El ministro de Infraestructura de la Provincia, Alejandro Pagani, encabezó ayer en Puerto Madryn una reunión con las comunidades educativas de la Escuela Especial N° 528 y del Centro de Formación Profesional N° 651 en la que las partes alcanzaron un acuerdo en relación a compartir espacios hasta que se concluya la construcción del edificio propio para los alumnos con capacidades diferentes.
La presencia de Pagani en el lugar junto al subsecretario de Coordinación Operativa del Ministerio de Educación, Walther Iturgay; la directora general de Educación Inclusiva, Alejandra Acosta y el coordinador de Formación Profesional, Luis Pensado, posibilitó la firma de un acta de acuerdo entre ambos establecimientos, representados por el director de la Escuela N° 528, Aníbal Arbo de Fleitas y el director del Centro de Formación Profesional N° 651, Marcelo Izquierdo junto a padres de los alumnos de la Escuela Especial.

Cinco aulas

En el acta se estableció el siguiente acuerdo de uso y cesión de espacios del Centro de Formación Profesional a la Escuela Especial: “cinco aulas identificadas como números 1, 2, 3, 4 y Sala Informática 2, que se encuentran en el pasillo que une actualmente las dos instituciones; aparte existiría el compromiso de utilización del Salón de Usos Múltiples que se encuentra en el acceso del Centro de Formación Profesional para diversas actividades de esparcimiento como ser los recreos y/u otras actividades que así lo ameriten”.

Sala de Informática

Además, el Gobierno de la Provincia “se compromete a la construcción de un Salón de Usos Múltiples de 8 metros por 16 metros y un aula para uso de la Escuela Especial 528. En tanto que la Sala de Informática que cediera el Centro de Formación Profesional será devuelta para utilización del ese Centro una vez finalizada el aula”.
En relación a la construcción del Salón de Usos Múltiples, quedó comprometida “su finalización para después del receso de invierno al reinicio del ciclo lectivo igual que el salón de clases”.
Y finalmente se dejó constancia que “una vez entregado el nuevo edificio de la Escuela Especial N° 528, el Centro de Formación Profesional N° 651 recuperará el resto de los espacios cedidos”.

Padres y docentes tomaron el edificio

El pasado viernes, el Centro de Formación Profesional (CFP) 651 de Puerto Madryn, ubicado en España y Rosales, amaneció con el edificio tomado por parte de los alumnos y las autoridades, ante la alternativa propuesta días atrás de que los alumnos de la Escuela 528 sean trasladados a dicho establecimiento, con las consecuencias que ello podría provocar en cuanto a la rotación y la cesión de espacios, lo cual implicaría, según la Dirección del Centro, la suspensión de varios de los cursos que allí se dictan.
La entrada al edificio se encontraba bloqueada, al tiempo que en el interior de la Sala de Profesores, alumnos y autoridades mantenían una asamblea en la que se debatía cómo continuar con las “negociaciones” y qué postura adoptar frente a un conflicto cuya solución final sería, concretamente, la construcción de la Escuela Especial 528, anunciada por el Gobernador durante su última visita a Puerto Madryn y tras una reunión con los padres de los alumnos de la 528, quienes llevan adelante su reclamo desde hace más de una semana.
Sin embargo, mientras se resuelve la edificación de un nuevo establecimiento, autoridades del CFP y padres de la Escuela en cuestión aparentemente buscarían un “punto medio” para garantizar, por un lado, el normal dictado de talleres en el Centro, así como también la garantía de que los alumnos de dedicación especial puedan asistir a clases con el debido acondicionamiento de los espacios.

Malestar por cierre de cursos

En diálogo con el Diario, el director del CFP, Marcelo Izquierdo, contó que “desde el jueves por la noche, la comunidad educativa decidió la toma pacífica de la institución, atendiendo a la situación que se había generado con la Escuela 528, que funciona al lado, al tiempo que la última decisión que se logró que los papás aceptaran, era tener que ceder toda el ala principal; solamente quedaba armada una sala de Informática, nosotros tenemos dos, con 20 computadoras cada una” y precisó que “a una de ellas había que desarmarla íntegramente, tomando en consideración que las mesas de trabajo están armadas con pared, en construcción en seco, están armadas con la instalación eléctrica y de red, y preparada para lo que es, una sala de Informática”.
Sobre esta línea, sostuvo que “a esto se le suma que, por ejemplo, en el Aula 4 funciona el taller de Construcciones Civiles, donde se dicta tanto el Curso de Construcción en Seco de la tarde, como el Curso de Instalador Sanitarista de la noche, y si uno desmonta ese espacio, ambos no se pueden dictar, por más que el turno de la noche nos lo devuelvan”.

“Padres de la 528 tomaron postura intransigente”

Además, agregó que “también se suma el curso de Informática de la mañana, capacitaciones de Recursos Humanos de la mañana y de la tarde, los cuales no se pueden dictar ya que el espacio está cedido, íntegramente, a la Escuela 528”.
Consultado sobre la existencia de otro posible espacio donde trasladar los elementos necesarios para el dictado de los cursos “en peligro”, Izquierdo manifestó que “nosotros no tenemos otro espacio, desarrollamos la oferta en noviembre de 2016, en base a los espacios que tenemos; para todos los espacios libres, que eran 3 aulas en el turno mañana y 2 aulas en el turno tarde, ya está el acuerdo que nunca pudimos llegar a firmar porque se generó toda esta situación; lo teníamos listo para firmar con el director de la Escuela 528, y además, está el taller de Gastronomía y Carpintería, situación que hacemos todos los años, ya que cada año cedemos aulas a la Escuela 528, pero el problema es que, este año, los papás tomaron una postura totalmente intransigente aduciendo que sus hijos no pueden compartir el espacio con los adultos”.

