La declaración de la conductora televisiva, Mirtha Legrand, para quien el Gobierno “no ve la realidad”, impactó de lleno de en el partido gobernante.
La líder de opinión refleja lo que piensa un sector del electorado que en los comicios pasados votó a Cambiemos. La “eterna” Mirtha con su mañoso modo copetudo de externalizar los temas, tirando por elevación y cobrando gratitudes a la hora del postre, planta sin embargo y desde todos los tiempos políticos de la Argentina, un escenario donde de alguna manera, habla como la doña Rosa
de Neustad en ropajes y amaneramientos de Ladi Di. Si el oficialismo busca atemperar los cuestionamientos intermitentes que solía esbozar en cada comida, congratulándola con una mesa exclusiva con el Presidente y la Primera Dama, pecaron por no revisar a cara descubierta el menú. Y la diva les terminó tirando otra vez con mortadela: `la gente no está contenta´ y `ustedes no ven la realidad´. La señora que ve la realidad también por TV, no hizo más que preferir el rating que es la sumatoria. Y la sumatoria hoy marca que las cosas no están bien. Se trata de ese mismo desencanto que se refleja en las encuestas con la caída de la imagen del presidente Mauricio Macri, y que esta semana provocó una reacción del oficialismo.
“Queremos que en agosto la gente tenga un poco más de plata en el bolsillo, tal vez, la posibilidad de acceder a una vivienda, y un amigo que le cuente que no tenía trabajo y lo consiguió”, sintetizó un funcionario respecto a lo que esperan antes de las PASO.

Lo que se viene

Para que eso suceda, el Gobierno prepara una batería de medidas para anunciar esta semana.
Será el inicio de una cadena de anuncios que busca tener efectos positivos claros en el electorado, de cara a las internas legislativas, previstas para agosto:
– Una nueva ola de créditos hipotecarios para la clase media y media baja
– Normativas para proteger a la industria local de la importación indiscriminada para algunos sectores
– Promoción de computadoras a muy bajo costo y acuerdos para compra de motos
Todo esto forma parte del “combo” con el que la Casa Rosada pretende alejar el malhumor social, evidenciado en un marzo repleto de conflictos y manifestaciones sociales en contra de las medidas económicas de la administración de Cambiemos.
A eso se sumará el anuncio de diversas obras públicas en la provincia de Buenos Aires, principal bastión electoral del país.

Qué buscan

El crédito accesible y barato es, a todas luces, uno de los motores con los que el Gobierno busca recuperar la expectativa de un futuro mejor en la opinión pública.
Días después del anuncio de nuevos créditos a 30 años, que serán otorgados por tres bancos públicos (Nación, Provincia y Ciudad), en la Jefatura de Gabinete se habla de subir el promedio de créditos otorgados por la banca de los actuales 2.000 a 10.000 por mes.
El relanzamiento del plan Procrear para sueldos desde $16.000 y hasta $32.000 es también la punta de lanza para otros planes a fin de que la clase media acceda a una vivienda, “en algunos casos por primera vez en la vida”, se entusiasman en Balcarce 50.

En un despacho de la Casa Rosada aseguran que la abrupta salida de Carlos Melconian de la presidencia del Banco Nación y su reemplazo por Javier González Fraga aceleró el proceso crediticio “porque los fondos van a fines productivos y llegarán a la gente, y no se destinarán a la compra de Lebac”, compararon.
Sin embargo hay otras miradas que exponen el altísimo porcentaje de trabajadores irregulares, precarizados o directamente “en negro” que hoy permiten hacer funcionar parte del país y a la vez reducir de alguna manera la desocupación. Por eso las tentaciones crediticias que requieren blanqueo de salarios y aumentos de aquellos que no llegan por recibo, podría ser todo un boomerang que en muchos casos podrían ocasionar más despidos.

Pan, circo y tecnología

La baja de aranceles para la importación de computadoras y tablets, otro de los objetivos del Gobierno para cambiar la percepción de la opinión pública, comenzará a implementarse el mes próximo. “Van a bajar muchísimo los precios, al mismo nivel o un poco más caros de los que se consigue en Chile”, especuló un funcionario, y relativizó el daño que causó esta política en empresas nacionales del sector como Banghó, lo que a primera vista parece un arma de doble filo.
De todos modos, con la depreciación del salario frente a la inflación, las prioridades de los consumidores se concentran bastante lejos de los artículos suntuosos y de la tecnología como para que resulte un gran reactivador.

