Con la llegada del otoño, especialistas médicos afirman que es necesario prevenir las enfermedades y las intoxicaciones respiratorias, y que, en especial, se deben maximizar las medidas de cuidado y estar alertas ante posibles síntomas en bebés, niños, embarazadas y adultos mayores, ya que son lo más vulnerables a este tipo de afecciones.
Para prevenir enfermedades respiratorias tales como la gripe, la bronquiolitis, la bronquitis y la neumonía, entre otras infecciones, los profesionales médicos aseguran que es importante “lavarse las manos con agua y jabón después de volver de la calle, antes de cocinar o comer y después de ir al baño o cambiar pañales”; “sostener la lactancia materna, al menos hasta que el bebé cumpla los seis meses” y “tener las vacunas incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación al día para reducir las complicaciones en la salud y la mortalidad por infecciones respiratorias, en especial en los niños, embarazadas, personas con enfermedades crónicas y adultos mayores”.

Mantener los ambientes ventilados y no fumar

Por otra parte, recomiendan “ventilar todos los ambientes a diario”, “no fumar y mantener los ambientes libres de humo”, dado que el consumo de tabaco “afecta a las vías respiratorias”. Asimismo, “la exposición al humo de tabaco se asocia a complicaciones respiratorias ya que contiene metales pesados y sustancias cancerígenas”, aseguraron, añadiendo que es indispensable “incrementar la prevención y los cuidados especialmente en las embarazadas, los adultos mayores, los bebés y los niños, además de alerta a los primeros síntomas de una infección respiratoria para tratarla a tiempo y evitar que el cuadro se agrave”.
Además, recomiendan “no automedicarse”, dado que el consumo de remedios sin receta “puede producir intoxicación y ocultar los síntomas de la enfermedad, dificultando un diagnóstico correcto y empeorando el cuadro clínico”.

Cómo cuidar a los más chicos

En cuanto a los consejos para prevenir infecciones respiratorias en bebés y en niños, sugieren lavarse las manos antes y después de atenderlos, darle todas las vacunas incluidas en el Calendario Nacional y llevarlos periódicamente al control médico, además de acostarlos boca arriba, amamantarlos al menos hasta los seis meses e incrementar la lactancia materna en caso de que el bebé enferme y tenga pérdida de apetito.
Sobre este punto, recomiendan “brindarles el abrigo necesario” y, en ambientes fríos o con poca calefacción, ponerle al bebé y al niño una gorra para mantener la temperatura corporal, además de evitar el abrigo excesivo y el uso de frazadas o mantas que lo puedan sofocar.
También, indican la necesidad de “no darles medicamentos sin receta, ni remedios caseros o tés de ningún tipo”.
Si el bebé o niño presenta síntomas de una enfermedad respiratoria como fiebre, mocos, tos, dificultad para respirar, resfrío, inapetencia, “hay que llevarlo al centro de salud u hospital, donde recibirá atención y medicamentos gratuitos”.
En este contexto, los profesionales explicaron que un bebé y/o niño necesita atención médica urgente cuando presenta decaimiento y rechaza el alimento, cuando respira rápido y con silbidos o ronquidos, cuando se le hunde el pecho al respirar y cuando tiene alta temperatura corporal (más de 38 grados), agregando que el riesgo “es mayor si el bebé tiene menos de tres meses o bien pesa poco o nació prematuro”.