Posturas encontradas

Por otro lado, se refirió al pedido, por parte de los padres representantes de la Escuela 528, de “dividir” los espacios levantando una pared: “En realidad, son dos paredes divisorias (las propuestas), una que dividiría el Salón de Usos Múltiples (SUM) a la mitad, para que les quede el espacio para hacer Educación Física, y el otro sería lindante con el pasillo y la Dirección, para aislar el área de Gobierno, para que cualquiera que venga no pueda tener acceso a los chicos; es más, en un momento, una posición fue que en la Sala de Profesores hiciéramos un agujero, pusiéramos una puerta y atendiéramos por allá”.
Sobre la visita de los ministros de Educación e Infraestructura, Gustavo Castán y Alejandro Pagani, a las instalaciones del CFP, el titular del Centro relató que “en realidad, yo participé en las reuniones, estuvimos tres horas y media trabajando con los papás y tratando de hacerles entrar en razón de que lo que estaban planteando era casi insostenible, porque, como el viejo refrán dice, es ‘desvestir un santo para vestir a otro’, y para que unos tengan clases, dejan de tenerlas los alumnos del 651”.

Qué pasaría con los docentes del CFP

Consultado respecto de las consecuencias de la rotación de espacios, alumnos y docentes en el normal dictado de cursos y talleres, Izquierdo mencionó que “partimos de la base de que tenemos tres cursos a la mañana, más tres a la tarde y uno a la noche, que tendrían que dejar de dictarse, o ver dónde se los puede reubicar, si eso fuera posible; en caso de que no se los pueda reubicar, a esa gente la tengo que dejar sin clase, y el tema también es ver qué argumentos tendría yo para decirle al Ministerio (de Educación) que no dé de baja a ese docente”.
En este sentido, planteó que “nosotros, que tenemos el edificio, el espacio y los cursos organizados, tendríamos que salir a buscar un lugar para que ellos puedan ocupar los nuestros”.

Protesta y movilización

“Lo que habíamos establecido en el acuerdo era el uso de las aulas 4, 12 y 13 del turno mañana, incluso reorganizamos el espacio de un taller que tenemos para que ellos puedan usar el espacio, que se dicta en el aula 1; los alumnos tienen el curso a la mañana ahí y no los podemos sacar, y en el turno tarde, ese mismo aula, que es un taller de Reparación de PC, se les cede (a los alumnos de la 528) todo el día para que tengan un espacio”, detalló el titular del CFP.
Por otra parte, en cuanto al pedido de los padres de alumnos de la Escuela de que “los chicos no se crucen con los adultos”, Izquierdo explicó que “he estado muchísimas veces por la mañana en el edificio, y los cruces son mínimos, porque los horarios de los recreos no son los mismos; entonces, cuando ellos se mueven, nosotros estamos adentro del curso y viceversa”.
Consultado sobre la explicación, por parte de los padres, de la negativa a que ocurran cruces entre alumnos de la 528 y alumnos del CFP, el titular de este último explicó que “la posición fue ‘mi hijo no puede estar en contacto con los adultos’ y, en realidad, desde siempre en la educación se planteó la idea de tratar de que adultos y adolescentes, o niños, no compartan el mismo espacio; pero, como dijimos siempre, por la problemática de espacio que tiene la Escuela 528, siempre hemos compartido los espacios, y ahora ‘mágicamente’ no se puede; hasta ahora se podía, y este año, como hay una gran protesta y una movilización, parece que no se puede”.
Izquierdo concluyó que “la realidad es que queremos encontrar una solución que no afecte el normal desarrollo de la actividad del Centro; entendemos y compartimos el derecho que tienen los chicos de capacitarse y poder tener una educación, pero no en desmedro y afectando a que otros puedan tener clase”.

Aducen vulneración de derechos

A su vez, desde el Centro de Formación Profesional emitieron un comunicado donde anticiparon que “hemos tomado la decisión de llevar adelante la presente medida de fuerza (por la toma del edificio) ante la posible vulneración contra el derecho a la educación de nuestros alumnos, como así también a los derechos laborales de nuestro personal”.
Sobre esto último, manifestaron que “apoyamos el justo reclamo de la comunidad educativa de la Escuela 528, hecho que se ve reflejado en el préstamo de espacios de nuestra institución, así como la inclusión de los alumnos en nuestras ofertas educativas que se ha dado a lo largo de los últimos años”.

Parches

Además, recordaron que el viernes “se hizo presente el Ministro de Infraestructura y Planificación Provincial, ingeniero Alejandro Pagani, quien luego de largas negociaciones en conjunto con el Ministro de Educación, contador Gustavo Castán, nos comunicó verbalmente la decisión tomada de dividir el establecimiento para otorgar una respuesta provisoria a los reclamos de la comunidad educativa de la Escuela 528”.
Con dicha disposición, “coartarían el derecho a la capacitación de 190 alumnos que ya se encuentran cursando las ofertas educativas de esta sede, hecho que se suma a la reubicación del Centro de Instrucción Policial, que contaba con 60 futuros policías y funcionaba hasta el miércoles 15 (de marzo) en nuestras instalaciones, suspendiendo indefinidamente sus clases con el objetivo de liberar el espacio cedido a estos para suplir la demanda de la Escuela 528”.
Sumado a ello, argumentaron que “también se vería afectado el derecho al trabajo de 11 docentes, al no poder reubicar las capacitaciones dado que requieren de entornos formativos específicos” y plantearon que “creemos que se ha tomado una decisión sin poseer la información completa, y esperamos poder hacerle llegar al Gobernador un informe de la realidad de nuestras escuelas, esperando poder abrir un diálogo que permita llegar a una pronta solución”.