Con el propósito de comenzar a reactivar la producción en sectores industriales claves, golpeados por el aumento de las importaciones y la caída del consumo interno, el Gobierno prevé consensuar con representantes empresarios y gremiales un nuevo proyecto de ley de “compre argentino”, destinado a que los distintos organismos del Estado prioricen la adquisición de productos de fabricación local en lugar de bienes importados.
La apuesta oficial es que la iniciativa, que pretende enviar al Congreso en un plazo de 60 días, permita recomponer la producción de actividades como la industria metalúrgica, textil, del calzado y las fábricas de cerámicas, que en los últimos meses acumularon más de 17.000 despidos y 25.000 suspensiones de trabajadores por efecto de la contracción del mercado interno y el incremento de importaciones.
En el Ejecutivo aspiran a consensuar con las empresas y gremios de esas actividades los lineamientos del futuro proyecto, para lo cual desde la próxima semana se pondrá en marcha un ronda de diálogo tripartito por sectores.
“La idea es trabajar hacia una ley más moderna para regular las compras de los organismos públicos priorizando la producción local”, explicaron fuentes gubernamentales.

Apuran consensos

La propuesta de avanzar en la reformulación de la actual legislación sobre compre nacional fue esbozada por los ministros de Trabajo, Jorge Triaca, y de Producción, Francisco Cabrera, durante la serie de reuniones que mantuvieron por separado con un grupo de gremios industriales.
Los encuentros, de los que también participaron los secretarios de Industria, Martín Etchegoyen; de Comercio, Miguel Brown; y de Trabajo, Ezequiel Sabor, incluyó al titular de la UOM, Antonio Caló; a su par del sindicato del calzado, Agustín Amicone; y a los secretarios generales de los gremios de textiles, Hugo Benítez; y de ceramistas, Domingo Moreira.
“Nos plantearon el tema. Pero al menos en la industria del calzado las compras del Estado son un nicho que no resuelve para nada la problemática del sector”, le dijo Amicone a El Cronista al recordar que en el último semestre en la actividad se perdieron 4500 empleos.
Una posición similar desgranaron desde los otros gremios que participaron de la ronda de encuentros con los funcionarios y, si bien valoraron como “positivo e importante” el espacio de diálogo, advirtieron que el escenario de parálisis que atraviesa la producción industrial requiere de “medidas más urgentes que una ley”, según razonó un dirigente sindical.
A su vez, Benítez, de textiles, indicó que frente a la situación del sector se impone la necesidad de “activar herramientas que permitan paliar y sostener los puestos de trabajo, como el caso de los Repro” y a la par “trabajar para reactivar el consumo interno”, en referencia directa a los aumentos salariales en la próxima ronda de paritarias. Sobre ese mismo punto, Amicone reclamó a los funcionarios que el Ejecutivo disponga por decreto un aumento generalizado de salarios de $ 5000. “Eso permitiría mejorar el poder de compra de los trabajadores y restablecer el consumo”, enfatizó el dirigente.
En tanto, Caló evaluó favorablemente el diálogo iniciado con Triaca y Cabrera, pero rechazó en forma terminante que las negociaciones pueden modificar la adhesión de la UOM al paro general que la CGT anunciará mañana. “Si la CGT hace el paro, la UOM para”, garantizó el líder del gremio metalúrgico.
Respecto al eje de las conversaciones con los sindicalistas, voceros oficiales indicaron que la “preocupación” central se concentró en el impacto de la caída del nivel de actividad y del consumo en la producción fabril. Y se planteó también el efecto del aumento de las importaciones en ese contexto.
No obstante, los funcionarios se mostraron expectantes con el resultado de una serie de factores en los próximos meses, entre los que mencionaron el arranque de la ronda central de paritarias, la contracción de la inflación, los planes de financiamiento al consumo de la banca pública y los nuevos beneficios del Procrear, además del incremento de jubilaciones y beneficios de programas sociales.

Arrancando por la industria automotriz

Puntualmente, Nación trabaja en un acuerdo con el sector automotriz, junto a empresas, sindicatos y provincias para potenciar las inversiones, generar más empleo y bajar el ausentismo, tal como lo reveló el secretario de Industria, Martín Etchegoyen la semana pasada.
“Venimos trabajando con el sector en medidas como la ley de autopartes; la eliminación de aranceles a las exportaciones industriales; la renovación de bonos de bienes de capital y en la busca de nuevos mercados en el exterior, como Colombia para atenuar el impacto por la caída de demanda de Brasil. El acuerdo automotriz es la continuidad de este diálogo permanente que tenemos con todos los sectores desde que comenzó nuestra gestión”, dijo Etchegoyen.
El secretario de Industria afirmó que es necesario interactuar con todos los sectores para mejorar el trabajo y reseñó que “desde el 2011 que la Argentina no genera empleo privado, hay una inercia al no cambio y hay que hacer cosas diferentes para tener resultados diferentes”.
Sobre el acuerdo automotriz, explicó que el Gobierno trabaja junto a empresarios, sindicatos y gobiernos provinciales. “Una de las problemáticas del sector automotriz son los altos niveles de ausentismo, eso afecta la competitividad y es uno de los puntos que queremos trabajar”, afirmó.
Aseguró que los convenios colectivos de trabajo no son el foco del acuerdo: “El mercado brasileño pasó de 3,5 millones de autos a 2 millones y eso afectó al sector automotriz, pero el mercado interno compensó la caída de la producción. Fiat, Toyota y Nissan están haciendo inversiones fuertes”, agregó.
“El Estado también tiene que hacer su parte, mejorar la logística, bajar impuestos y reducir los costos laborales no salariales para potenciar las inversiones y el empleo. Y en eso estamos trabajando en nuestro Plan Productivo Nacional”, afirmó Etchegoyen.
El funcionario nacional destacó también que estuvo en Santa Fe visitando pymes de los sectores de muebles y piezas para la producción de maquinaria agrícola que están invirtiendo en tecnología y generando empleo con exportaciones a distintos mercados.
“Tenemos que integrarnos al mundo de una manera distinta a la que lo hicimos hasta ahora, siempre cuidando el impacto social”, concluyó.