El smartphone que utilizaba el Presidente de EE.UU. ha sido una fuente de preocupación para expertos en seguridad. Sus últimos tuits revelan nueva información.


WASHINGTON.- Desde que fue elegido como el nuevo Presidente de Estados Unidos, el teléfono inteligente que usa Donald Trump ha sido una fuente de preocupación para expertos en seguridad e inteligencia, pero ahora un nuevo reporte revela que el mandatario habría cambiado de teléfono o al menos habría modificado sus métodos de uso.

Según The Guardian, desde el pasado 8 de marzo, los tuits de Trump en su cuenta personal (@realDonaldTrump) ya no indican que fueron enviados desde “Twitter para Android”, mostrando en su lugar que fueron publicados desde “Twitter para iPhone”.

¿Qué puede significar esto? Hay dos opciones: puede que el Presidente estadounidense haya recibido un nuevo teléfono, dejando atrás el equipo Android que utilizaba anteriormente (un Samsung Galaxy S3, según múltiples reportes de prensa) o que esté dejando sus tuits a cargo de un asesor. Esta opción tiene cierta base, ya que durante la campaña de 2016 había mensajes que eran publicados en la cuenta de Trump y que eran enviados desde un iPhone. Estos tuits estaban centrados en políticas o eventos de la campaña.

Otro detalle es que los hábitos de Trump en Twitter parecen haber cambiado. Si bien sigue publicando mensajes en las mañanas, ya no está respondiendo directamente a lo que ve en canales como Fox News o CNN, y no ha publicado mensajes en las noches. Esto es llamativo ya que, según perfiles publicados durante su primer mes en la Casa Blanca, Trump terminaba sus jornadas viendo televisión en la residencia de la Casa Blanca, con su teléfono en mano, respondiendo a reportes de prensa en ciertas ocasiones.

El hecho de que el Presidente de EE.UU. usara un teléfono lanzado en 2012, y que no contaba con las protecciones certificadas por organismos de inteligencia, era una fuente de preocupación para expertos del área de la seguridad informática, ya que el supuesto equipo que utilizaba no estaba recibiendo actualizaciones, dejándolo expuesto a una serie de vulnerabilidades que podrían ser explotadas a través de ingeniería social en redes sociales como Twitter.

Fuente: Emol.com