“No hay voluntad de castigar a nadie, el ‘Brexit’ ya es suficiente castigo”. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha presentado esta mañana desde Malta las directrices que guiarán la actuación de la UE en las duras negociaciones que durante los dos próximos años mantendrán con el Reino Unido. Son un total de 26 puntos precedidos de una breve introducción en la que los 27 recuerdan que el gran objetivo es garantizar los derechos adquiridos de los ciudadanos. Reiteran, a su vez, que actuarán “como uno” y advierten de que la negociación sobre la futura relación etre ambos bloques sólo comenzará una vez se acuerden los términos de la salida, prevista para el 29 de marzo de 2019. La factura a pagar (la UE la estima en 60.000 millones de euros) protagonizará parte de esta primera gran batalla.
Theresa May, en su carta, pedía lo contrario, negociar todo en paralelo, pero Alemania y Francia le cortaron las alas ‘ipso facto’. La UE tiende su mano a Londres, espera que la relación futura sea la mejor posible pero advierte, también, que “estamos preparados incluso para el fracaso de las negociaciones” y alertan de que Reino Unido nunca tendrán las mismas ventajas que un Estado miembro.

Estas 26 líneas rojas están compartimentadas en cinco bloques. Son cuatro folios de una declaración de intenciones muy sólida en la que España ha conseguido que se incluya una referencia a Gibraltar y, además, llevar la voz cantante en este contencioso. Es el punto 22: “Después de que el Reino Unido abandone la Unión, ningún acuerdo entre la UE y el Reino Unido podrá aplicarse al territorio de Gibraltar sin el acuerdo entre el Reino de España y el Reino Unido”. Por otra parte, también muestran su compromiso con el acuerdo de paz de Irlanda, para lo que habrá que “buscar soluciones flexibles e imaginativas”.

Otra de las grandes ideas que se reitera en el documento es que Reino Unido seguirá siendo un Estado miembro del club hasta al menos el 29 de marzo de 2019, lo que supone disfrutar de los mismos derechos pero también tener que afrontar sus obligaciones. Entre otras, acatar lo que diga el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, quizá el gran enemigo de los hooligans proBrexit.

Tusk anunció que visitará a May antes de la cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE). “Theresa May y yo hemos acordado estar en estrecho contacto durante el proceso. Por eso visitaré a la primera ministra en abril antes el Consejo europeo”, dijo Tusk. Tusk incidió en que la UE no adoptará un “enfoque punitivo” en las negociaciones y anticipó que estas serán “difíciles, complejas e incluso con confrontación”.

Capacidad de presión «mínima»

La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, ha asegurado que la contribución de Reino Unido a las operaciones civiles y militares de la UE es “valiosa” pero “limitada” y por tanto podrán suplirlas “perfectamente bien” otros países de la UE cuando abandone la Unión Europea. “Si me miran las cifras, Reino Unido contribuye hoy solo el 3% de las capacidades civiles en nuestras operaciones y misiones de la UE y el 5% a las militares. Es una contribución valiosa pero una, sin la cual, el trabajo de la UE en seguridad y defensa puede continuar perfectamente bien”, ha avisado la jefa de la diplomacia europea en declaraciones a la prensa, a su llegada a la reunión con los ministros de Exteriores de la OTAN, precisando que habla en términos de “personal”.

“No es tan grande como para crear un desafío para la UE en el futuro, de modo que la capacidad de presión en este sentido sería realmente mínimo por su parte”, ha asegurado Mogherini, al ser preguntada por la posibilidad de que Reino Unido quiera utilizar la cooperación en seguridad como moneda de cambio para lograr negociar un acuerdo de libre comercio en paralelo a las condiciones de su salida.