Apuntalar la producción

Si hay una cosa que erosiona la gestión de Macri es precisamente la espalda que le está dando a la industria nacional, a los productores, y ni hablar a las economías regionales.
Por eso, la muy divulgada “ley de compre argentino”, pergeñada desde el Ministerio de Producción que encabeza Francisco Cabrera y que pone límites al ingreso de algunos productos importados sin participación nacional alguna, también está en la lista para ser anunciada como atenuante al desbarajuste ocasionado con la `apertura´ indiscriminada, probablemente un requisito externo, que terminó pulverizando lo que ya estaba funcionando con sus bemoles y limitantes, pero estaba en marcha en la Argentina.
El proyecto “se va a conversar con la CGT” en los próximos días, en coincidencia con la cercanía del paro nacional dispuesto por la central obrera para el próximo 6 de abril.
Los acuerdos sectoriales que permitan mayor productividad y baja de costos también son prioridad. Después del pacto alcanzado en Vaca Muerta con los sindicatos petroleros y empresarios, y el del sector automotriz, se busca un plan consensuado con la construcción.

Cuatro ruedas por dos

También se entusiasman en el Gobierno con un proyecto para la producción y venta de motos de bajo precio, otro de los productos que paradójicamente tuvo su auge durante la gestión kirchnerista.
Los cálculos optimistas de la Casa Rosada también apuntan a una combinación de baja inflación y recuperación de los salarios, que sería de alrededor de un 9% hacia el estratégico mes de agosto, cuando las primarias definan a los candidatos a legisladores de octubre en los diversos distritos del país, según La Nación.
¿Esta seguidilla de anuncios calmará la conflictividad social que tuvo su auge en marzo? La pregunta es de difícil respuesta. Pero desde el Poder Ejecutivo aseguran que “el clima económico va a ser mejor”, lo que facilitará la discusión política para el oficialismo.

Frenar los estallidos

El acuerdo alcanzado la noche del jueves pasado por la ministra de Desarrollo, Carolina Stanley, y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, con las organizaciones sociales en torno de la Ley de emergencia social, que entrará en vigor finalmente el 1° de abril, complementa el objetivo “bienestar” al reducir la conflictividad social, afirmó otro funcionario.
Aunque las organizaciones por ahora se mantienen en “estado de alerta y movilización” ya que no confían en el Gobierno. La ley sancionada por el Congreso en diciembre.”Todas estas medidas van a tener un impacto electoral que no podemos desdeñar”, afirmó a un ministro.
Aseguró que “ya se notan mejoras en el ritmo de la construcción en el conurbano, un lugar que nos preocupa”, agregó la fuente oficial, esperanzada como todo el Gobierno en el éxito de la batería de medidas para llegar de la mejor forma posible a las elecciones legislativas que se avecinan.
Finalmente el macrismo convocó para el sábado 1 de abril a las 18 horas a una marcha a Plaza de Mayo para respaldar al Presidente, y que ya ha comenzado a viralizarse con el nombre de 1A.
Esto, luego de una sucesión de manifestaciones multitudinarias frente a la Casa Rosada de la CGT, los docentes, las mujeres y las organizaciones de derechos humanos.
En la entrevista con Mirtha Legrand, Macri admitió conocer la marcha pero se desentendió. “Nosotros no la convocamos, pero está bien que la gente quiera expresarse”, dijo en tono despreocupado, aunque avalando la movida. La gran idea es hacer una demostración de fuerza que contrapese tanto reclamo, y frenar el ruido que permanentemente se cierne sobre el Gobierno, sobre una posible retirada anticipada de Macri, un estigma que arrastra el radicalismo y las alianzas, pero también una posibilidad concreta que la sociedad aplica cada vez que ve que la cosa no da para más. Habrá que ver…

Fuentes: LN, IProfesional, AF, propias