos, y otros donde se orejea desde las sombras hasta llegar a la autopostulación `billetera´ mediante, al decir del filósofo `Coné´ Díaz.
Y después de todo hay razón para no apurar mucho el tranco, ya que faltan siete largos meses. Así las cosas, mientras los nuevos diputados nacionales por Chubut se están gestando en el generoso vientre materno del partidismo político, el grueso de la ciudadanía tampoco quiere escuchar demasiado del parto por venir. De hecho, recién está como despabilando del chiquito que le nació y que aún no camina.
Los tiempos por ahora, son para ir marcando canchas y probando el ánimo popular, algo cada vez más difícil en términos de calidad de vida y confiabilidad de la dirigencia.
Lo decía hace años un prestigioso modisto en un evento internacional, `la vidriera es muy importante, pero los modelos a exhibir son los que definen la moda: cual tela se elije y que mensaje se crea, es la fórmula´. Si es por esto, el espectro se achica bastante en la política provincial, respecto a candidatos que confluyan `tela y mensaje´.
Hoy por hoy el oficialismo tiene para mostrar un liderazgo fuerte, con Mario Das Neves recuperado, `tela´, planes, y discurso.
La oposición sin embargo está signada por la dispersión que ocasionó la implosión del kirchnerismo en las elecciones pasadas, y sigue sin rejuntar las esquirlas del PJ ortodoxo, del cristinismo superviviente y del Frente para la Victoria descafeinado en que se reconvirtieron los buzzistas chubutenses.

Carlitos, cada día canta mejor

Ante este escenario peronista de ruedas caseras donde cada vez que se entusiasman un poco con la rosca, se les vuelve a cortar la masa, lo más concreto y sostenido ha sido el rol del intendente de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares. Pegado a las banderas petroleras que le garantizan masa e ingresos, el alcalde heredero viene primeriando al resto del peronismo chubutense que lo venía perfilando como el más fortalecido por haber ganado gestión, y ahora lanzó la adhesión a Cristina, con lo que dejó a más de uno pedaleando en el agua. Primero jugó el enigmático cartel que causó pavor en las filas macristas con la sentencia “Vuelve”. Luego confirmó hace unos días que mediados de abril arribará a Comodoro la ex Presidenta, y para que le crean, estampó un selfie casi fraternal, cabeza con cabeza. A la par ensayó una teoría: “la impresionante marcha que protagonizaron trabajadores, trabajadoras, empresarios y científicos para que el gobierno cambie el rumbo de la economía. En este momento tan crítico que atraviesa el país resulta fundamental brindar un mensaje acerca de lo que fueron los 12 años de gobierno de Cristina y compararlo con lo que está sucediendo. Necesitamos ver dónde estamos parados y qué futuro queremos los chubutenses”.
Una hipótesis políticamente correcta en tren de oportunidad electoral, pero posiblemente equivocada en relación a las opciones sociales de considerar al kirchnerismo como un posibles después del después. Sería no comprender el proceso que se vive, luego del cambio que una gran parte de la población votó en las urnas y que probablemente hoy critique, pero difícilmente pensando en una vuelta atrás. Al decir de un tanguero que se suele acodar en un café histórico de Trelew: “Es como el tipo que dejó a la jermu harto de una serie de entrecasas, y se hizo de unos modelos menos mas light y bailantera pero que en breve lo garcó y desplumó. Seguramente se lamentará en silencioso despecho, pero raramente volverá por la consorte primigenia sabiendo el suplicio que le esperaría”.
Toda una mirada para interpretar posiblemente la disyuntiva en la que caerá en breve el electorado, por lo menos nacional.
Así las cosas, la reaparición de Cristina sin embargo con ánimos de candidata, claramente aviva el avispero y apura definiciones en el peronismo, sobre todo a falta de otro referente que pueda aunar voluntades, objetivos y estrategias entre tantos caciques.
Tanto en el escenario nacional como en el provincial, el único gran escollo del resurgir kirchnerista pasa por los procesos judiciales, en vías y posibles. Mientras que en términos territoriales, las `cuevas´ y bastiones por excelencia a mantener son además las que definen: en Nación, van por Provincia de Buenos Aires, y en Chubut, van por Comodoro Rivadavia.

Catarata de encuestas

Para comenzar a calentar motores, siete encuestas comenzaron a rodar desde el fin de semana pasado por los medios. El más reciente, un estudio de Analogías, realizado en los primeros días de marzo a través de dos mil entrevistas telefónicas, indica que Fernández de Kirchner obtendría en las elecciones un 33,3 por ciento de los votos en caso que decida presentarse, mientras Carrió llegaría al 22 por ciento y Massa sacaría el 16,6 por ciento. Además, el informe mide a otro posible aspirante del peronismo a una banca de senadores, Florencio Randazzo, y lo ubica sólo con el 6,8 por ciento, mientras que a Jorge Macri (también de Cambiemos) con 3,8 puntos.
La consultora afirma que la intención de voto a la ex presidenta repite su patrón de comportamiento habitual: crece entre los jóvenes y los segmentos de menor nivel educativo. En tanto, la intención de voto a Carrió exhibe la conducta inversa, fortaleciéndose especialmente en los sectores de formación superior y en los mayores de 60 años. El ex intendente de Tigre, entretanto, muestra una intención de voto que crece levemente con la edad y decrece en forma más marcada a mayor nivel educativo.
Sin embargo, en otros cuatro sondeos de un mes antes (mediados de febrero), en la Provincia de Buenos Aires, Sergio Massa- Margarita Stolbizer se ubicarían por encima de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y de los candidatos de Cambiemos; la diputada nacional CC-ARI Elisa Carrió y el intendente de Vicente López Jorge Macri.
La cosa es que esto recién empieza, no sólo las mediciones, sino los dibujos por encargo. Más allá de los guarismos que comenzaron a rodar, hay muestreos que exponen resultados a tener en cuenta, dependiendo de las variables analizadas, de fórmulas, alianzas, probabilidad de voto y sobre todo la cuantificación de algo tan subjetivo como la consideración de la imagen `más positiva o menos negativa´. Por tratarse de referentes de modelos altamente conocidos por el electorado, todo un laburo, no?

*Soy Juana de Arco, amiga de Juan de la Sota, fiel del Furia, seguidora de la Sombraonline y ceniza de tantos…